Contador Llano

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Friday, September 21, 2012

Sobre las ideas, re–ideadas

Cantante recibe carta, cantante arma canción con carta, cantante saca sencillo en iTunes, cantante gana –al menos– popularidad.



No soy tanto de baladas, ni de tarjetas, ni de canciones; soy de, digamos, inventicos, ideítas, producticos, cuenticos, relaticos y artificiecitos en los que se puede ver lo que siento y cómo; sin embargo, pensando en el video que acompaña este post, no puedo dejar de aceptar que me caen bien los lores que se entienden con sus serviles, los famosos con sus fans, los políticos con sus ciudadanos, los amos con sus perros, los directores con sus foquistas; y eso, incluso, si al hacerlo ganan publicidad inmerecida, incluso, si ganan dinero con lo que para otros es solo necesidad y admiración, incluso, si se apropian de —o mejoran, digamos— las ideas de otros. 

En serio, no es ironía. El joven que quiso ayuda de ese tal Tommy [cantante que no conocía hasta hoy, que no conoceré mañana] probablemente estará encantado ¿qué decir de su novia, todavía la tendrá? ¿estará feliz? Estará feliz. ¡Tommy ha hablado de mí, y de tí, en una canción, que nos hizo un video, coño! Y me hizo 'mention', me dijo que te dijera que él me dijo que te amo, y nada más. 

Pero ¿de quién es la canción? ¿quién debería recibir el rédito de su publicidad, o sus likes, o sus RT's, o toda la atención que está teniendo en el social media? Pensemos: ¿es de Tommy? ¿o es de Paco? Mejor dicho: ¿quien compuso la letra? porque otro cantar es, por supuesto, la música y la interpretación, pero este no es un blog musical y mucho menos uno legal. Aquí hablamos de ideas, de cosas, de abusurdos. 

http://rafaeltuduri.com/index.php/blog-by-rafaeltuduri/18-inspiracion/13-increible-contestacion-de-un-musico-a-un-fan


Y es absurdo pensar, por supuesto, que todo no haya comenzado con la mera idea de complacer a un fan, ofrecerle cariño y una amable respuesta sino [no piensan ustedes, como yo, que esta palabra sino debería ir tildada en la ó como: sinó] con una metódica estrategia comercial. ¿Pero hasta donde es todo esto un proceso inocente y cándido? Cuando le dijo el 'tío' Tommy a su agente que quería hacer un video para el 'viejo' Paco ¿cuál fue su respuesta? ¿llamó a la agencia de PR, a la Native Advertising Agency de su sello, a su asesor de redes, a su consultor ético y al legal?  

Unas más ¿está la canción registrada en derechos de autor? ¿quienes aparecen como compositores de la letra, quién como autor de la música? ¿a quién van las ganancias de las compras del sencillo en iTunes? ¿Paco realmente existe? ¿Es posible que Paco sea un invento más, de los tantos, de los multiples, de los incontables, dentro del grandioso entramado de la mercadotecnia? Si fuera así, mayor sería mi admiración. Mayor, mayúscula, capital. 

Ahora, me quedan muchas preguntas, sí, pero el video me gustó, la canción me gustó, el gesto me gustó, y si es una estrategia montada de cabo a rabo, más que gustarme me fascinó. Sin embargo, también, lo que más resalto de esto, o al menos de lo que esto me puso a escribir, de lo que esto me puso a pensar, es la la idea de que en cada cosa reside, a la vez, la potencialidad de cualquier idea.

De artificios, re-inventos, ideas re–ideadas, está hecho el mundo de lo comunicable, de lo social. Somos imitadores por excelencia (sobre la mimesis baste lo hecho en todo este proceso, más lo dicho por Aristóteles, más la historia de las neuronas espejo, más la risa de un bebé que imita los gestos de su padre) y en tanto tales, por supuesto, somos inventores. 

Inventamos —pensamos, conocemos, experimentamos, producimos, somos— sobre lo existente, lo ideado y lo pensado. Nada es del todo nuestro ni, tampoco, pues, del todo original. Somos lo único realmente original que existe. 

Richitelli

Monday, March 12, 2012

EN COMÚN, POR AHORA.

No me gusta la mala comunicación, la comunicación poco efectiva. Es decir, nuestras sociedades están donde están debido a que en algún momento hace unos dos mil o tres mil millones de años pudimos empezar a poner en común las reflexiones que ya parecía eramos capaces de hacernos en privado; nos preguntamos por qué le quitabamos la cáscara al banano y luego se lo dijimos a uno de los nuestros que, quizá, estaba preguntándose lo mismo. A ver, antes de que se desarrolle cualquier sociedad es necesario que se produzca comunicación entre sus miembros, pero, para que sea humana, antes de que haya comunicación entre sus miembros es necesario que haya auto–reflexión, pensamiento autoreferido y autocomparado; esto es: la comunicación humana es una transferencia de datos cuestionados y reflexionados, ergo, revisados, dudados, analizados.  

Auto–reflexión + comunicación = sociedad. Los animales no tienen capacidad de auto–reflexión, aunque tengan comunicación. Los humanos a veces tenemos comunicación, aunque no usemos nuestra capacidad de auto–reflexión. Hacerse preguntas a sí mismo es quizá más difícil que hacérselas a alguien más; pedir consejo es quizá más fácil que entender nuestros más internos dilemas, nuestras más personales dudas, nuestros más dolorosos recuerdos. Por eso digo: no me gusta la mala comunicación, la poco efectiva. Ser auto–reflexivo es ser capaz de comunicarse con aquello que está en nuestro interior, con nuestra conciencia, nuestro conocimiento, nuestros recuerdos y nuestra esencia. Preguntarse cosas no es encontrarse a sí mismo. No estoy hablando de espiritualidad, de hacer yoga o meditar tratando de dejar nuestra mente en blanco; estoy hablando de conocimiento, de razón. Estoy diciendo que: es bueno preguntarnos cosas. 

En nuestra memoria (en nuestro cerebro, en todo nuestro cuerpo) está nuestra vida, y nuestra vida no es otra cosa distinta al cúmulo de nuestras experiencias, de nuestras acciones, de nuestras respuestas. ¿Pensar antes de actuar, actuar sin pensar? ¿pedir consejo, dar consejo? Pues sí, y no, también, o no. Más importante aún, al menos para mí: pensar antes de hablar, antes de decidir, antes de poner en común aquello que no te atreves siquiera a pensar en privado, antes de pontificar sobre lo que ni siquiera te has cuestionado, antes de proponer aquello que ni tú mismo harías, o que no sabes porque no te lo has preguntado ¿ya pensaste si lo que quieres decir es, en efecto, lo que te conviene decir; o si esa decisión es la correcta, o si ese insulto es el correcto? ¿No sería mejor una palabra distinta, tomar el camino difícil o usar ese otro improperio más indecente y apropiado? Y es ahora que me pregunto ¿publico o no publico este post, sigo o no sigo en este blog, abandono o no abandono la puesta en común de mis reflexiones? No lo sé, al menos me lo estoy preguntando; soy la única persona que me puede responder. Pongámoslo, pues, por ahora, en común.

Richitelli.

Sunday, October 02, 2011

AMOR ES...

Amor es cambiar un partido de fútbol del equipo que te gusta por una obra de teatro que crees que no te gusta; amor es, entre otras muchas cosas, que la mujer que amas te pida el favor de ver una obra que crees que no te gusta y que, creyendo que dicha obra no te gusta, vayas a verla con la idea de ver sonreír a la mujer que te gusta. Amor, esa indefinible continuidad de sensaciones indefinibles, es saber que la mujer que te gusta —la que amas, cosa que te gusta— sepa qué cosas te gustan. Amor, esa variable ecuación llena de factores que te gustan y no te gustan, es, entre otras muchas indefinibles cosas, saber pedir perdón por querer creer que eso que te gusta es una invariable indefinible, por obstinarte con la fe de que aquello no te gusta, aunque la mujer de tu vida sepa que seguramente te gusta. Amor, eso que sientes, recuerdas y te preguntas, es pedir perdón escribiendo sobre cómo, entre todas las innumerables cosas que te gustan y no te gustan, la mujer que ama y te gusta amar es quizá la más invariable e indefinible cosa de las que te gustan. Amor: esa invariable e indefinible continuidad de cosas que te gustan y no te gustan.


Tuesday, September 27, 2011

CALZONCILLO AROMATIZANTE

¿Oiga y para cuándo la invención del calzoncillo aromatizante, no estaría mal una unioncita entre Gef y Glade? ¿Se imaginan el comercial? ¡ohhh Nariiices! ¿y los aromas: Tommy 'Gazzz' Hilfiger, Popo's Number Five, 360 Back Door Essentials –with vanilla Flavor–? Bendito, en serio ¿para cuándo el Calzoncillo Aromatizador? El taxista que me trajo hoy a casa podría usar uno, es más, creería que con carácter urgente.


  • "El movimiento de la cámara, reflejado en ese desenfoque que la recorre, no es casualidad. Mi pulso mermaba, mi nariz lloraba, el ambiente enrarecido por el gas estaba. Sobreviví".

Algo le cayó mal, seguro almorzó frijoles, aunque las lentejas también tienen su tumbao ¿o debería decir buqué? Quizá no tolera la lactosa, a lo mejor maneja lo que llamamos facilidad digestiva, y de pronto tiene una solitaria, no sé, a lo bien pobre hombre. Hace mucho no entono una oración y creo que hoy lo haré; una buena acción al día, decíamos en el Champagnat, es lo que nos hace mejores humanos y, mereciéndose este pobre señor un rosario, antes de dormir rezaré por el bienestar de su alma. Su cuerpo ya no tiene salvación.


Imagine usted: pide el taxi, es tarde, tiene afán, hambre, frío, en casa lo espera su familia, está cansado, ya puso alarma a la oficina, no tiene muchos minutos en el celular, llega el taxi, usted se emociona, sale contento, revisa que la placa sea la adecuada, lo es, usted se tranquiliza, camina hacia él, abre la puerta, siente algo raro pero supone que puede ser el perro del vigilante, entra al carro, el olor se base más evidente, usted se inquieta, da la clave de su teléfono, la dirección, cada vez huele peor, baja la ventana, saca su celular, toma una foto del victimario, se imagina muerto por intoxicación, simula escupir por la ventana queriendo eludir un poco el hedor, agradece vivir cerca, piensa en escribir sobre el señor, de quien usted ya no siente miedo sino pesar, lo cree enfermo, moribundo, desahuciado, le gustaría rezar por él, pero también deshacerse de él, se imagina un calzoncillo aromatizante, se ríe, por el olor por poco y se vomita, siente una piquiña en su nariz, cree usted que los calzoncillos podrían oler a vainilla, o chocolate, o limón, a lo que sea, pero no este hedor.

Richitelli

Sunday, September 25, 2011

UN COSITO MODULAR, UNO

Va uno por la vida estudiando, leyendo, entreteniéndose y tal, y de una forma u otra cae en la cuenta de que sus libros no se guardan solos, de que un cierto criterio de organización es necesario y de que el negocio de la literatura no se ha reinventado como debería. En serio, nómbrenle a uno una revolución de mercadotecnia valiosa en las editoriales y uno dará por terminada su incursión en el mundo del emprendimiento ¡uno!.

Es decir, uno –premodernista, postrenacentista, variopinto y monicagellerista con sus libros– tiene una gran biblioteca en pdf, sí, carga algunos libros en el Ipad, sí, los tiene organizados por nombres en el computador, sí, les está poniendo etiquetas por tema, sí, pero también tiene libros en papel, libritos que huelen a nuevo, que huelen a viejo, que están subrayados, doblados, catanos y que se pesan en gramos y no en kilobytes; libritos, ellos, que uno quiere tener bien organizaditos.

Y entonces uno se imagina yendo a comprar una biblioteca, un mueblecito donde guardar los libritos. Uno se imagina comprando cosas modulares, se imagina no teniendo plata, no encontrando la adecuada, encontrándola pero no teniendo espacio pa meterla, se imagina peleándose con el vendedor, torturando al hacedor; se imagina, uno, que no encontrará el aparatico ideal, se imagina poniéndose a armar ¿será que sí, a armar?

Pero, y he aquí el pero ¿si las chocolatinas tienen albumes con figuritas, los periódicos colecciones de motos–carros–superhéroes; las revistas modelos a escala, los supermercados tarjetas de puntos, las gaseosas tapas premiadas, los pasquines cupones de descuento, los políticos tejas–tamales–notarías–embajadas por qué, coño, por qué a los libreros no les da por ofrecernos una bibliotequita modular, una?

Uno se imagina, entonces, una librería en la que por la compra de un libro le den a uno un pedazo de biblioteca (modular, uno modular, una modular), y por la compra de otro libro: otro pedazo de biblioteca, y por la compra de otro: otro pedazo de biblioteca. Es más, uno se alcanza a imaginar a dicha librería asociada con Lego, con una empresa de muebles, se los imagina recuperando a la Estralandia para el mundo y se los alcanza a imaginar asociándose, incluso, con una empresa de algo modular.

Uno es muy ingenuo, sí, pero uno lo que quiere es un cosito para organizar sus libritos, un cosito modular.

Thursday, September 22, 2011

MALDITOS CREATIVOS.

Del mismo productor –en plena quiebra–, guionista –venido a menos– y director –últimamente redirigido– de "Querido Ejecutivo", "Querido Ejecutivo II, maldita cotización" y "Querido Ejecutivo III, no hay derecho", llega una mini producción que partirá la historia de este blog en dos, bueno, en más de dos pedazos, todo depende de cuántos madrazos he de recibir, de cuántas otés le advenirán. Sigamos.

La jácara:

!Richieeeeee! gritó el director, creativo sí, no se burlen, el director creativo ¿Entoeees qué? le respondí mientras seguía mi camino; con gente de personalidad tan ambivalente uno nunca sabe cuándo un saludo puede pasar por graznido, y viceversa. Te necesitoooo, espetó al verme caminar hacia la luz, el gran ventanal que divide la oficina del jardín de las monjas que cuidan el reclusorio religioso de al lado ya no me vería bajar por las escalas para cambiar el aceite, mala cosa para mi bejiga. Me devolví, saludé, amable como siempre (porque créanlo o no, yo soy un tipo amable, a lo bien), y le pregunté ¿qué necesita compañero? un videíto viejo Richieee, sencillo, anotó ¿qué hay qué hacer? inquirí. Simple papá, dijo mientras sonreía, hedía confianza y veía orgulloso su presentación de power point. Al verla, sin exagerar, no pude dejar de pensar: ¿a dónde hemos llegado, cien diapositivas, cada una para una frase, que podría haberme mandado por mail en un, digamos guión, para no pedir demasiado? no es justo. Yo le paso estas diapositivas que estoy haciendo y usted me monta un video con la musiquita y los textos, apuntó ¿Si es tan simple por qué no me manda un guioncito de los textos, la música que quiere y yo le monto el video de una vez? le pregunté. No, no, noooo, viejo richie, aquí en el power point se lo voy montando paso a paso, una por una. Bueno, cuando acabe me las pasa y todo bien, dije, si algún día las acaba, pensé, y de aquello ya hace 7 días. 

¿Cuándo perdimos la costumbre de escribir? me pregunté mientras proseguía mi camino al lugar del goteo ¿será muy díficil coger una hoja o abrir una aplicación para escribir textos en un computador y escribir un guión o, por si el término guión causa estupor cognitivo, algo más sencillo: un listado de frases ordenadito de principio a fin? me pregunté mientras sacudía mi masculinidad ¿Son estas las luchas que se viven en toda agencia, en toda empresa, en todo lugar donde proceder no es sinónimo de aprender, de conocer, de imaginar, de observar? me pregunté al sentarme nuevamente en frente de mi computador. Mejor me callo, mejor espero, sí, mejor, cuando venga con sus diapositivitas le haré su video y todo bien ¿qué más puedo hacer? me dije al terminar ese día, y me lo repetí al terminar esa semana, y lo recordé al iniciar esta.

Anteayer, cuatro días después, pasadas cinco horas de la jornada laboral nuestro amigo regresó. Richie ¿cómo vas? no te molesto con lo del video porque te veo estudiando, mejor mañana, dijo ¿y cuál es el problema con que esté leyendo? pase eso de una vez y lo hacemos que si estoy leyendo es porque tengo tiempo, y mañana no voy a tener, le respondí.

No viejo Richie mañana mejor / yo mañana no voy a poder, tengo que hacer los comerciales, usted ya sabe cuáles, de cada semana y a las cuatro y treinta salgo para clase / Ahhh pero mira que es para una licitación súper importante y lo necesitamos, y si nos va bien te voy a invitar a un fiestononóooon / Ajá, fiestón, jajaja ¿y a usted quién le dijo que yo voy a fiestas? además ¿y si es tan urgente por qué no me lo ha pasado? / es que no he acabado con las diapositivas, pero ya casi, ayúdame / ahhh ¿pero no era urgente ya desde el jueves? / Risas, miradas  incongruentes, una palmadita en la espalda y: vamooooj don Richie, usted me va a ayudar / Claro que le voy a ayudar, ese es mi trabajo, lo que no quiere decir que vaya a hacerlo contento. Hay métodos de métodos. Tráigalo cuando pueda.

La lucubración:

Parece ser cierto aquello de que la cultura del power point atrofia, que pensar en diapositivas es peligroso para la coherencia mental y que pensar en hacer las cosas tan sencillas como se pueda ya no es costumbre, no sé si alguna vez lo fue. Parece, también, que el problema no es solo de pensar powerpointianamente, el problema está en la actitud que se tiene ante los procesos mismos, ante el conocimiento mismo, ante el método. Hagamos un ejercicio, mi ejercicio.

Digamos que no soy productor, que no soy postproductor, que no sé hacer videos. En ese caso, si necesito un video en el que a un dossier de textos le pongan música para intentar convencer a un cliente de que soy su mejor opción, y si además tengo afán, verdadero afán, auténtico afán ¿qué hago?: 1) Hago un listado de las frases en orden de aparición (asumiendo que, contrario a lo que se supondría como ideal, no tengo ni puerca idea sobre qué es un guión, una escaleta o un storyline), 2) escojo la música, 3) mando un mail a quién sí sabe editar y le digo: 'Adjunto textos en orden para armar un video en relación al ritmo de la música que también está adjunta, gracias; y 4) si tengo alguna idea estética pues la transmito, así: 'Por favor tratar de: no usar tipografías con serifas, que los textos queden siempre en una sola línea y que el cambio entre texto y texto esté marcado por un cambio en el ritmo musical, gracias' ¿qué tan putamente díficil puede ser?

La ley:


"La creatividad, como la humanidad: nace, se reproduce y muere".


Las notas:

* Mera ficción, por supuesto, lo escrito aquí –al menos en este caso– es pura ficción.

* Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Richitelli.

Tuesday, September 20, 2011

HACE DÍAS [ AMOR GREIMASIANO ].

« ( R¹ ⋃ OV[J]¹ ) ↔ ( R¹ ⋂ OV[J]¹ ) »

Pasaron los días, muchos días, demasiados días, y seguía estudiando; él. No sabía, en efecto desconocía, ni siquiera intuía, qué era de su vida, de sus vidas. Hace días no vamos a comer, le decía; ella. Hace días no vamos a cine, hace días no nos tomamos un vino, hace días no te veo, hace días no te hablo, le decía.

«Me manipulas, me modelizas, me realizas, me sancionas» 

¿Él oía? tal vez no sea hoy el día, ese día, nuestro día, pensaba. Pero es nuestra vida, hoy es nuestro ayer recogido y nuestro mañana en cocción, hoy es lo que pasó hace días y lo que no pasa hace días, lo que pasará en unos días, escribió. Sabes, poderte de lejos no mejora mis días, saberte lejos desesquematiza mis días. 

«Eres el actante manipulador de mi querer–amar, de mi querer–querer;
eres, entre otras cosas, mi objeto modal de deseo, mi poder–amar y mi poder–querer;
me realizo, sí, si amarte puedo y si quererte puedo»

Pasaron los días: verte quise y poder no pude, olerte quise y saber no supe. Él, que escribe y lee, que se va y se queda, que está y no está, decidió meterla en su lectura, sucumbirla en su locura, extrañarte en tu presencia. Iremos a cine, cenarán un día, tomaremos un vino, hablaremos como hace días.   

«Eres, más que todas las cosas, el objeto de valor de mi esquema narrativo»

*
R¹ ⋃ OV[J]¹  = Sujeto 1 (R¹) está en disjunción con  ( ⋃ ) su objeto de valor (J¹).
R¹ ⋂ OV[J]¹  = Sujeto 1 (R¹) está en conunción con  ( ⋂ ) su objeto de valor (J¹).
** 
En caso de buscar más información sobre el modelo actancial de Greimas favor no preguntar.  
Richitelli.

Monday, August 29, 2011

Ni con el pétalo de una rosa, mis uñeros!.

País endemoniado y de doble moral en el que residimos, nación corrupta y malintencionada a la que pertenecemos, sociedad xenófoba y separatista la que nos congrega, no somos nada, ¿país?.

Ley #1: Reconocernos como diferentes es lo que nos hace excluyentes.

Un día el director técnico de la selección nacional de fútbol de su país, a la salida de un bar de chistoso nombre y dudosa procedencia, golpea 'brutalmente' a una mujer; el asunto se vuelve público y los testigos son entrevistados en todos los medios de comunicación. La nación se escandaliza. Grandes plumas, padres de familia, voces de influencia, amas de casa, políticos de renombre, políticos en busca de un nombre, políticos sin nombre, periodistas en declive, periodistas en ascenso, hermanas, tíos y otros muchos indignados escriben en su contra, hablan de su crimen, le exigen que renuncie, piden su cabeza.

Otro día, algunos meses antes del otro –el día en el que aquel técnico cascaba a la dama que le acompañaba–, el gerente general del equipo de fútbol de una ciudad intermedia (muy intermedia), en una reunión de fraternización entre empleados, directivos y equipo técnico, rompe la nariz de uno de los jugadores; el asunto se vuelve público y los testigos son entrevistados en todos los medios de comunicación. La ciudad casi se escandaliza y el puñetazo se vuelve –más o menos– noticia nacional. Pequeñas plumas, algunos padres de familia, voces con alguna influencia, una que otra ama de casa, algún político, uno que otro periodista, el papá de la víctima, el tío y algunos otros indignados se manifiestan en su contra, hablan de su crimen, le exigen que renuncie, piden su cabeza.

Oráculo #1: Negro con saco, se pierde el negro y se pierde el saco.

A la mujer golpeada por el técnico nunca le vimos la cara, no denunció el ataque ante las autoridades; el técnico, a través de un escueto comunicado de prensa, aceptó que la había 'levantado', pidió disculpas y renunció a su cargo. Al jugador le oímos relatando cómo su jefe le había golpeado sin ninguna provocación, no hubo denuncia; el púgil, digo: el gerente, también aceptó haber atacado al jugador de su equipo –su empleado– sin previa provocación. Pidió disculpas, se justificó y no renunció. Los jefes del técnico decidieron no aceptar su renuncia, los jefes del gerente decidieron no exigirle la renuncia.

Ley #2: El problema no es la violencia, el problema es que decidamos perdonarla.

Los hinchas de la selección, pasado el escándalo del 'manotazo a la dama', hoy se preocupan más por saber quién será el nuevo técnico; los hichas de aquel equipo de ciudad intermedia hoy se preocupan más por saber si su equipo perdió o gano ¿No nos importa si la federación de fútbol patrocina el maltrato o la exclusión, cierto? ¿no nos importa si nuestro club profesa amor por el encarcelamiento, no nos importa si aceptan la vejación? Nación olvidadiza y ambibalente.

¿Por qué es más grave que le peguen a una mujer? ¿acaso es más fácil aceptar que le peguen a un jugador de fútbol? ¿será porque es negro, porque no fue a la universidad, porque no quiso seguir trabajando en un equipo en el que no le pagan? Somos un combinado de racistas escondidos detrás del título de sociedad humanizada e incluyente. Pareciese que nos limpiamos la suciedad de entre las posaderas con las páginas de esa constitución pluriétnica y multicultural que tanto celebramos, que tanto modificamos, que tanto ignoramos.

Oráculo #2: A la mujer no se le pega ni con el pétalo de una rosa

Eso dicen, yo diría: a nadie se le pega ni con el pétalo de una rosa, y ahí si vamos jugando. Sí, hay hombres que le pegan a las mujeres y hay mujeres que les pegan a los hombres, hay maltrato físico y psicológico, hay maltrato laboral y familiar pero asumamos de una vez que la violencia es mala en cualquier presentación y empaque, negarla no es la solución; hace parte de lo que fuimos, somos y seremos. Ahora, si vamos a juzgar actos violentos hagámoslo en territorio de igualdad, no en uno en el que unas cosas son más graves que otras. Si vamos a dar segundas oportunidades, con las que estoy totalmente de acuerdo –porque todos las hemos necesitado alguna vez– , hagámoslo desde un discurso de perdón y reconciliación, pero no desde uno que olvida y clausura, no desde uno que prefiere negar que discutir. La ambigüedad de los discursos con los que defendemos nuestros intereses va a acabar con aquello que llamamos ética, con aquello que nos deja diferenciar el bien del mal. No nos echemos pues el cuentico de que el futuro de la humanidad depende de olvidar lo que nos averguenza y desprendernos de los que no están a nuestro nivel, a otro tintero con ese descafeinado. País.

Richitelli.






Monday, July 25, 2011

Desasnamiento

Esto del equilibrio es una cosa dura, en serio, uno cree que ser bueno es bueno y que ser malo es malo, pero no ¿o sí? uno cree que estudiar es bueno, que no hacerlo no ayuda, uno cree que descansar es bueno pero que en exceso cansa, también; uno cree que trabajar es provechoso y que no hacerlo es inapropiado ¿acaso tendré alguna vez la capacidad para no pensar desde el mirador, desde detrás de la cámara, desde la mano que escribe, desde la boca que habla, sino, por variar, desde el ojo que traduce la luz, desde el cecedé que la vuelve binaria –no binaria, binaria, no binaria–, desde el lapiz que escribe el guión, desde las ondas que se vuelven palabras? ¿será? o ¿será que lo que quiero es no pensar desde ninguno de los extremos? ¿será que el problema es mío? todo es un asunto de perspectiva y la mía está, para resumir, en receso; en suspensión.

Ley #1: "Confiar es rendirse, es dejar de dudar. Dudar es rendirse, es dejar de confiar".

Y es así como, en el transcurso de un buen tiempo y tras una serie de inquietudes de variadas procedencias, llegamos a la pregunta ¿escribir o no escribir?. 

Inquietudes: 1) Mi mamá, lectora número uno de esta esquina de la red, pregunta: ¿Richi por qué no ha vuelto a escribir en el blog?, lo tiene como abandonado. 2) El editor jefe de La Patria, comedido profesor que me enseñase redacción noticiosa en una época en la que aún veía mi futuro como reportero de algún periódico y que por no se cuál razón le da rienda suelta a este blog en la web de su diario, me dice: "Y a usted, señor, se le acabó el mundo y no nos dio más en su blog. Manos a la obra, jovencito". 3) Mi hermana (ita, hermanita), lectora número dos de este conjunto de ceros y unos, le pregunta a mi mamá: ¿mami a Richi qué le pasa que no volvió a escribir en el blog?. 4) Mi esposa, presidenta (!CIO = C.E.O!) de la sociedad Bustamante-Ramírez y razón sine qua non mucho de lo mío no tendría propósito, me dice en medio de una jocosa charla: "Deberías escribir en el blog sobre... (lo que probablemente sea la próxima publicación". 
Oráculo #1: "El que duda no sabe de cosa alguna"
Respuestas: 1) Le digo a mi mamá: Ahhh mami es que estoy descansando de todo, no tengo mucho afán por escribir en estos días; a lo que ella me dice: bueno richito, descanse pues que uno siempre necesita tiempo {tiempo para dudar, pienso yo} 2) Le digo al ex-profe: estoy de vacaciones, a lo que me responde: hasta ahora me entero que los blogueros tienen vacaciones, y le digo: los bloggeros no tienen reglas, afanes, horarios; escriben cuando pueden, quieren o necesitan, y yo estoy descansando, por ejemplo {y en serio estoy descansando, aunque aún no digo porqué ¿cierto?}. 3) Le digo a mi mamá: Dígale a Gloria que estoy al pelo má, mejor que nunca, pero que sigo descansando; uno de estos días vuelvo a escribir. 4) Y le digo a mi esposa: "(...) jajajaja sí, debería escribir sobre eso, las señales son cada vez más claras; uno de estos días vuelvo a escribir por allá (acá).

¿Y por qué no estaba escribiendo?. Porque no quería. 

Ley #2: "El equilibrio como armonía entre extremos no es más que el principio de toda desviación".

No quería escribir porque de tanto hacerme preguntas fundamentales olvidé cuestionarme las nimiedades y el mundo no está como para que se lo anden cuestionando tanto ¿o sí?. ¿Qué bien puede traerle a mi vida, al devenir de la humanidad, al almuerzo que comeré mañana, al partido de fútbol del domingo, al paseo que le daré a Arnulfo el próximo jueves o a las elecciones que se den en un mes que yo, o cualquiera como yo, o cualquiera que piense distinto a mí, se las dé de crítico, pose como escritor y termine como escribidor?, ninguno diría yo. Tampoco le hace mal ¿o sí?. Toda opinión es libre de ser escuchada, leída, apreciada o despreciada y el que aquí viene lo hace por sus propios medios, mi magnetismo (si acaso lo tengo) tampoco es ley. El caso es que no me cansé de opinar, no me cansé de pensar el mundo ni de pensarme a mi mismo, simplemente me cansé de escribir, me cansé de narrar, me cansé de procesar información desde mi punto de vista, porque todo es un asunto de perspectiva y la mía está de vacaciones.

Oráculo #2 "Preguntar es gratis"

La verdad es que me gustaría armar un tropel y sacarle la rabia a alguien, quisiera orquestar una tormentica en un vaso de agua, una discusión por una palabrita, una pelea por un errorcito; quisiera, en serio, argüir por lo no defendible, satisfacer una vez más mi sed de debate con la única intención de contemplar, desde la distancia, desde el futuro, lo sabrosa que estuvo la escena, lo potenciadas que salieron esas palabras de la boca de mi contendor, lo agitadas que estaban nuestras manos en el proceso y lo rojos que se pusieron los rostros de uno y otro; pero no, no lo haré. No sudaré ni salivaré, no hablaré ni gritaré; no descansaré luego de horas y horas de lucha retórica, no dormiré en paz tras presenciar el sufrimiento en las palabras de mi oponente, no dormiré en paz tras sentir el sufrimiento en mis propias palabras. Yo ya estoy en paz. 

¿Quiere decir esto que como ya no escribo lo que pienso entonces ya no pienso, que como mi perspectiva está de vacaciones entonces todas mis dudas están resueltas, mi mirada sesgada y mis oídos tapados? ¿será que ya no soy capaz de sostener una buena discusión? ¿acaso ya no me interesan las discusiones?. Tal vez no, tal vez sí. Estoy en un proceso de desasnamiento, estoy tratando de repensarme, estoy tratando de reaprenderme, y para eso uno necesita tiempo, como diría mi mamá.




Wednesday, March 09, 2011

Status: Xenófobo

Crucifíquenme si quieren, díganme insensato y mala leche; insensible y detestable, lo que quieran, pero estoy cansado, exhausto y hasta la coronilla (que nunca me he visto y no sé si tenga) del drama 'dramático' y desmedido de toda celebridad que cae en las drogas y decide resarcirse.


Ahora es una exbailarina del Show de Jimmy, antes fue Jimmy -¿o no?, no recuerdo, no me importa-, un antiguo presentador de noticias, el Palomo Usurriaga, luego será un cantante o un actor. Acaso un drogadicto del común y del corriente no merece la misma atención?. Pues sí y no. Ninguno me merece tanta atención. Argumenten, si desean, que el asunto este es una enfermedad (como el alcoholismo y el tabaquismo y tal, tal, y tal), que es culturizado, influenciado y que es cosa de amistades, de conocidos, del contexto, del texto, del pretexto.

No voy a entrar en la discusión de la legalización, en la que creo más que en la prohibicíón por simples razones de competencia. El que quiera que la compre, será pues asunto del gobierno, en nuestra representación,  regular las condiciones de salubridad que se deban cumplir y los impuestos que deban pagar (que deberían ser impresionantes!). Es más, hasta bueno porque así nos quitamos de encima la condición de sociedad narcotraficante que tenemos tan tatuada y hasta engrosamos las estadísticas de empleo formal. ¿Qué diferencia hay entre la adicción al alcohol, regulada desde hace años, con la adicción a algún tipo de droga?. Hay drogas de drogas, sí,¿y qué? yo de eso no sé y no quiero saber. Me conformo con decir que no, y es a eso a lo que voy.

La voluntad no la regalan en los semáforos, no tiene unidad de mendida y no se paga en dos contados. Si dijo que sí, pues asuma las consecuencias. Si está arrepentido, pues apele a lo que la sociedad provee para su ayuda. Si dijo que no, pues asúmalo también; pero, si es famoso, pues qué vamos a hacer, en el mundo hay mucha gente que no lo es y quizá cayó en lo que usted bajo condiciones mucho más complicadas y, tal vez, comprensibles. Amigo drogadicto famosito, si quiere salir, pues hágalo pero no coja a toda la sociedad de manto de lágrimas porque todos tenemos a alguien a que ayudar; enfermos hay por doquier, sea uno más de ellos y ayúdese asumiéndolo, no renegando de su clase.

Hay personas a las que les gustan unas cosas, hay personas a las que no y hay personas a las que les gustan otras; el problema no es de gustos. Cada quién que haga lo que desee en su intimidad, pero, como sociedad, no podemos andar dando más importancia a unas circunstancia que a otras por la simple aparición de algún sujeto con cierta reconocibilidad, no seamos xenófobos pues; racismo hay para todos los gustos, discriminación sí que hay a la carta.

Richitelli.

Friday, March 04, 2011

¿Qué será de Luz Elisa?

Hace casi 9 años escribí este texto sobre una señora amabilísima llamada Luz Eliza Martínez como parte de un ejercicio universitario; nunca salió publicado, seguramente no lo merecía. Pasó el tiempo, abandoné Manizales, cerraron el hospital, lo reabrieron (¿sigue siendo un hospital?, yo aún no entiendo) hicimos un remedito de documental con ella y, luego, nunca la volví a ver ¿qué será de ella?, qué historia tan bonita la que me contó. Se las comparto.

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Si de sobrevivir se trata,
la desgracia de los demás también sirve.

“Ni prostituta, ni ladrona, ni asesina”



Es viernes, son las 6:30 am. El Sol se asoma con disimulo, Luz Elisa ya alista empanadas, buñuelos, tortas de choclo y todos los productos que vende para vivir. Su jornada se prolongará hasta las seis de la mañana del sábado siguiente.



La semblanza de una mujer Gordita, vestida siempre con un delantal blanco, que organiza sus grandes gafas de vez en cuando y fuma de cuando en vez, como dice, no es siempre la primera imagen que se ve en la sala de urgencias del hospital Universitario de Caldas pero sí es el recurso más inmediato para escapar del frío y la incertidumbre que genera la espera del ser herido... perdón, querido.

Luz Elisa Martínez de Cuervo es una de las tantas personas que vive de la muerte, las enfermedades y la tristeza de otros. La Gordita, como le dicen en el sanatorio caldense, sitio en el que trabaja, es una mujer de 45 años de edad, madre de Alejandro y Santiago, viuda hace 24 años, abuela de Santiago y Laura, y dueña de tantas enfermedades como décadas de vida. Lleva 8 años levantándose con los pájaros y acostándose con los búhos en el afán de vender sus cositas.
 
“Ella es una señora muy graciosa y trabajadora, uno la ve todos los días en el hospital vendiendo de todo y cualquier hora, además siempre está riéndose”, comenta Juan Carlos Pineda Ruiz, interno en Medicina general y uno de sus más fieles clientes. La señora Martínez de cuervo se levanta de lunes a viernes a las 6 de la mañana para trabajar la jornada entera hasta las 6 de la tarde; los viernes, cuando inicia el fin de semana, trabaja hasta las 2 o 3 de la mañana porque, con exactitud, a las 18 horas militares cambia su sitio de venta.
 
Entre semana La Gordita se ubica todo el día a unos cuantos metros de la entrada principal del hospital, pero los viernes, “muy a las 6 de la tarde estoy cambiándome para urgencias porque es donde hay más movimiento por aquí”. Luz Elisa no sabe si trabajar de día o de noche le da más dinero, sin embargo, sí está segura de que las historias de muerticos y heriditos que conoce los fines de semana nunca se le van a Olvidar.
 
“... uhmmm, es que por acá me toca ver cosas muy tristes, por ejemplo 2 historias que recuerdo mucho. Una pareja que trajeron en un tasi muertos todos 2. Eran un par de jóvenes, les pegaron y les dieron tiros. Cuando llegaron ya no había nada qué hacer y...” no sólo historias como esta narra la única vendedora de tintos, cigarros y confites de las noches hospitalarias.
 
Esta mujer siempre cuenta lo que recuerda de forma calmada, con una delicada sonrisa en su boca y muchos ademanes en sus dos manos, que por cierto, pequeñas y gorditas se parecen a las Winnie the Pooh. “...el 8 de diciembre del año pasado un muchacho que trajeron de Anserma con una puñaleta clavada acá en la Cabeza (señala el centro de su cráneo con una de sus manos), lo recuerdo mucho porque vino vivo, normal, pero con la puñaleta acá en todo el centro. Ese día no pudieron hacer nada porque no estaba el cirujano, al otro día que le sacaron la puñaleta el muchacho falleció.”
 
“ENFERMITA Y TODO, AMO LA VIDA”
 
“Puede que desgraciadamente yo sobreviva de la desgracia de las otras personas pero qué podemos hacer, soy muy necesitada y muy enferma y de algo tengo que vivir”. La Gordita es una mujer fresca que charla rico y vende tintos a las personas que siempre esperan la peor noticia.
 
A los 15 años se casó con el Señor Arturo Cuervo García de 56, según ella porque lo que le interesaba no era “la plata ni que era adinerado, sino la persona, la personalidad”. Su esposo era dueño de 3 panaderías, 3 hijos y unos cuantos pesos más que ella. Cuenta Luz Elisa que cuando él murió, 6 años después de haberse casado, sus 2 entenados (o hijastros) la echaron de la casa, le quitaron todo el dinero y sólo le dejaron su ropa, los conocimientos en hornería, panadería y pastelería que le había pagado don Arturo en el Sena y 2 bocas hambrientas que alimentar.
 
“Después de que me dejaron en la calle me tocó ponerme a trabajar a lo bien, porque yo nunca he sido ni prostituta ni ladrona ni asesina. Yo he trabajado honradamente. He sacado gravilla y arena de los ríos, cargado volquetas, pintado casas, he sido empleada de familia y pues ahora vendo mis cositas, desde que me enfermé”.
 
Sí, desde que se enfermó. La Gordita es una mujer que carga a sus espaldas problemas asmáticos causados por los fríos que recogió trabajando en los ríos y los residuos de polvo que acaudaló cuando hacía bolsas para empacar papa con las que sobraban del cemento de las construcciones.
 
Martínez de Cuervo es -si el asma parece poco- una mujer que no sabe si por sus genes o por el estrés de la vida que ha llevado ya tiene un preinfarto encima, lleva 22 años como paciente siquiátrica y está semi-invalida por culpa de una sobredosis de anestesia que le aplicaron hace 10 años en una operación de várice en el Hospital Universitario, lugar en el que consigue la platica para vivir.
 
Su hijo Gustavo dice que su “mamá es un alma de Dios que ha sufrido mucho y que se lo merece todo”, pero hay un problema: no lo demuestra. Siempre está allí sentada, echándole ojo a lo que pasa en urgencias, a cuantos muerticos pasan para la morgue y cuántos heriditos logran vivir más de una noche.
 
La Gordita dice que no va a dejar de vender tintos, milo, aromática, buñuelos, pan, empanadas, sanduches, leche caliente, dulces ni cigarrillos, ella y solo ella va a proveerle a los desdichados y a los tristes un tinto para pasar la pena, para esperar el milagro o simplemente para sobrellevar el frío de las noches manizaleñas.

PS: aquí les dejo el documentalito, depronto la reconocen.

Richitelli.

Thursday, February 24, 2011

Estoy con Manizales, Manizales no está conmigo.

Me llamo Ricardo Bustamante Echeverry, soy manizaleño de nacimiento y de corazón, tengo 27 años (hasta nueva orden) y desde 2004 resido en Bogotá. Salí de mi ciudad buscando abrir mi panorama, desarrollar la profesión que escogí y compartir mi vida con una hermosa mujer, caldense también. Llegué a la capital, pues, con varios objetivos en mente pero siempre con uno clarito clarito dibujado en mi inconsciente: volver, algún día volver.

He trabajado sí, creo que me ha ido bien. Cada tanto, si la deplorable carretera que osa llamarse vía Manizales-Bogotá y el charco que tenemos por aeropuerto lo permiten, viajo a encontrarme con los míos y con lo mío. La familia, el calor humano y la tranquilidad que se vive en el adorado terruño son incomparables; absolutamente, pero, son muy pocos los que pueden disfrutarlo y decir que hacen lo que les gusta, que tienen un trabajo estable o que están laborando en aquello para lo que se prepararon.

Cuando decidí invertir mis ahorros en un bien ubicado en Manizales muchos de mis conocidos se preguntaron ¿por qué?. No hay respuesta sencilla a esa pregunta, hay muchas variantes, pero lo que sí puedo decirles es que el deseo permanente de volver influyó demasiado.

No sé cuánto valió el predial el año anterior, bueno, en realidad no recuerdo, pagué lo que debía; pero es que el aumento de este año fue desmesurado. Mi papá, gran ciudadano él, vio aumentar el suyo en un 40% con descuento, sin descuento hubiera llegado casi a un 60%. No sé qué pensarán ustedes pero el palo no está pues para cucharas.

Yo pago impuestos no por miedo, lo hago porque reconozco el valor que tienen en el sostenimiento de la sociedad, pero no me digan que esto es normal, no seamos tan incentes. Lo normal es quejarse; lo normal, en serio, es que mi papá llevase la carta que dejó ante la administración pública para hacer notar su inconformidad, lo normal es que haya abogados demandando (y si no los hay apúrenle pues) y periodistas investigando; lo normal no es quedarse callado y aceptar, lo normal es discutir por nuestros derechos, y si estos son atropellados de manera tan evidente lo normal es que haya gente protestando, gritando, marchando; lo normal es que, digo, sería, que tanta queja no fuera en vano.

El carro que tengo tiene placas de Manizales, sus arreglos y mantenimientos prefiero hacerlos allá; prefiero los odontólogos de mi ciudad y allá, en Manizales, operé mis ojos hace casi nada; si pienso (cosa que a veces hago) en montar algún negocio lo imagino en Manizales, Manizales; ay! Mi manizales del alma siempre estás en mi mente, para bien y para mal.

Me gustaría disfrutar la tranquilidad que tanto profana mi ciudad, la calidad que tanto pregona, pero no es así; hoy tengo los bolsillos casi vacíos y el corazón de manizaleño aporreado. No hay explicación para que las sillas del estadio valieran más, para que el alcalde viaje más que Héctor Mora, para que el TIM no funcione, para que las industrias cierren y para que los Call Centers sean la insignia de la ciudad alguna vez universitaria, alguna vez cultural, alguna vez polo del desarrollo nacional.

No hay derecho, no lo hay. Yo sí estoy con Manizales, Manizales parecer no estar conmigo; y al no estarlo, le está dando la espalda a todos los que partimos y quisieramos volver, a todos los que parten, a todos los que están.

Richitelli.

(Y Bogotá no colabora. Una hora metido en un trancón es la responsable de tanta cháchara en este Post; hasta el próximo tac)

Friday, November 12, 2010

LLuvia



El Dislaterio:

Llueve agua, llueve granizo, llueve felicidad, llueve impaciencia.
Caen montañas, caen personas, caen árboles, se cae el mundo.
Pasa la vida que son días a gotas; pasa el día, que son horas a gotas.
¿Es momento de pensar en la lluvia o es momento de pensar en la vida?

No soporto la levedad del aire, sí acaso es leve, si acaso es límpio.
No soporto la pesadez de una media mojada, de un zapato roto.
No soporto la estúpidez de la espera, la democratización del tiempo.

Llueven derrumbes, llueven los ríos; llueve la tierra, llueve la vida.
Cierran vías, se cierra la vida; caen los días, caen manías.
Pasa la hora, que son momentos de otrora; pasa el hoy, que mañana será ayer.
¿Es momento de contar las gotas o es momento de contar historias?

No quiero álborotos estómacales, no quiero perder el tiempo.
No quiero derrumbes, ventiscas, inundaciones, ahogados ni cierres.
No quiero, quiero y no quiero, perderme un minuto de lluvia.

Oráculo #1: "Esta tarde vi llover, vi gente correr y no había bus"

Hace 15 días estuve encerrado 2 días en el aeropuerto de Bogotá porque el clima no me dejó salir y porque el país se nos quedó tan cortico que transitar por él se convirtió en un nuevo deporte extremo. ¿Qué pasó con la navegabilidad del río magdalena? ¿dónde están las autopistas y doble-calzadas? ¿en qué va el tunel de la línea? ¿por qué Manizales-Bogotá no tiene una vía más decente? ¿por qué la llegada a Pereira siempre está en arreglos? ¿en dónde demonios está el avance en Aero Palestina? ¿por qué nos dejamos explotar y maltratar de aerolíneas como Avianca y Aires? ¿en dónde están los derechos de los viajeros? ¿por qué en el aeropuerto un buñuelo vale $2.000, acaso es importado de París? ¿Cuál es la razón para que no evacuemos, o al menos intentemos evacuar, tanto pueblo en las orillas de nuestros ríos? ¿por qué el tinto en los aviones es tan decididamente maluco? ¿Quién le dijo a Virgilio Barco que acabar con los trenes (y el Cable Aéreo de Manizales) era buena idea? ¿cómo hacemos para que Bogotá no se inunde cada 15 días? ¿cuál es el plan de choque para cuando a SamuEL se le ocurra cerrar la circunvalar? ¿hay alguna posibilidad de que las sillas de los aviones que van a Manizales no me toquen calientes?. Lluvia de ideas, perdón, de preguntas.

La ley #1 "Ver llover es vivir un poco".

No es culpa de la lluvia, es culpa nuestra. Ella es una excusa, otra, para creer que hay un destino que nos espera, escrito y predeterminado. Si nos mojamos es porque no llevamos sombrilla, porque olvidamos el impermeable, porque decidimos salir. Hay derrumbes porque diseñamos mal nuestras vías; no hay trenes porque, ehmm, pues porqué no hay. Los aeropuestos los cierran, bueno, no sé por qué pero seguro es nuestra culpa. La lluvia es una excusa, sí, una bonita.

A mi me gusta mucho ver llover, me gusta mojarme y me gusta dormir bajo los arrullos de las gotas. Un día caía un chubasco en la oficina y lo grabé, otro día caía una llovizna y escribí, hoy llovió un poco y terminé. No quiero, quiero y no quiero, perderme un minuto de lluvia. 

Oráculo #2: "Más se perdió en el diluvio (pero no nos confíemos)"

Richitelli.

Wednesday, November 03, 2010

Efecto dominó.

"Un busetero se come un pare, otro lo ve. Como la guerra del centavo los trae obsesionados, este se lo traga también. Con su buseta atropella de frente a una niña que pasa la calle de la mano de su padre. Es 31 de octubre; día en que los niños piden dulces, sonríen y se contonean por las calles disfrazados de aquello que no son pero, tal vez, quisieran ser. La cabeza de la niña queda estampillada contra el sardinel. El casco de su disfraz de astronauta rosadita, de ícopor, se ha resquebrajado en tantos pedazos que sus residúos parecen unos copos de nieve falsa manchados con sangre real. Su padre; atónito, perdido e irreconocible intenta recoger los pocos dulces que Dianita, su nena, había alcanzado a guardar en aquella destrozada coca rosada. No es momento de pensar, no es momento de rezar; es momento de llorar.

El busetero escapa ráudo. No tiene pase, debe 3 millones de pesos en multas de tránsito y en la fiscalía lo buscan por una demanda de alimentos que tiene pendiente en Belén de los Andaquíes, su tierra natal. Allá, en los hermosos adentros del Caquetá su hija no reconocida está vistiendose de hada madrina, también de un rojo casi blanquito, para salir a decir: "Triqui, triqui, halloween, quiero dulces para mí. Y si no me das, se te crece la nariz". Estamos en el 2010, un año más en la era de la conectividad. Un transeunte aterrado por el hecho toma una foto con su celular y la pone a circular por la red con este texto: "Busetero de placas BBB-666 atropelló niña en la 28 con 5 en #bogota se volo, debe ir x la circunvalar hacia el sur http://tinypic.pirovo.co". Ariel, padre de la niña, aún no logra recomponerse cuando llega la policía "Ti ti ti tiieene minutos amigo policía", logra decirle a pesar del temblor de su voz y el rechinar de sus dientes "Poo, poo por favor, debo llamar a mi esposa. No podremos ir a la fiesta de disfraces de la iglesia hoy, la niña se nos murió".

El policia; incrédulo, desorientado y más bien obligado -pues en algo viene siendo su deber- trata de calmar al pobre hombre; nadie en las aceras colindantes al suceso se tomó un segundo para confortarlo. Muchos lo miraron, el jóven blackberriero lo fotografió y el corrillo se armó, nadie lo ayudó. La foto aquella dio la vuelta a la red, se volvió un fenómeno social y el tema no dejó de producir noticias día tras día hasta la mañana de hoy. Armando, el busetero, acaba de entregarse a la fiscalía. Sus 15 minutos de fama han llegado para quedarse, siempre y cuando haya suficientes pruebas para incriminarlo. Rosa, la mamá de Susanita, la hija bastardita de este puto bastardo, en este momento recoge plata entre sus amigos y conocidos de Belén para venir a Bogotá a reclamar lo que es de su hija antes de que se vaya en abogados y multas de tránsito. Adriana, la mamá de Dianita, está recogiendo plata entre sus amigos y conocidos de Bogotá para pagar el entierro de su hija y de su esposo, quien se suicidó aquella noche de aquel 31 de Octubre de aquel 2010 paralelo, siniestro y desconocido." *

Ley #1: "Cada acción tiene su reacción, cada pregunta su respuesta, cada vida su muerte".

Tengo una cierta tendencia a odiar las tendencias, sí; tiendo, propendo y me inclino a detestar todo movimiento que se orienta en alguna dirección (cualquiera, eso ni importa) y al cual se le van adhriendo seguidores como motas a una colcha, como gotereros a un borracho. No soporto ver gente amangualada todita para creer en lo mismo, para ver lo mismo, para oir lo mismo y para responder lo mismo. Van por ahí sonríentes repitiendo igual, riéndose con los mismos chistes y despotricando de la discusión. Me rehúso a pensar que la mayoría seamos pinches peones esperando una orden para atacar, un empujoncito para saltar, una miradita para mirar.

Efecto dominó: Reacción en cadena de la más simple y pura. Acción que genera reacciones inesperadas y desesperantes. Proceso con base en el cual he decidido repeler el destino y buscarme uno propio, mío, único e indeterminado. Sepan que no creo en la prestidigitación, creo en la improvisación. Sé obedecer sí, porque tengo un propósito y lo quiero cumplir. Sé responder, porque mis padres me educaron en medio del diálogo y la discusión, no en medio del miedo y la prohibición. Sé quién soy, porque me la paso todos los días preguntándomelo y no me cansaré de hacerlo.

Oráculo #1: "Dios los cría y ellos se juntan"

No, no quiero un efecto dominó, ninguno y de ningún tipo. Quiero control y descontrol. Quiero diálogos eternos sobre el devenir, no quiero premoniciones estúpidas sobre lo que fue, es y será. Si se viene el apocalipsis que me coja despierto, porque lo miraré de frente, con gafas, pero de frente. Y sí, detesto las licitaciones. Aborrezco los briefs a última hora y el efecto dominó que pruducen. Detesto ver compañeros empeñados en sacar su mejor idea pensando en su hija enferma, detesto querer ir al hogar y no poder, detesto querer controlar y no poder. Soy neurótico sí, hay gente que me aguanta así.

*Por si las moscas, el cuento del busetero bastardo es pura ficción, digo.

**Se acabó el render, entrego y me voy a casa.

Richitelli.

Sunday, October 31, 2010

La Gioconda de la Unión, Valle.

Hace unos días encontrábame en un ágape con un par de mis mejores amigos y nos enfrascamos en una discusión -etílica sí, onírica no, no recuerdo, y mucho menos fatídica- sobre la apreciación del arte y las sensaciones que nos produce, o producirían, a unos y otros. He de decir que nos considero sujetos poco convencionales, poco distintos, tipos comunes, como todos; pero que nos quiero a todos así: disimiles, parejos, disconformes, ecuánimes, dispares, rupestres, desavenientes; humanos.

Ley #1: "El arte es al hombre lo que el hombre al arte: una discusión eterna, interna y externa, sobre el sí mismo"

La comunicación, el raciocinio y el arte son el mágico tridente de conceptos que nos separa de los animales y nos hace lo que somos: Humanos. Perecederos, sí; terrenales, corpóreos, mortales pero también personas, entes: individuos individuales e individualistas. Somos efímeros en tanto -y sólo en esta dimensión- dejamos de ser articuladores de lo que pensamos para ser artículos inoperantes, irracionales, mera bestias sin el prodigioso don del lenguaje y la interlocución, compartida o introspecta, pero interlocución en definitiva. Y así, miquitos depellejados pensantes y tal, tenemos infinidad de formas de acercarnos al arte; de entenderlo, quererlo, odiarlo y apreciarlo. Eso es lo mejor y lo peor que tenemos: que somos distintos y razonamos distinto.

Oráculo #1: "Amigos y libros, pocos y buenos"

A dicha discusión llegamos al hablar sobre visitas a museos y el romanticismo propio de presenciar una obra de cerca. "Yo si no puedo morirme sin ir al Louvre a ver La Mona Lisa", dijo Leonardo, a lo que asintió Alvaro con decisión y pasión. Yo, en cambio, dije que no me mataba la idea de ir a hacer una cola eterna para ver un cuadro que puedo encontrar en internet ¿Pero cómo así? encasquetó Alvaro, con algo de rabia, "Es que esas cosas hay que verlas, vivirlas, hay que estar ahí".

Claro, hay infinidad de obras. Maravillosas pinturas y esculturas, grandes museos llenos de historia y elocuentísimas manifestaciones artísticas que nutren nuestra propia y única, y diferente, y simplona, o sofisticada forma de ver el mundo. Pero si son en 2D pues las puedo ver en libros, en internet y hasta las puedo imprimir. Lo mejor de la industrialización y el desarrollo tecnológico que hoy vivimos es que el arte se democratizó; las ideas e interpretaciones de lo que fuimos, creimos, percibimos y creamos están ahí para que cualquiera las consulte sin tener que hacerle venia a un celador-monje ciclotímico en algún museo cuaternario y estafador. Yo hasta pagaría por ver un Caravaggio, pero si cerraran el museo para mí solito y me dejaran tomarle fotos con flash.

¿Qué de bueno tiene escuchar a un escritor hacer lecturas de sus escritos? para eso estan sus libros, digo. Ahora, otra cosa muy distinta pasa con una obra de teatro, un happening una instalación o un concierto. La música está por ahí en discos y grabaciones -y pasa lo mismo con montajes dramáticos y performances-, se puede escuchar, pero cuando un músico interpreta lo suyo en vivo, hay un largo trecho lleno de diferencias entre lo uno y lo otro, su obra musical toma otro tono, se vuelve otra, evoluciona, cambia. Hay expresiones artísticas que necesitan de presencia y a estas atiendo con ahínco; empero, yo no me voy a partir el lomo haciendo una fila eterna para ver un cuadro de lejos que ni puedo tocar y del que ni siquiera puedo estar seguro que sea el de verdad, porque no seamos tan ingenuos, es decir: no nos hagamos los tarugos.

Ley #2: "La Vida imita al arte más que el arte a la vida (Oscar Wilde)"

¿Está usted seguro de que aquello por lo que pagó 60 dólares de entrada para ver, luego de esa agotadora cola, en realidad era un Picasso, un Rembrandt, un Goya o un Dahli?, yo no. La Mona Lisa ya se la robaron una vez en 1911, por ejemplo ¿quién me confirma que lo que hay en el Louvre no es la copia más fiel que el dinero puede comprar? -porque yo sí ví 'El Caso de Thomas Crown' y si Pierce Brosnan lo logró, cualquiera puede, claro, la vida imita al arte- ¿y quién me asegura que el verdadero lienzo de 77x53 que pintó Da Vinci no está escondido en alguna bodega recóndita de The Skull & Bones, los Illuminati, el Buckingham Palace o El Vaticano, nadie. 

Es más ¿cómo hacemos para comprobar que La Mona, sí, la Lisa, no está en propiedad de un narco colombiano venido a más?, de todo pasa en la viña del señor y estamos en el país del Sagrado Corazón. Aquí vinieron los Rolling Stones a darle un concierto privado a Pablo Escobar, que casi se toma el poder creyéndose el Robin Hood de la amapola. Somos la nación que vio a Virgilio Barco acabar con trenes y cables. Estamos en el país en el que las cosas pasan a espaldas del presidente y en el que otro presidente -por así decirlo- al que se le llama liberal y literario, poeta y doctrinario, afirma que no se sabrá la verdad sobre el palacio hasta que él, su dueño, portador y malhechor, haya estirado la pata.

Así las cosas, tristes y colombianas y todo lo que quieran, La Gioconda podría perfectamente estar colgada con una puntilla de acero en algún temperadero de la unión Valle "Capital mundial de la uva espacial". Porque si bien podría estar en el museo Rayo, no creo que el maestro se hubiera prestado para tal atrocidad. Es que una cosa es que se la roben, pero ¿se la imaginan con un marco enchapado en oro?. Mis amigos y yo la imaginamos rodeada con Luces de colores titilantes, puesta en una mesa de marmol en medio de una exhuberante -y fea, muy fea- fuente de agua poco natural. Es que por ahí lo mínimo que puede fluir es champán o algún vinito del más añejo de Grajales "La otra leyenda del Vino (lavó y se fue)". Además, para ahondar en esta infinita y triste posibilidad, el sitio está rodeado de velas y velones bendecidos. Hay humo por todas partes, huele a incienzo y en la mesita de marmol hay todo tipo de artilugios religiosos y de índoles adivino-dependientes. Es que a nuestro narco; católico como el solo, cristiano como ninguno y creyente acérrimo de su santísima trinidad, le dio por creer que esta -La Mona Lisa, La Monna Lisa, La Joconde, Madonna Elisa- no es más que un retrato de su majestad la Virgencita, y, entonces, ha de prenderle todos los días una lucecita por el bienestar de sus negocios y la felicidad de sus hijitos, una prole que, según él, está en vía de extinción.

Oráculo #2: "Al mal tiempo buena cara, a lo hecho pecho y a Narco ocioso, culpo culposo".

Richitelli.

Wednesday, October 20, 2010

Querido conocido desconocido

Sé que de pronto me has visto por la calle, sé que quizá en algún momento compartimos un puesto de buseta o algún espacio público. Puede que estudiásemos juntos o en el mismo sitio, que trabajásemos en la misma empresa, que nos hayan presentado de soslayo o que recuerdes mi cara, maltratada con los años, por no se cuál maldita casualidad. Puede, claro que puede ser. A lo mejor tengas mi celular, mi mail, el teléfono de mi casa, el de mi oficina o sepas cómo me llamo pero eso no te da ningún derecho a interrumpir la tranquilidad que quiero impregnarle a mi vida con impertinencias dignas de un acosador.

Voy a decirtelo de una buena vez, y con todo el cariño que pueda aflorar de mí en este momento de animadversión atizadora, para que entiendas que no es sólo contigo, es con todos los que actúan como tú; es con tú género, con tu estirpe, es con esa pérfida calaña de sujetos y sujetas que andan por ahí torturando cándidos e inocentes; esa indoliente alcurnia de impertinentes instigadores. 

Por eso Querido conocido desconocido, voy a enumerarte una serie de cositas que me enfurecen y que tienen que ver contigo, con tu flagelante linaje, con tu lacerante abolengo. Sí, van para tí conocido de cara poco familiar. Toma atenta nota de esto para que no me vuelvas a impertinarme con tu insolencia.

1. No estoy interesado en cursos de inglés, meetings metafísicos, seminarios de superación personal, programaciones neurolinguisticas, reuniones religiosas ni alabanzas. No quiero leer la biblia, ni el evangelio, ni el corán, ni la interpretación que hizo Marlon Becerra de las profecías de Nostradamus, No. Cuando quiero aprender algo lo busco y me informo, no espero a que un vendedor mal hablado y desesperante me llame al teléfono o toque a mi dulce puerta.

2. No leo forwards, no veo power points y no leo spam. No leo publicidad, no quiero entrar a sónico y no leo mails que empiezan con: si no le envías esto a 10 personas antes de... NO. Las únicas personas a las que les perdono y les perdonaré tal atrevimiento son parte de mi familia y círculo cercano. Ellos me pueden mandar lo que quieran, pero tú no. A otro perro con ese hueso, tú puedes meterte aquellos mails bolsillo arriba.

3. No tengo con qué ser fiador de nadie y si tuviera no lo sería. No necesito más tarjetas de crédito ni deudas, no necesito una tarjeta de servicios con pago anticipado ni quiero vender mi cartera. No quiero que en tu disfráz de vendedor bancario, tú, querido conocido desconocido, atentes contra mi cordura y llames cada 3 días a ofrecerme pendejadas. No, no quiero suscribirme a una revista de un banco, no quiero ninguna enciclopedia y no quiero volverte a oír. Punto.

Richitelli.

Thursday, October 14, 2010

Cuando me afeito. Apología a la afeitada.

Hasta hace algunos días no había podido descifrar el verdadero valor de una afeitada. Siempre creí que este era un menester más de los que tenemos todos y de los cuales no nos podemos apartar, no obstante, he llegado a la conclusión de que no hay un ritual que defina con mayor precisión y emotividad la masculinidad que el acto este de quitarse unos cuantos pelos de la cara. Somos machos y nos afeitamos a cada tanto.  

Ahora, por macho entendamos a un sujeto de sexo masculino con cualesquier tendencia sexual porque para los efectos de una rasurada facial esos no importan mucho. Tengamos mucha o poca barba, pareja o dispareja, rubia o negra, lacia o crespa; todos, todos los hombres tenemos que hacerlo en algún momento, y después de ese día, después de la primera vez, ya nada es igual.

¿Será que me dejo mi mostachito original un tiempito más?, dicen que la primera afeitada determina la calidad del bigote ¿Y las patillas?, esas están como feítas, parecen como de peluza. Pero es que a más pelos en la cara pues… y en el colegio hay mucho lampiño. ¿Le pregunto a papá, a mis hermanos o será que me arriesgo a ver qué tal es?. Papá tiene ese cosito que no sé si es un cepillo o una brocha para enjabonarse, pero qué jabón usará ¿o usará crema?. A Jorge nunca lo veo en esas, madruga mucho, y César tiene más juguetes ¿qué máquina compro, uso jabón o espuma? AHHHH. Patos al agua.

No recuerdo a quién le pregunté o sí lo hice antes de hacerlo por primera vez, de todas formas cada uno me dio consejos a lo largo del camino. Lo hice, me corté y me gustó, no me gustó, me gustó, no me gustó. Cosa rara esta la que me produce un concepto tan sencillo como afeitarse. A contra pelo o no, con crema o en seco, con cuchilla o prestobarba rasurarse produce una profunda sensación de vulnerabilidad.

En mi casa no todos sacamos esa piel tersa, fuerte y casi invulnerable que tuvo papá toda su vida (hasta que le dio por medir fuerzas con el mono jaramillo en la tenacidad del 41) no. Es mi caso, por ejemplo. No resisto el sol, los bellos me crecen pa'entro y me irrito con facilidad. Toda la vida me sentí inerme al enfrentarme a un bichito de esos que te rajan la cara en un santiamén. Y tengo el acribillador problema de que además soy neurótico, entonces jodido. ¿Pero y qué?. Pues sí, sufrí para encontrar el método ideal (gracias cio); esa armonía perfecta entre dejar que la barba crezca y no, entre dejar de cortarme y no, entre dejar de irritarme y no.

Uy! mechas qué le pasó - me espetó pluma blanca alguna vez en época de pelo en la espalda- ¿le llegó el aumento que se afeitó?. No jefe pero si me aumenta me afeito más seguido, al menos dos veces al mes.

No me afeito con frecuencia, es más, mi paso por el quirofano de la masculinidad a veces se prolonga tanto que ni me reconozco, pero cuando lo hago, lo hago con todo el cariño del mundo. Afeitarse no es como amarrarse los zapatos o secarse la espalda, echarse talco o desodorante; no es como cortarse las uñas o peinarse. Cuando uno se afeita tiene todo ese tiempo para decidir a qué se quiere parecer, qué quiere o no quiere reflejar.

Cuando me afeito tengo la incesante necesidad de verme a los ojos profunda y elongadamente para preguntarme para dónde va mi vida, qué ha estado mal y qué ha estado bien, cuáles son mis problemas y cuáles no; qué tiene solución y qué no. Cuando me afeito me toco con cariño y precaución, me transmito tranquilidad y premeditación. Cuando me afeito siento que el control de mi vida sólo depende de qué pelo cortaré después y de cómo solucionaré el problema de las sobras. Cuando me afeito - quizá como todo hombre, eso no lo sé -, me encuentro con ese lado vanidoso que olvidaré hasta la próxima vez. Esa próxima vez que siempre quisiera que fuera como la primera vez. 

Afeitarse es el único ritual que nadie debería hacer por nosotros. Una buena afeitada es el mejor mantra que podré tener, la mejor oración que me podré decir, el mejor sicólogo que podré tener, el mejor consejo que me daré. Afeitarme es encontrarme con mi yo y mi otro, mi pasado y mi futuro, mi presente y mi delación. No sólo corten sus bellos señores, aféitense una buena y cariñoza vez, como si fuera la primera vez.

Wednesday, August 25, 2010

Dia Internacional del Pandebono


Ley #1: "No hay dulce como el de casa, hogar como el de tu madre ni mecato como el de tu padre".

En casa siempre hemos sido un tanto mecateros, digamos, para no exagerar la cosa. No somos excesivamente obesos, no somos excesivamente esbeltos. No importa, somos felices.

Cada paseo brilla siempre por la parada clásica a mecatear. Nos gusta la comida colombiana, nuestro mecatico criollo. No se imaginan a lo que sabe una natillita de mi mamá, su colada, su postre de las tres leches o esa milhoja que hace años no prepara. Es más, no se imaginan las tortas de mi hermana, sus galletitas, aquellos hojaldres que alguna vez vendí en la universidad o lo que hace de mí el Arroz con Leche de mi esposa. En fin, quesitos, cuquitas negras, gelatinas de pata de vaca, pandebonitos, arepitas campesinas y las ya glorificadas (sólo por mí pero no importa) empanaditas paisas, hacen parte de nuestro dossier de antojos.

Por eso, sin miedo a que me llamen apátrida, forajido o iluso por querer instaurar un nuevo día de feria, y porque ayer entre ires y venires, sin preparaciones y de una forma quizá totalmente coincidente Papá, Mamá, Julieta, el primo Rogelio, su familia y yo acaparamos casi 40 pandebonos en un mero nucleo familiar; anuncio a todo pulmón que desde ayer, el 24 de Agosto de cada año, celebraré el Día Internacional del Pandebono como una oda a esa mezcla escandalosa de harina y queso que llevo comiendo desde que tengo uso de razón. Y es que ya celebramos tanto festivo estúpido que en qué nos afecta uno más, y sobre todo uno que ensalza nuestra deliciosa glotonería.
Oráculo #1: "Lo que no mata engorda".

Acéptemoslo de una buena vez: el hombre, como el resto de especies, es un animal de costumbres (a veces pensamos, sí, pero eso ya casi que lo hacemos por costumbre) y yo quiero celebrar la costumbre ya barrigona, harinosa y deliciosa de comer harina porque sí, porque no y por si las moscas.

¿Ha comídose usted una arepita con mantequilla y sal en la mañana, después del desayuno? ¿un pansito calientito a deshoras? ¿una empanadita crocante antes, durante, después, mientras o en medio de la tarde? ¿Ha engullido usted un Buñuelito, o 2, estando lleno? ¿un Churrito azucarado en plena tarde? ¿Gusta usted de las tajadas, la yuquita frita, los anillos de cebolla apanados, las papas fritas, las papas chips, la arepa frita con gucamole, las, obleas, milhojas, cruasanes o almojabanas?

Si lo ha hecho al menos una vez, como yo en innumerables ocasiones, pues únase a mi causa y celebremos, porque nunca es tarde para un bocadito de sabrosura.

Richitelli.

Saturday, April 24, 2010

Helpless Dude

Al asecho

The door was closed but it wasn't locked, the lights were down but the window didn't help. The radio was on but the music was too loud. Nevertheless he was there. He is not an it for me: it just doesn't feel right. He was there ready to lick my beard, ready to look at me and let the silence remain silent. Thats the way he is, a contemplative dude with big eyes, wet mouth and a great mom. He was there but it didn't help either. Right now i'm a helpless dude with big four eyes, a wet beard and a great mom. Where are you mom, i say; where are you mom, he should. Where are you i say again. I'm a helpless dude with big four eyes, a wet beard and a great dog.

Richitelli