Contador Llano
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Tuesday, October 04, 2011
QUERIDO EJECUTIVO 4
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Friday, March 25, 2011
Querido Ejecutivo 3: No Hay Derecho.
Últimamente estoy concluyendo más cosas que de costumbre, como pasó con lo de la adultez y las chanclas. Hoy, es más, hace cinco minutos, concluí que si hay algo que debería ser necesario –Importante, relevante, imprescindible, inexorable, ineludible– en el proceso de selección de cualquier trabajo, relación o ejercicio de correspondencia entre sujetos, es un examen (al menos un tanteito previo, alguito pues!) de sentido común.
Según Wikipedia, esa maravillosa enciclopedia virtual que no venden de puerta en puerta y que refulge por su aparente equidad y democracia cognitiva (temita que aún no me convence del todo), el término sentido común describe las creencias o proposiciones que benefician a la mayoría de la gente de una familia, clan, pueblo y/o nación. Yo (no sé si en cambio pero sí en añadidura) por sentido común entiendo las cualidades mínimas que permiten el entendimientro entre sujetos que se relacionan en un entorno social que ha estabilizado ciertas prácticas a través de la experiencia, a través de la interacción.
En mi caso debo ser honesto y confesarles que soy consciente de un montón de carencias en cuanto a relaciones humanas se refiere y que estas han generado una continuidad de pequeñas penurias en mis 27,99 años de vida y que, si bien en ocasiones solvento, no han dejado de ser dolientes, molestas y repetidas. Por ejemplo, si usted me conoce sabe que, como mínimo, hago un reguero por día; sabe que: dejo puertas abiertas, me caigo con facilidad y soy enormemente torpe en los saberes del hogar. Si me conoce seguro está al tanto de que olvido cosas, tumbo cosas, daño cosas, desbarato cosas, enredo cosas; es más, estoy seguro de que sabe, si me conoce, que soy imprudentemente imprudente en cosas como reuniones sociales y esas cosas, sabe, usted, si me conoce, que en la vida no amorosa no suelo decir dulcemente las cosas, así me esmere; sabe que miro feo y que en mis gestos faciales se traducen la mayor parte de mis sentimientos, o esas cosas.
Pero vayamos al campo laboral de donde usted quizá, sí trabajó alguna vez conmigo, me conozca, o me recuerde por oráculos como: Sin oté ni pío, se le tiene pero se le demora, lea primero pregunte después, ¿usted qué estudió, digo, estudió?; primero el guión luego la producción, ¿usted me está mamando gallo? o: aquí no hacemos milagros pero apagamos incendios.
Querídisimo amigo ejecutivo, si está usted leyendo esto es porque al fin ha decidido salir de su facebook y mirar hacia otros lares, es porque al fin dejó de 'favoritear' tuits de trolls y porque, a lo mejor, ha decidido buscar lo que no se le ha perdido. Sin embargo, y a pesar de su apretada agenda social y laboral mucha gracia me hace su presencia en este mar de inoportunos improperios en contra de su insoportable labor.
Ahora, finalizado el necesario párrafo de los halagos y las aclaraciones, acompáñeme en un pequeño ejercicio de inducción al mundo de la rabia y la televisión. Es decir, trate usted en su infinita sabiduría de entender mi posición ¿sí? ¿será que sí?. Voy a tomar su silencio como una respuesta positiva y avanzaré en mi propósito. Y es que entienda usted, honorable ejecutivo de cuentas, que la única otra razón por la que hago estos inútiles y apocalípticos textos, además de desahogarme y tratar de exponer su estúpidez ante el mundo, es hacerle notar las vicisitudes por las que paso cada que con una de sus ocurrencias me topo.
Póngase su merced en mi posición por unos minutitos y analicemos por qué pienso que no hay derecho para que la vida laboral sea tan complicada si podríamos hacerla tan sencilla, si podríamos usar un tantito de sentido común.
Por ejemplo, qué haría usted, amigo publicista con alma de gerente y pensamiento vanguardista, si siendo un productor de radio y televisión se encuentra con los siguiente escenarios
Ejecutivo: Necesitamos los comerciales para el lunes. Productor: ¿Cuáles comerciales? EJ: los que usted está haciendo. PR: Yo estoy haciendo un comercial, por lo cual: solo se cotizó un comercial EJ: No son dos comerciales. PR: ¿Qué dice la oté que me envió, se acuerda?. EJ: Realizar comerciales, creo. PR: No, dice realizar un comercial según Story. EJ: Ahhh pero y el creativo no le dijo que había que hacer otro, es para el lunes y es sencillo, eso no demora ¿no te dijo? PR: No, no me dijo. Eso no es trabajo de los creativos, es trabajo de los ejecutivos. Y usted y yo tenemos dos concepciones muy distintas de eso que puede ser sencillo o no. 1: hay que recotizar, 2: además hay que hacerlo, eso no es soplar y hacer botellas EJ: Ya le digo al creativo que venga y le cuente, no se ponga bravo. PR: No, usted va, manda la oté pa cotizar y realizar, por enésima vez, y luego le dice al creativo que mande el Story y que además suba y me explique.
=== Pasan 30 minutos, solo 30 minutos. Se solicitó la cotización y se inició la realización ===
Ejecutivo: Ricardo, mientras hace el comercial necesito que me envíe copias de los dos comerciales por mail para enviarselos al cliente lo más pronto posible. Productor: Venga ¿cómo? repítame que no le oí bien EJ: Que necesito los comerciales por mail para enviarselos al cliente y es súper urgente PR: ¿sumercé si se acuerda que solo hemos hecho un comercial y que el otro todavía ni me han dado el story, cierto? o soy yo que me estoy volviendo loco. EJ: Pues sí pero necesito los comerciales por mail ¿qué es lo complicado de entender? además yo ya me comprometí con el cliente.
Dime querido ejecutivo, amigo, compañero de lucha, tú, potentado mercader mercadotecnista ¿eso está como extraño cierto? ¿o no? debo ser yo que estoy enloqueciendo lentamente. Cómo pudiera yo hacer para que me entendieras. Intentemos: es imposible que yo le envíe a sumercé muñeco el mpeg (tipo de archivo de video común en informática, porsilas!) de un comercial que no ha sido realizado aún, ya quisiera yo. Te voy a pedir un par de favorcitos y ojalá sea la última vez:
1) preguntaaaaa! si no sabes, a mí o al que sea que deba entregarte algo, qué proceso hay que seguir para cada proyecto. Yo sé que tu sentido común, ese con el que asumes que todo se logra con una orden y no pidiendo el favor, no te ayuda mucho y por eso te lo repito: uno no se las sabe todas y cuando no entiende pregunta, es más sabia una buena pregunta que una afirmación pichurria. Por ejemplo ¿cuántas veces no te he preguntado qué hacer a la hora de facturar? Muchaaaas!, claro, porque no sé. Otro cantar es que tu tampoco sepas.
2) Preguntaaaaaaaaaa!. Una y otra vez, hasta el cansancio. Sabiendo preguntar aprenderás a responder.
Me fui. Lograste ponerme, una vez más, de malas pulgas.
*Gracias a @Triego en Triego.wordpress.com por dejar que usemos su viñeta sobre los ejecutivos publicitarios en este pequeño espacio de distensión.
Richitelli.
Pero vayamos al campo laboral de donde usted quizá, sí trabajó alguna vez conmigo, me conozca, o me recuerde por oráculos como: Sin oté ni pío, se le tiene pero se le demora, lea primero pregunte después, ¿usted qué estudió, digo, estudió?; primero el guión luego la producción, ¿usted me está mamando gallo? o: aquí no hacemos milagros pero apagamos incendios.
Querídisimo amigo ejecutivo, si está usted leyendo esto es porque al fin ha decidido salir de su facebook y mirar hacia otros lares, es porque al fin dejó de 'favoritear' tuits de trolls y porque, a lo mejor, ha decidido buscar lo que no se le ha perdido. Sin embargo, y a pesar de su apretada agenda social y laboral mucha gracia me hace su presencia en este mar de inoportunos improperios en contra de su insoportable labor.
Ahora, finalizado el necesario párrafo de los halagos y las aclaraciones, acompáñeme en un pequeño ejercicio de inducción al mundo de la rabia y la televisión. Es decir, trate usted en su infinita sabiduría de entender mi posición ¿sí? ¿será que sí?. Voy a tomar su silencio como una respuesta positiva y avanzaré en mi propósito. Y es que entienda usted, honorable ejecutivo de cuentas, que la única otra razón por la que hago estos inútiles y apocalípticos textos, además de desahogarme y tratar de exponer su estúpidez ante el mundo, es hacerle notar las vicisitudes por las que paso cada que con una de sus ocurrencias me topo.
Póngase su merced en mi posición por unos minutitos y analicemos por qué pienso que no hay derecho para que la vida laboral sea tan complicada si podríamos hacerla tan sencilla, si podríamos usar un tantito de sentido común.
Por ejemplo, qué haría usted, amigo publicista con alma de gerente y pensamiento vanguardista, si siendo un productor de radio y televisión se encuentra con los siguiente escenarios
Ejecutivo: Necesitamos los comerciales para el lunes. Productor: ¿Cuáles comerciales? EJ: los que usted está haciendo. PR: Yo estoy haciendo un comercial, por lo cual: solo se cotizó un comercial EJ: No son dos comerciales. PR: ¿Qué dice la oté que me envió, se acuerda?. EJ: Realizar comerciales, creo. PR: No, dice realizar un comercial según Story. EJ: Ahhh pero y el creativo no le dijo que había que hacer otro, es para el lunes y es sencillo, eso no demora ¿no te dijo? PR: No, no me dijo. Eso no es trabajo de los creativos, es trabajo de los ejecutivos. Y usted y yo tenemos dos concepciones muy distintas de eso que puede ser sencillo o no. 1: hay que recotizar, 2: además hay que hacerlo, eso no es soplar y hacer botellas EJ: Ya le digo al creativo que venga y le cuente, no se ponga bravo. PR: No, usted va, manda la oté pa cotizar y realizar, por enésima vez, y luego le dice al creativo que mande el Story y que además suba y me explique.
=== Pasan 30 minutos, solo 30 minutos. Se solicitó la cotización y se inició la realización ===
Ejecutivo: Ricardo, mientras hace el comercial necesito que me envíe copias de los dos comerciales por mail para enviarselos al cliente lo más pronto posible. Productor: Venga ¿cómo? repítame que no le oí bien EJ: Que necesito los comerciales por mail para enviarselos al cliente y es súper urgente PR: ¿sumercé si se acuerda que solo hemos hecho un comercial y que el otro todavía ni me han dado el story, cierto? o soy yo que me estoy volviendo loco. EJ: Pues sí pero necesito los comerciales por mail ¿qué es lo complicado de entender? además yo ya me comprometí con el cliente.
Dime querido ejecutivo, amigo, compañero de lucha, tú, potentado mercader mercadotecnista ¿eso está como extraño cierto? ¿o no? debo ser yo que estoy enloqueciendo lentamente. Cómo pudiera yo hacer para que me entendieras. Intentemos: es imposible que yo le envíe a sumercé muñeco el mpeg (tipo de archivo de video común en informática, porsilas!) de un comercial que no ha sido realizado aún, ya quisiera yo. Te voy a pedir un par de favorcitos y ojalá sea la última vez:
1) preguntaaaaa! si no sabes, a mí o al que sea que deba entregarte algo, qué proceso hay que seguir para cada proyecto. Yo sé que tu sentido común, ese con el que asumes que todo se logra con una orden y no pidiendo el favor, no te ayuda mucho y por eso te lo repito: uno no se las sabe todas y cuando no entiende pregunta, es más sabia una buena pregunta que una afirmación pichurria. Por ejemplo ¿cuántas veces no te he preguntado qué hacer a la hora de facturar? Muchaaaas!, claro, porque no sé. Otro cantar es que tu tampoco sepas.
2) Preguntaaaaaaaaaa!. Una y otra vez, hasta el cansancio. Sabiendo preguntar aprenderás a responder.
Me fui. Lograste ponerme, una vez más, de malas pulgas.
*Gracias a @Triego en Triego.wordpress.com por dejar que usemos su viñeta sobre los ejecutivos publicitarios en este pequeño espacio de distensión.
Richitelli.
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Wednesday, November 24, 2010
Querido Ejecutivo 2. Maldita cotización.
Compa, ¿puedo llamarte compa?, te diría amigo pero es que yo no soy tan hipócrita como tú y, la verdad, no logro construir amistades con esa aparente facilidad que tu tienes. Sabes, de tanto pensar en la manera de dejar de sobrecogerme con tu impertinencia y estupidez había olvidado lo bien que cae desahogarse de cuando en vez; había olvidado lo rico que paso escribiéndote estas cariñosas misivas que tienen como único objetivo expresarte -de la manera más cordial y dócil que conozco- la inconformidad que me produce la lividez de tu caracter dicharachero y mandamás.
No creas que no te considero, no pienses por un minuto que no trato de entenderte ni que no aprecio lo que haces por el buen desarrollo de las actividades laborales que juntos realizamos; no te atrevas, no lo hagas ni por una milesima de segundo, a pensar que no reconozco que eres un muladar de apuntes vacíos e inconexos, que tiene más coherencia un futbolista hablando de lingüistica que tus solicitudes de trabajo. No me digas que no pusiste suficiente cuidado o que el cliente te enredó la piola, a otro manizaleño con esa falda; es tu culpa, tu gran culpa y tu única culpa ¿Qué parte de: sé específico en todos tus pedidos no entendiste? ¿qué parte de: toma apuntes no entendiste?
Querido ejecutivo, sí, tú, dignísimo adalid de las otés indescifrables que no lee briefs ni mails, tú, amigo de el reenvío más de el interpreto, me tienes desoncertado con esa absurda capacidad que tienes para hacer tormentas en copas de aguardiente. Sabes, a veces no entiendo por qué sigo intentando recomponer nuestra inoperante relación laboral si a tí mis palabras te resbalan como gotas en un impermeable, no te imaginas la frustración que siento en este momento. ¿recuerdas lo que te dije hace unos días sobre la necesidad de que seas concreto en todo pedido que haces?, parece que lo olvidaste. Vida triste.
Si quieres que todo salga bien (en serio, solo sí lo deseas) pues haz tus pedidos con especificidad. Yo no ando por ahí leyendo mentes ni interpretando códigos secretos; no soy un oráculo adivinador ni el tetra-catre-nieto del sobrino parlanchín de Nostradamus, no. Yo hago -con tu permiso y el de los tuyos- lo que solicitas; es decir, aquí cotizamos lo que tumercesito pides, nada más ni nada menos. No puedes esperar que esa maldita cotización que te pidió el cliente llegue como él la quiere si tú nos pides una cosa totalmente contraria, no, maldita cotización, maldita la hora en que la pediste en medio de tanto enredo.
Para que captes de lo que hablo, si quieres puedes y no te da miedo, te voy a mostrar qué pediste y el proceso que le siguió y luego te voy a escribir un parrafito cortico escribiéndote qué debiste haber pedido y cómo; sencillito, clarito, sin improperios ni reclamos. Si entendemos esto entenderemos cualquier otra cosa ¿cierto?.
1. Proceso de solicitud tipo Querido Ejecutivo:
a) Información de la Oté: Favor pedir música de la cuña para insertarsela a la cortinilla alto contraste que ya está lista. Gracias.
b) Conversación 1:
- Rabia y TV: Yo le pido la música, por supuesto, pero eso tiene un valor. La música fue cotizada para radio y si va a usarse en televisión toca pagar los derechos.
No creas que no te considero, no pienses por un minuto que no trato de entenderte ni que no aprecio lo que haces por el buen desarrollo de las actividades laborales que juntos realizamos; no te atrevas, no lo hagas ni por una milesima de segundo, a pensar que no reconozco que eres un muladar de apuntes vacíos e inconexos, que tiene más coherencia un futbolista hablando de lingüistica que tus solicitudes de trabajo. No me digas que no pusiste suficiente cuidado o que el cliente te enredó la piola, a otro manizaleño con esa falda; es tu culpa, tu gran culpa y tu única culpa ¿Qué parte de: sé específico en todos tus pedidos no entendiste? ¿qué parte de: toma apuntes no entendiste?
Querido ejecutivo, sí, tú, dignísimo adalid de las otés indescifrables que no lee briefs ni mails, tú, amigo de el reenvío más de el interpreto, me tienes desoncertado con esa absurda capacidad que tienes para hacer tormentas en copas de aguardiente. Sabes, a veces no entiendo por qué sigo intentando recomponer nuestra inoperante relación laboral si a tí mis palabras te resbalan como gotas en un impermeable, no te imaginas la frustración que siento en este momento. ¿recuerdas lo que te dije hace unos días sobre la necesidad de que seas concreto en todo pedido que haces?, parece que lo olvidaste. Vida triste.
Si quieres que todo salga bien (en serio, solo sí lo deseas) pues haz tus pedidos con especificidad. Yo no ando por ahí leyendo mentes ni interpretando códigos secretos; no soy un oráculo adivinador ni el tetra-catre-nieto del sobrino parlanchín de Nostradamus, no. Yo hago -con tu permiso y el de los tuyos- lo que solicitas; es decir, aquí cotizamos lo que tumercesito pides, nada más ni nada menos. No puedes esperar que esa maldita cotización que te pidió el cliente llegue como él la quiere si tú nos pides una cosa totalmente contraria, no, maldita cotización, maldita la hora en que la pediste en medio de tanto enredo.
Para que captes de lo que hablo, si quieres puedes y no te da miedo, te voy a mostrar qué pediste y el proceso que le siguió y luego te voy a escribir un parrafito cortico escribiéndote qué debiste haber pedido y cómo; sencillito, clarito, sin improperios ni reclamos. Si entendemos esto entenderemos cualquier otra cosa ¿cierto?.
1. Proceso de solicitud tipo Querido Ejecutivo:
a) Información de la Oté: Favor pedir música de la cuña para insertarsela a la cortinilla alto contraste que ya está lista. Gracias.
b) Conversación 1:
- Rabia y TV: Yo le pido la música, por supuesto, pero eso tiene un valor. La música fue cotizada para radio y si va a usarse en televisión toca pagar los derechos.
- Querido Ejecutivo: Listo, entonces envíame una cotización yo se la envío al cliente.
(pasan 2 horas, llega la cotización, es enviada a tu mail y vuelves con tu actitud sofocante)
c) Conversación 2:
- QE: Ya está la cotización pero falta la de la cortinilla
- RYTV: ¿Cómo así?
- QE: Pues sí, falta la cotización de la cortinilla, no me la mandaste.
- RABIA (y algo de TV): ¿Pero y de dónde coños quiere usted que yo me saque una Maldita Cotización de una cosa que nunca me pidió?
- Querido (y muy poco de Ejecutivo): Pero yo sí te la pedí ¿o será que no?, no importa, el caso es que necesito la cotización de la cortinilla, pídela porfa.
- RYTV: ¿cuál cortinilla, sumercé se enloqueció o qué? En la oté dice clarito: "Favor pedir música de la cuña para insertarsela a la cortinilla alto contraste que ya está lista" por lo que entiendo que si YA ESTÁ LISTA, pues es porque ya está lista ¿dónde en esa oté está el story, el guión, los elementos gráficos o lo que sea que me indique qué debo cotizar? le devuelvo la oté y usted va y la vuelve a mandar con toda la información, gracias.
- QE: ¿pero será que no la podemos hacer acá?
- RABIA (y algo de TV): Y como queire sumercé que yo le diga si no sé ni siquiera cómo es, no tengo ni idea de qué me está hablando, vaya mande la información bien y cuando lo tenga claro viene y conversamos!
2. Proceso de solicitud ideal (para mí, al menos):
- La oté ideal es la que es concisa, clarita, específica.
- Mientras más información pertinente al trabajo en mención mejor.
- Antes de pedir algo por favor atienda y entienda a la solicitud del cliente.
- Las cotizaciones no nacen del aire. Se toma su tiempo solicitarlas y recibirlas. Ni nosotros sus productores ni los proveedores tenemos debajo del brazo, en el bolsito sobaquero, cotizaciones guardadas para todos los proyectos que a sumercé se le ocurran. Así que por favor sea paciente, aquí se trabaja tan rápido como se puede.
- Si hay algo que no entiende (y lo repito por enésima vez) por favor pregunte, nadie se ha muerto por preguntar, creo yo.
3. Recorderis finales (para que no se te olviden Querido Ejecutivo):
- Un Alto Contraste es un comercial que utiliza solo una porción de la pantalla (usualmente 1/4) y que puede tener sonido o no. Se usan con frecuencia para autopromociones de los canales y en las transmisiones de fútbol. Según las reglas del Consorcio Nacional de Canales privados (una sociedad toda loca que tienen los de RCN y Caracol para administrar la torta de la publicidad privada en Colombia) sólo pueden ser codificados con duraciones de hasta 10 segundos. Y, además, tiene los mismos controles de un comercial regular: también necesita de invimas, etesas, créditos legales y demás vericuetos inherentes a cada categoría.
- Story (por Storyboard) es un conjunto de ilustraciones mostradas en secuencia con el objetivo de servir de guía para entender una historia, previsualizar una animación o seguir la estructura de una película antes de realizarse o filmarse. ( te puse la definición del Wikipedia para que luego digas que no soy humilde, para que no andes diciendo por ahí que me las sé todas y que no te dejo ser, que no te dejo fluir. Mira como es de fácil averiguar cositas... )
Richitelli.
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Wednesday, October 06, 2010
Golpe de repente, improperio latente.
3:50 p.m. El sofoco en este oscuro sector de la oficina es insoportable. Detesto el calor, el sudor y sus pormenores. De un lado de la puerta, de mi lado, estamos en Melgar; del otro lado, en el que no estoy yo, están en la Bogotá de los 50's. Aire gelídito, por las ventanas se ve la lluvia y todo sucede como con aquella parsimonia del Manizales que más me gusta; ese paraíso frío y nublado que te deja ver el color de tus suspiros. Amo el frío, soy patifrío, cacheticolorado y tengo ganas de salir. Por supuesto lo haría, si este oscuro sector de la oficina no se hubiera llenado de gente pidiendo cosas al mismo tiempo y en el mismo preciso instante en el que necesito respirar.
4:00 p.m. Estoy haciendo un presupuesto, espero un material que debe llegar en cualquier momento, me aguanto a un practicante preguntón, trato infructuosamente de espantar a un creativo intenso y por estar tan rodeado no logro ajustar uno de los otros tantos comerciales que debo terminar hoy. El trabajillo este de calcular costos, hacer órdenes de producción y firmar papeles es de lo más tedioso que puede haber. El problema es que lo hago bien. Claro, si lo hiciera mal ya me hubieran puesto de patitas en la calle, pero como lo sé hacer entonces no hay quién lo haga por mí: ensanduchado, frito por lado y lado.
4:10 p.m. Mi moreno compañero creativo acaba de irse, parece que el comercial verá la luz pero con un par de ajustes más. Llega un ejecutivo, sí, un querido ejecutivo. El pobre tiene los ojos más grandes que un Simpson, 2 gotas de sudor en cada nariz y la voz temblorosa. Don Richie necesitamos hacer un comercial táctico de 10 segundos con 3D y composición pero para mañana es tarde. Claro, mande la OT con todo el material y lo cotizamos. No, pero es que no hay plata, toca gratis. ¿Gratis, 'gratis' es un bolero -digo yo- y eso como por qué?. Es que yo contraté con una productora a principio de año 8 tácticos y no me quieren hacer este dizque porque ya me hicieron los 8 y dentro de mis cuentas este es el número 7. Ahí está -espeto yo- muéstreles soportes de que lleva sólo 7 y safamos. Mmmmm -con mirada taciturna me responde- es que no tengo el soporte. Me volteo. De repente le hablo feíto y se me salen dos o tres improperios inapropiados. Váyase y más tarde hablamos, alguna solución encontraremos.
4.15 p.m. El creativo acaba de regresar. Me cae bien, es más, asúmamoslo: es mi amigo. A veces pasa por este blog y comenta cositas. Sinceramente espero que pase esta vez y se disculpe, o se queje, pero que diga algo. Viejo Richieee, venga muéstreme otra vez el comercialito. ¿otra vez? ¿por tercera vez?. Coja oficio que tengo cosas qué hacer. Venga Richi veámoslo con la ejecutiva que es la última vez. Lo que no sabe él es que al teléfono, detrás de nosotros, el productor que hizo el comercial está maltratando a una compañera porque los ajustes ya son muchos y este proceso está muy lento. Intentamos ver el comercial abstrayéndonos de dicha charla y le damos play. Richiiieee, se escucha atrás. Hoy definitivamente me están gastando mucho el nombre. Es otra ejecutiva diciendo: tenemos que codificar los 3 comerciales mañana, 1 por 1 mes y los otros por… Calma, calma, calma, calma, calma que no soy pulpo le digo yo. Pida turno le dice El Moreno. Ella asiente y espera. Estando todos de acuerdo con los ajustes, terminamos de ver el comercial y apenas deja de reproducirse: tran -entiéndase: taque, taque, pum, pum- la compañera le dice al productor que lo va a poner en altavoz porque la discusión está ya muy acalorada.
4.16 p.m. Sí, está muy acalorada. En menos de 20 metros cuadrados hay 6 computadores 10 pantallas, 3 escritorios, 1 lcd, 12 teras de discos duros que calientan como el infierno, 2 vhs, 2 dvds, 3 muebles gigantes y gordos llenos de archivo, 6 peludos peleando y 1 solo ventilador. Tiene que estar caliente.
4.20 p.m. El tipo, muy agoviado por supuesto, no quiere entender los ajustes que ya se le explicaron y quiere poner problema. El creativo hace caras de no entender porqué el tipo no entiende, la ejecutiva se va y yo termino, malencarado, explicándole como con un ábaco lo que ya se le había explicado igualmente bien en 3 ocasiones anteriores. No hay porqué ser tan intransígentes, no hay cómo soportar este calor escalofriante, no hay porqué respirar en este momento.
4.22 p.m. El creativo por fin se fue, los ajustes los enviarán en el transcurso de la tarde y mientras yo me dispongo a continuar con los otros comerciales que tengo por terminar, como un sapo buscando moscas salta la otra ejecutiva. Pululan, salen de entre las esquinas, se camuflan y te descomponen de repente. Richi, ahora sí, tenemos que codificar…. ta, ta, ta, ta, y más tas. Le hago caso, escucho, entiendo todo lo que dice y le digo: escriba todo en una Otésita, lo manda y con mucho gusto se le hace el trabajo -entenderán uds el tono, ¿cierto?-. Se va, vuelvo la mirada hacia mi computador, respiro más o menos profundo y Riiiingg!!! suena el teléfono: Ricardo ya llegó su material, está en recepción. Qué rico, iré a respirar un poco antes de recogerlo, cuelgo feliz, me levanto y de repente: TRAN, TAQUE, TAS, TRAS, PUM. Golpeo con una fuerza descomunal mi rodilla hueca con la esquina del escritorio. Golpe de repente, improperio latente. QG.
Richitelli.
4:00 p.m. Estoy haciendo un presupuesto, espero un material que debe llegar en cualquier momento, me aguanto a un practicante preguntón, trato infructuosamente de espantar a un creativo intenso y por estar tan rodeado no logro ajustar uno de los otros tantos comerciales que debo terminar hoy. El trabajillo este de calcular costos, hacer órdenes de producción y firmar papeles es de lo más tedioso que puede haber. El problema es que lo hago bien. Claro, si lo hiciera mal ya me hubieran puesto de patitas en la calle, pero como lo sé hacer entonces no hay quién lo haga por mí: ensanduchado, frito por lado y lado.
4:10 p.m. Mi moreno compañero creativo acaba de irse, parece que el comercial verá la luz pero con un par de ajustes más. Llega un ejecutivo, sí, un querido ejecutivo. El pobre tiene los ojos más grandes que un Simpson, 2 gotas de sudor en cada nariz y la voz temblorosa. Don Richie necesitamos hacer un comercial táctico de 10 segundos con 3D y composición pero para mañana es tarde. Claro, mande la OT con todo el material y lo cotizamos. No, pero es que no hay plata, toca gratis. ¿Gratis, 'gratis' es un bolero -digo yo- y eso como por qué?. Es que yo contraté con una productora a principio de año 8 tácticos y no me quieren hacer este dizque porque ya me hicieron los 8 y dentro de mis cuentas este es el número 7. Ahí está -espeto yo- muéstreles soportes de que lleva sólo 7 y safamos. Mmmmm -con mirada taciturna me responde- es que no tengo el soporte. Me volteo. De repente le hablo feíto y se me salen dos o tres improperios inapropiados. Váyase y más tarde hablamos, alguna solución encontraremos.
4.15 p.m. El creativo acaba de regresar. Me cae bien, es más, asúmamoslo: es mi amigo. A veces pasa por este blog y comenta cositas. Sinceramente espero que pase esta vez y se disculpe, o se queje, pero que diga algo. Viejo Richieee, venga muéstreme otra vez el comercialito. ¿otra vez? ¿por tercera vez?. Coja oficio que tengo cosas qué hacer. Venga Richi veámoslo con la ejecutiva que es la última vez. Lo que no sabe él es que al teléfono, detrás de nosotros, el productor que hizo el comercial está maltratando a una compañera porque los ajustes ya son muchos y este proceso está muy lento. Intentamos ver el comercial abstrayéndonos de dicha charla y le damos play. Richiiieee, se escucha atrás. Hoy definitivamente me están gastando mucho el nombre. Es otra ejecutiva diciendo: tenemos que codificar los 3 comerciales mañana, 1 por 1 mes y los otros por… Calma, calma, calma, calma, calma que no soy pulpo le digo yo. Pida turno le dice El Moreno. Ella asiente y espera. Estando todos de acuerdo con los ajustes, terminamos de ver el comercial y apenas deja de reproducirse: tran -entiéndase: taque, taque, pum, pum- la compañera le dice al productor que lo va a poner en altavoz porque la discusión está ya muy acalorada.
4.16 p.m. Sí, está muy acalorada. En menos de 20 metros cuadrados hay 6 computadores 10 pantallas, 3 escritorios, 1 lcd, 12 teras de discos duros que calientan como el infierno, 2 vhs, 2 dvds, 3 muebles gigantes y gordos llenos de archivo, 6 peludos peleando y 1 solo ventilador. Tiene que estar caliente.
4.20 p.m. El tipo, muy agoviado por supuesto, no quiere entender los ajustes que ya se le explicaron y quiere poner problema. El creativo hace caras de no entender porqué el tipo no entiende, la ejecutiva se va y yo termino, malencarado, explicándole como con un ábaco lo que ya se le había explicado igualmente bien en 3 ocasiones anteriores. No hay porqué ser tan intransígentes, no hay cómo soportar este calor escalofriante, no hay porqué respirar en este momento.
4.22 p.m. El creativo por fin se fue, los ajustes los enviarán en el transcurso de la tarde y mientras yo me dispongo a continuar con los otros comerciales que tengo por terminar, como un sapo buscando moscas salta la otra ejecutiva. Pululan, salen de entre las esquinas, se camuflan y te descomponen de repente. Richi, ahora sí, tenemos que codificar…. ta, ta, ta, ta, y más tas. Le hago caso, escucho, entiendo todo lo que dice y le digo: escriba todo en una Otésita, lo manda y con mucho gusto se le hace el trabajo -entenderán uds el tono, ¿cierto?-. Se va, vuelvo la mirada hacia mi computador, respiro más o menos profundo y Riiiingg!!! suena el teléfono: Ricardo ya llegó su material, está en recepción. Qué rico, iré a respirar un poco antes de recogerlo, cuelgo feliz, me levanto y de repente: TRAN, TAQUE, TAS, TRAS, PUM. Golpeo con una fuerza descomunal mi rodilla hueca con la esquina del escritorio. Golpe de repente, improperio latente. QG.
Richitelli.
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ricardo bustamante echeverry
Wednesday, September 08, 2010
Querido Ejecutivo
Esta es una carta para tí, amigo del alma, entrañable compañero de trabajo, diáfano disidente del negocio internacional y la mercadotecnia publicitaria.
Tú, expertísimo conglomerado de trucos dignos del enredo y atosigador de compañeros de trabajo sabrás entender que mi intención no es atacarte, sabrás entender que mi única intención con este texto es que seas un mejor, o al menos, decente ejecutivo de cuentas. Es lo mínimo a lo que podrías aspirar ¿no te parece?.
No creas que lo hago ofendido porque siempre me tienes en vitrina, porque escoges los peores momentos para pedir lo impedible y mucho menos creas que te escribo esta carta con el afán de que respondas, porque sé que no lo harás. No sabes escribir, por eso eres ejecutivo, qué más podemos hacer.
Sabes, para mi esto no es fácil. Realmente no sé cómo decirte con docilidad que eres a la publicidad lo que un carcelero al sistema judicial, pero, hagamos una pequeña preguntita, así, como al aire, para que me digas si tengo o no tengo la razón: ¿Si yo que no estudié publicidad y que supuestamente no sé nada de esto entiendo que al cliente no se le debe trasladar nuestro estrés, por qué tú, dímelo sinceramente, por qué maldita razón tú te empeñas en contarle todas nuestras vicisitudes en vez de ayudar a arreglarlas?.
Es que no lo entiendo, definitivamente no lo hago y creo que nunca lo haré. Querido Ejecutivo, con sinceridad te lo digo, es más fácil complacer a una mujer incongruente que entenderte a tí, que ni siquiera sabes lo que crees no saber. Déjame contarte, abriéndote mi corazón de par en par, que tus gritos no ayudan, tus otés no se entienden (por Oté entiende Orden de Trabajo, sí, el procedimiento ¿recuerdas?) y que el día en el que aprendas a redactar un Brief te haré una fiesta. Sí, una bacanal llena de dulces y lícores para celebrar tu superación, para celebrar nuestra redención.
Ahora, como toda carta tiene un fin, me despediré enumerandote 3 sencillos pasos para que tú ejercicio profesional sea mejor y, de paso, hagas nuestro trabajo un poco menos infeliz.
1. Por favor siempre toma nota en las reuniones y haz un preciso informe posterior (te lo suplico).
Si no puedes escribir y escuchar al mismo tiempo entonces haz uso de lo maravilloso de la tecnología. Por un lado pones cuidado y por el otro grabas, sencillo. Por ahí, si mal no recuerdo, ya venden unas maquinitas en las que se puede grabar voz y son hasta baratas. ¿No tienes plata?. No importa. Si lo solicitas de manera gentil; con el simple interés en entender, yo creo que tu grupo de creativos y productores podríamos hacer un esfuerzo y aportar un granito de arena a la causa de tu salvacíon. Es más, de una vez te lo digo: Yo pongo 5 mil.
2. Lo que no sepas pregúntalo y, por favor, quédate atento a la respuesta, es mejor aprender que lamentar.
No quiero tener que repetirte una sola vez más que la televisión es en RGB y no en CMYK, que un fotograma de un comercial no es apto para una valla, que los renders se demoran, que los ajustes cuestan y que para codificar un comercial debes hacer el pedido con tiempo o prepararte a esperar; no no quiero, a lo bien, tener que explicarte de nuevo que sólo reciben congelados de 10 segundos, que un WAV no es lo mismo que un MP3 y que aquí no tenemos betacam. No quiero, Querido Ejecutivo, tener que decirte nunca más que sin oté no se trabaja, que hay prioridades, que los pícolos pasaron de moda, que ese es un trabajo de arte final y que cuando te digo en 'Alta' es de mucha calidad y cuando te digo en 'Baja' es de poca calidad. Y sabes, no seguiré porque esto es inacabable y creo que entendiste mi pretensión.
3. Trabajamos en equipo. Tú me apoyas, yo te apoyo.
¿Se te olvido? nosotros somos la agencia, no el cliente; somos el amigo, no el enemigo. Aquí sabemos que nuestro deber es complacerlo, pero también debes saber tú que el tuyo (tú deber, sí) es ser su intérprete, su conexión. Debes saber complacerlo y entenderlo, moderarlo y manejarlo; no debes ser él. Debes explicarnos lo que quiere y lo que no, lo que falta y lo que no, lo que es urgente y lo que no lo es tanto. No todo puede hacerse al tiempo, no todo puede ser para ya.
Hágamonos pasito Querido Ejecutivo, Ayúdame que yo te ayudaré.
Acotación: Diego, tomé su carícatura prestada porque sí, le va de perlas a esta tenúe discusión.
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