Contador Llano

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Monday, August 29, 2011

Ni con el pétalo de una rosa, mis uñeros!.

País endemoniado y de doble moral en el que residimos, nación corrupta y malintencionada a la que pertenecemos, sociedad xenófoba y separatista la que nos congrega, no somos nada, ¿país?.

Ley #1: Reconocernos como diferentes es lo que nos hace excluyentes.

Un día el director técnico de la selección nacional de fútbol de su país, a la salida de un bar de chistoso nombre y dudosa procedencia, golpea 'brutalmente' a una mujer; el asunto se vuelve público y los testigos son entrevistados en todos los medios de comunicación. La nación se escandaliza. Grandes plumas, padres de familia, voces de influencia, amas de casa, políticos de renombre, políticos en busca de un nombre, políticos sin nombre, periodistas en declive, periodistas en ascenso, hermanas, tíos y otros muchos indignados escriben en su contra, hablan de su crimen, le exigen que renuncie, piden su cabeza.

Otro día, algunos meses antes del otro –el día en el que aquel técnico cascaba a la dama que le acompañaba–, el gerente general del equipo de fútbol de una ciudad intermedia (muy intermedia), en una reunión de fraternización entre empleados, directivos y equipo técnico, rompe la nariz de uno de los jugadores; el asunto se vuelve público y los testigos son entrevistados en todos los medios de comunicación. La ciudad casi se escandaliza y el puñetazo se vuelve –más o menos– noticia nacional. Pequeñas plumas, algunos padres de familia, voces con alguna influencia, una que otra ama de casa, algún político, uno que otro periodista, el papá de la víctima, el tío y algunos otros indignados se manifiestan en su contra, hablan de su crimen, le exigen que renuncie, piden su cabeza.

Oráculo #1: Negro con saco, se pierde el negro y se pierde el saco.

A la mujer golpeada por el técnico nunca le vimos la cara, no denunció el ataque ante las autoridades; el técnico, a través de un escueto comunicado de prensa, aceptó que la había 'levantado', pidió disculpas y renunció a su cargo. Al jugador le oímos relatando cómo su jefe le había golpeado sin ninguna provocación, no hubo denuncia; el púgil, digo: el gerente, también aceptó haber atacado al jugador de su equipo –su empleado– sin previa provocación. Pidió disculpas, se justificó y no renunció. Los jefes del técnico decidieron no aceptar su renuncia, los jefes del gerente decidieron no exigirle la renuncia.

Ley #2: El problema no es la violencia, el problema es que decidamos perdonarla.

Los hinchas de la selección, pasado el escándalo del 'manotazo a la dama', hoy se preocupan más por saber quién será el nuevo técnico; los hichas de aquel equipo de ciudad intermedia hoy se preocupan más por saber si su equipo perdió o gano ¿No nos importa si la federación de fútbol patrocina el maltrato o la exclusión, cierto? ¿no nos importa si nuestro club profesa amor por el encarcelamiento, no nos importa si aceptan la vejación? Nación olvidadiza y ambibalente.

¿Por qué es más grave que le peguen a una mujer? ¿acaso es más fácil aceptar que le peguen a un jugador de fútbol? ¿será porque es negro, porque no fue a la universidad, porque no quiso seguir trabajando en un equipo en el que no le pagan? Somos un combinado de racistas escondidos detrás del título de sociedad humanizada e incluyente. Pareciese que nos limpiamos la suciedad de entre las posaderas con las páginas de esa constitución pluriétnica y multicultural que tanto celebramos, que tanto modificamos, que tanto ignoramos.

Oráculo #2: A la mujer no se le pega ni con el pétalo de una rosa

Eso dicen, yo diría: a nadie se le pega ni con el pétalo de una rosa, y ahí si vamos jugando. Sí, hay hombres que le pegan a las mujeres y hay mujeres que les pegan a los hombres, hay maltrato físico y psicológico, hay maltrato laboral y familiar pero asumamos de una vez que la violencia es mala en cualquier presentación y empaque, negarla no es la solución; hace parte de lo que fuimos, somos y seremos. Ahora, si vamos a juzgar actos violentos hagámoslo en territorio de igualdad, no en uno en el que unas cosas son más graves que otras. Si vamos a dar segundas oportunidades, con las que estoy totalmente de acuerdo –porque todos las hemos necesitado alguna vez– , hagámoslo desde un discurso de perdón y reconciliación, pero no desde uno que olvida y clausura, no desde uno que prefiere negar que discutir. La ambigüedad de los discursos con los que defendemos nuestros intereses va a acabar con aquello que llamamos ética, con aquello que nos deja diferenciar el bien del mal. No nos echemos pues el cuentico de que el futuro de la humanidad depende de olvidar lo que nos averguenza y desprendernos de los que no están a nuestro nivel, a otro tintero con ese descafeinado. País.

Richitelli.






Friday, December 17, 2010

Mi Once de todos los días

Oración del Once para todos los días

Benignísimo Once de infinita calidad, que tanto amasteis a tus hinchas, que les disteis en la Libertadores la mayor prenda de vuestro amor para que hecha trizas en las garras de Herly Alcazar renaciese en un museo para nuestra salud mental y sosiego; yo, en nombre de todos los caldistas, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En torno a ella; y a la del 50, la del 03, la del 09, y a la del 2010 os ofrezco la grandeza, humildad y demás virtudes de vuestros hijos afutbolados; suplicándoos que por sus divinos méritos, por las incomodidades con que llegaron a Manizales y por las tiernas lágrimas que derramaron al recibir su primera quincena, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que otra copa llegue nuevamente a nuestra casa y more eternamente. Amén.

(Se reza tres veces el Gloria al benígnisimo Cuezzo)


Aspiraciones para la venida del Campeonato
(Gozos)

Dulce Once mío, mi equipo adorado!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh sapiencia suma del fútbol soberano, que al nivel de un manizaleño te hayas rebajado! ¡Oh Divino Once, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh, Adonaí potente que, a Henao tapando, de Álvarez a Osorio disteis los mandatos! ¡Ah! ven prontamente para con tu fútbol embelesarnos. Y que un Neko nunca débil muestre fuerte brazo!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh raíz sagrada del Profe Montoya, que en lo alto presentan al orbe tu fragante Copa! ¡Dulcísimo Dayro que has sido llamado etílico de las faldas, beodo de los campos, métete un gol que yo te embriago!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡ven no tardes tanto!

¡Gambeta de Micolta que abre al desterrado las cerradas puertas del regio catenaccio! ¡Sácanos, Oh Mena, con tu fea cresta y tu enjunta pierna, de la cárcel triste que labró el contrario!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh lumbre de Arnulfo, Valentierra de eternos tacos, que entre las tinieblas tu recuerdo veamos! ¡Gordito tan preciado, prodigio del penalty, luzca la sonrisa de tus descomunales labios!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Espejo sin mancha, Soto de los Sotos, sin igual imagen del Sultán soberano! ¡Marca con chilenas, hazte una rabona y, en forma de ídolo da al hincha un regalo!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Rey de las naciones, Galvancito preclaro, de Argentina vienes, goleador comprobado! ¡Tótem que apacientas con goles callados, ya al arquero arisco, ya el central nefasto!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Ábranse los cielos y que no llueva de lo alto, Palogrande glorioso, como el olimpo de tus santos! ¡Ven hermoso Once! con tu fútbol humanado; trae esa hermosa estrella, grita goles en el campo.
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Ven que ya Manila previene sus faldas, do su Once venga, un campeonato cercano! ¡Ven, que ya todo Caldas, con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Del hincha auxilio del caldense amparo, consuelo del triste, luz del desocupado! ¡Equipo de mi vida, mi conjunto adorado, mi constante amigo, mi divino hermano!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

Véanse mis ojos, de ti enamorados! Añore ya tus pases, sueñe con tus goles! Prosternado en tierra te tiendo los brazos, y aún más que mis frases te dice mi llanto!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

Ven, Campeón nuestro, por quien suspiramos, Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto!

Richitelli.

Monday, December 13, 2010

Dulcísimo Dayro que has sido llamado etílico de las faldas, beodo de los campos, métete un gol que yo te embriago! Querido campeonato, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto!

Oración a San Dairinho

¡Oh Santísimo Dayro! hincha del Guarito y padre putativo del Deportivo Pereira. Infinitas gracias doy al Profe Montoya porque te hizo debutar, al Sachi Escobar porque no te pudo echar y al glorioso Once Caldas porque os escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Te ruego, por el amor que tuviste al Ron Viejo de Caldas, por la luminosa copa que le ganamos a Boca, por tus más de 70 goles con el inmaculado y por esas lagrimas que derramé en el 03; te embriagues en fervorosos deseos de golear y festejar futbolísticamente, mientras en la divina esencia del palogrande yo veo y gozo con el glorioso. Amén.

(Se reza el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria).

Oráculo: "Larga vida al glorioso, inmaculado, nunca bien ponderado, más blanco que una cucaracha de panadería y más peligroso que una puntilla en un tobogán: Once Caldas".

Richitelli. 

Thursday, July 09, 2009

¿TU PAPÁ? AY VIDA TRISTE.

Aunque tarde, acabo de leer la belleza de artículo que salió en el blog de Soho 'La Copa del Burro' y aún cuando apenas es jueves y no es fin de semana, me atreveré a decir unas cositas al respecto porque no me importa si es lunes o domingo.

1. Once Campeón: El equipo de Manizales es el campeón del fútbol colombiano y no hay formas difíciles ni fáciles de entenderlo porque ante lo visto las dudas no tienen cabida. 5-2 en el marcador global y 44 puntos en la reclasificación, es decir: El mejor equipo del torneo.

2. Sobre el fútbol: En el partido de Manizales el Once jugó bien, ganó y se fue con la ventaja, punto. El Junior, por su parte, entró con miedo y en un planteamiento alejado de todo lo bueno que lo llevó a la final. Llegó a defenderse y se fue pensando que de locales saldrían campeones; nada más alejado de la realidad. En el partido de Barranquilla el Once Jugó muy bien, acabó con el invicto del local y salió campeón, punto. El Junior, por su parte... simplemente quedó de primero en la fila de los perdedores. Javier Álvarez, sí, el mismo de Londrina y Sinisterra o Dayron Pérez o cualquier otro miembro del Once que hubiera estado allí ese día hubiera vencido al Junior porque ellos si querían salir campeones y lucharon por ello con el alma, no con la camiseta.

3. Sobre lo que no es fútbol: Manizales efectivamente es una ciudad pequeña pero eso no la hace menos. A otro perro con ese hueso de la villa. En este país, excepto Bogotá, todas las ciudades son provincia y eso no les quita la gracia. Sí, no tenemos mar, pero no nos hace falta porque para eso están las vacaciones y además, cuando el calentamiento global acabe con las playas, los miraremos desde arriba. Es cierto, la temperatura es más baja, pero sin sudor y sobriecitos se trabaja más rico, después de bañarnos no estamos pegajosos y nuestra agua es una de las más limpias y potables del mundo. ¿Atrasados?, atrasados aquellos que arman quilombos y matan gente por perder un partido.

4. Sobre mí: Manizales es un paraíso que amo y adoro, por que alla nací y allá quiero morir. Soy fanático del Once, no me gustan los toros, no me gusta el calor y no me gusta la parranda pero eso, aunque pareciera, no me hace pensar que todos los barranquilleros son bullosos, negros y descarados, no, porque sé que allá también hay gente decente. Es dignificantemente maravilloso; hoy se, por fín, lo que se siente ser Manizaleño y estar orgulloso de ello, porque Manizales hoy es simplemente una ciudad, con un campeonato más, con una felicidad más y con un enemigo más.

PS. Gracias Once Caldas.

Richitelli.