Oración del Once para todos los días
Benignísimo Once de infinita calidad, que tanto amasteis a tus hinchas, que les disteis en la Libertadores la mayor prenda de vuestro amor para que hecha trizas en las garras de Herly Alcazar renaciese en un museo para nuestra salud mental y sosiego; yo, en nombre de todos los caldistas, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.
En torno a ella; y a la del 50, la del 03, la del 09, y a la del 2010 os ofrezco la grandeza, humildad y demás virtudes de vuestros hijos afutbolados; suplicándoos que por sus divinos méritos, por las incomodidades con que llegaron a Manizales y por las tiernas lágrimas que derramaron al recibir su primera quincena, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que otra copa llegue nuevamente a nuestra casa y more eternamente. Amén.
(Se reza tres veces el Gloria al benígnisimo Cuezzo)
Aspiraciones para la venida del Campeonato
(Gozos)
(Gozos)
Dulce Once mío, mi equipo adorado!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Oh sapiencia suma del fútbol soberano, que al nivel de un manizaleño te hayas rebajado! ¡Oh Divino Once, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Oh, Adonaí potente que, a Henao tapando, de Álvarez a Osorio disteis los mandatos! ¡Ah! ven prontamente para con tu fútbol embelesarnos. Y que un Neko nunca débil muestre fuerte brazo!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Oh raíz sagrada del Profe Montoya, que en lo alto presentan al orbe tu fragante Copa! ¡Dulcísimo Dayro que has sido llamado etílico de las faldas, beodo de los campos, métete un gol que yo te embriago!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡ven no tardes tanto!
¡Gambeta de Micolta que abre al desterrado las cerradas puertas del regio catenaccio! ¡Sácanos, Oh Mena, con tu fea cresta y tu enjunta pierna, de la cárcel triste que labró el contrario!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Oh lumbre de Arnulfo, Valentierra de eternos tacos, que entre las tinieblas tu recuerdo veamos! ¡Gordito tan preciado, prodigio del penalty, luzca la sonrisa de tus descomunales labios!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Espejo sin mancha, Soto de los Sotos, sin igual imagen del Sultán soberano! ¡Marca con chilenas, hazte una rabona y, en forma de ídolo da al hincha un regalo!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Rey de las naciones, Galvancito preclaro, de Argentina vienes, goleador comprobado! ¡Tótem que apacientas con goles callados, ya al arquero arisco, ya el central nefasto!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Ábranse los cielos y que no llueva de lo alto, Palogrande glorioso, como el olimpo de tus santos! ¡Ven hermoso Once! con tu fútbol humanado; trae esa hermosa estrella, grita goles en el campo.
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Ven que ya Manila previene sus faldas, do su Once venga, un campeonato cercano! ¡Ven, que ya todo Caldas, con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
¡Del hincha auxilio del caldense amparo, consuelo del triste, luz del desocupado! ¡Equipo de mi vida, mi conjunto adorado, mi constante amigo, mi divino hermano!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
Véanse mis ojos, de ti enamorados! Añore ya tus pases, sueñe con tus goles! Prosternado en tierra te tiendo los brazos, y aún más que mis frases te dice mi llanto!
Querido campeonato ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
Ven, Campeón nuestro, por quien suspiramos, Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto!
Richitelli.

