Contador Llano

Thursday, September 30, 2010

De la muerte y sus alrededores. Balas, verdades y pijamas.

Hace días me dieron muchas ganas de ver una buena película del oeste y, entretanto, en medio de esta paranoía y sobreexposición del 3D me preguntaba cómo sería un western hecho con dicha tecnología ¿será posible? yo creo que si los valedores de las tres dimensiones quieren alcanzar más que plata, reconocimiento y admiración, deberían lanzarse a por el cine del viejo oeste; sin duda. ¿Se imaginan un duelo de esos clásicos y lentos en 3D? valdría la pena el intento, pienso, ¿podrían resignificar el valor del plano américano, tal vez el último nuevo plano que jamás habrá? qué cosas. Pero no quiero hablar de 3D, ese es apenas el detonante de lo que viene, que no sé qué es.

El cine es sencillo y el género que me puso en estas -a escribir, digo- es uno de los que más claro tiene sus límites y posibles variaciones. Al enfrentarse a cualquier película uno va se sienta como ante una ventana y se dedica a mirar qué pasa del otro lado. Puede ser entretenido, demasiado tecnológico, triste o muy simple; pero es tan sólo una manera más de pasar el tiempo. Sí, claro que el cine es arte, pero cuando se aprecia arte uno lo que hace es pasar el tiempo ¿o no?. Pues para mí sí, entre otras cosas; y a eso vienen las referencias al western, que es un tipo de cine que me gusta montones.

Siento una profunda fascinación por la muerte y sus alrededores. Le tengo miedo, respeto y aversión; le tengo por desconocida y cuenta pendiente, le tengo como parte del proceso, no necesariamente como el final y le tengo como inspiración. ¿Y de qué se trata el cine del oeste? pues de la muerte y sus alrededores. Se trata, sobre todo, de narraciones sobre la lucha entre el bien, el mal y sus puntos medios. Se trata de gente luchando por lo que quiere y se trata de un mundo sin muchas leyes distintas a aquella que dice: "Aquí sobrevive el más fuerte".

Pero lo que quiero decir no tiene mucho que ver con muertes inesperadas e indeseadas, con asesinatos por la espalda ni con tomarse la ley a mano propia, no, no se relaciona con la violencia ni con el afán de conquista y dominación de unos sobre otros. El western es así, lo acepto, pero es ficción, son puras narraciones que nos entretienen con ires, venires y finales. Quiero decir otra cosa, tal vez incoherente, pero muy distinta.

Quiero celebrar, a la vez y al mismo tiempo, el coraje y la cobardía. La única imagen que se me viene a la cabeza al pensar en esto es la de un vaquero en pijama y con sus botas puestas que carga una Colt 45 con balas sucias y peligrosas. ¿Acaso hay una imagen que describa la valentía y la cobardía con mayor presición que la de un hombre que se pasa la vida empijamado aguardando de día y de noche el momento preciso para descansar, el momento preciso para disparar, el momento preciso para morir?

Odio odiosamente que haya personas dispuestas a matar, no lo concibo ni lo soporto. Amo amorosamente que para liberar esas sensaciones de opresión y desenfreno exista el arte. Amor, acojonantemente, que podamos desahogarnos a punta de ficción y me gustaría que las muertes no naturales sólo existieran por allá, donde el entretenimiento es sólo eso: formas de pasar el tiempo.

Valiente el vaquero por estar preparado, cobarde por tener que estarlo. Es una dicotomía sí, una muy bella. Quiero ser un vaquero de verdad, digo, uno que duerma empijamado de valor y que esté dispuesto a disparar verdades a diestra y siniestra. No quiero balas, quiero palabras. No quiero duelos, quiero discusiones. Quiero dormir tranquilo y sobrellevar mi cobardía con decisiones demoradas y prolongadas. Quiero que la muerte violenta sea exclusiva del arte y que cuando lo sea, tal vez deje de ser violenta. Quiero ser valiente, valeroso y disciplinado. Quiero, por demás, que la verdad y sus aledaños sean la antesala de una muerte natural, de mi muerte natural.

Wednesday, September 29, 2010

La Tarea

Algunos de mis amigos decían que esto era amor, otros lo veían como simple placer, pero para mí esto fue una gran satisfacción.

Era una tarde tranquila, yo la miraba tenuemente confiado en que ella no se diera cuenta de mi interés, la tarea dejada por la profe consistía simplemente en observarla y detallarla al máximo, intentando entenderla y analizarla. Por supuesto, eso fue lo que intenté hacer; la contemplaba sin pestañear, la observaba sigilosamente tratando de entenderla, la reparaba con cautela y hasta a hablarle me atreví, sus hermosas curvas y su fuerte color caribe me hicieron soñar; Mis pensamientos sólo atisbaban a tomarla en mis manos para embriagarme con su volátil dulzura y deliciosa fragancia.

Mi mente se nublaba cada vez mas, todas aquellas sensaciones provenientes de todas partes de mi cuerpo me hacían divagar, esas finísimas cosquillitas en él estomago y los escalofríos importunos se unían a mi instinto animal, me hacían débil y casi incapaz de aguantar un minuto más. Siendo horas y horas las que pasaron después de mirar y mirar, no había vistazo más impactante que el de su húmeda boquilla y sus impactantes curvas raudales de una ambrósica belleza.

Al día siguiente llegué a clase y así mismo fue como se lo conté a mi profesora, quien se aterró. Con extrañas intenciones y cierto pudor en la mirada me miró y espetó:

-    Tomás, quién te crees tu que eres... mis instrucciones fueron que observaras  algo o a alguien, no que ultrajaras a ese alguien o a ese algo, ¿Por qué hiciste eso?
-    ¿Hacer qué? – Pregunté
-    Pues eso que hiciste.
-    Yo no hice nada... ( profesora mal pensada me dije a mi mismo )
-    Sí, si hiciste... dijo ella
-    Y dije – Lo siento profesora Carla, si el hecho de haberme tomado la tarea es reprochable entonces discúlpeme pero en un calor tan impresionante como ese... era totalmente irresistible, ineludible, inevitable.

Monday, September 20, 2010

DE PASEO POR LA TRIPLE EFE (Mi Manizales hace 7 años)

¨Entre flatulentos, niños, locos y demás¨.
La ciudad estrena día, los hombres sudor y algunas mujeres menstruación. Unos tendieron su cama de pavimento y otros desayunaron calentado con huevo, fríjol y arroz. Son las tres de la tarde y cada minuto representa una situación menos que conocer. Alguien abre una ventana para fisgonear, más tarde, a las tres de la mañana alguien la cerrará. La triple efe está Abierta de tres a tres.
Es viernes, inicia el fin de semana, la comida, las viejas y los tipos, las rameras, los travestis e iglesias están en pleno furor. 43,200 segundos, 720 minutos, 12 horas observando lugares, sintiendo ruidos, olores y sabores; viviendo con ricos, pobres y desorientados; de paseo por cantinas, cafés, monumentos, calles y carreras le muestran que esta ciudad puede ser sangrienta, trabajadora, flatulenta, conflictiva, rumbera, monótona o aburrida. Sin embargo, esta es una ventana abierta para que usted sea el que decida como calificar la ciudad de las puertas abiertas; ¿fría, fea y falduda?, usted verá. 

3:00 p.m. Universidad de Manizales. Llega un taxi de placas wbb 704 del que se baja un sujeto moreno, flaco, de buso azul oscuro de capota. Entra corriendo debido a la lluvia mientras en la Joyería y relojería El Regalo otro moreno de pelo negro se saca un moco de la fosa derecha de su nariz.

3:30 p.m. Café Osiris carera 21 con calle 21 esquina. Me bebí tu recuerdo de Gali Galeano. Entra un cojo con pinta de campesino, de pantalones bota tubo negros y camisa de manga larga a cuadros. Con una de sus manos en el bolsillo y la otra en su cabeza, acompañada de un peine rojo reluciente, es la envidia de sus compañeros de mesa: cuatro tinteros alopécicos que miran el afro de su amigo con envidia.    

4:00 p.m. Catedral Basílica. Una anciana de vestido de flores rojas, chaqueta de cuero negra, botas texanas cafés, está sentada sobre un muro de la iglesia jugando con sus manos y saboreándose la mueca en la catedral más alta de Sudamérica. Adentro, en el atrio de la iglesia, hay cuatro bumangueses con ponchos y sombreros; todos con bolsas blancas en sus manos, parados en el centro mismo del templo, miran hacia arriba y se echan la bendición antes de salir a tomarse unos aguardientes, pero de los caldenses, porque como dicen, “el trago de por aquí sólo se consigue por aquí, lastimosamente”.

4:30 p.m. Pro discos, sobre la carrera 23 con calle 23 # 23-23. “no me dejes, si no estás tú qué voy a hacer, si estás tú...”. Sabes del Combo Tropical. Entran dos niños morenos con sus manos en los bolsillos y chaquetas caídas atrás. Son atendidos por Héctor López quien, como casi ningún vendedor, no se exaspera con la preguntadera de los niños. Ellos, al salir, bailan y ríen. “Gracias”, dicen, “con mucho gusto”, responde el señor con la seguridad de que ellos mañana volverán y de que él, mañana, también se divertirá.

4:45 p.m. En la carrera 23 calle 24. Eduardo Valencia, vendedor ambulante de café, pan y pintadito, ofrece sus productos a cuatro constructores de obras públicas. Él, de tez morena, de baja -muy baja- estatura y camisa amarilla, es uno de los que no está inscrito dentro de los 290 restaurantes y cafeterías registradas en Cámara de Comercio; esto, porque como buen paisa, se la rebusca en la calle con sus cafecitos y su cuaderno, en el que en este preciso instante apunta lo que les fió a los trabajadores de la construcción. 

5:00 p.m. Calzado siglo XXI carrera 23 # 28-08. Pasa una anciana con Chapul, diadema de flores, con tenis blancos y granos en las piernas. Se arrodilla a buscar unos ganchos que se le habían caído, grita yluego llora porque no los encuentra. Entretanto un hombre amonado grita ¡OJO!, ¡OJO! Desde su bicicleta azul llena de herramienta.

5:30 p.m. Centro comercial Parque Caldas. Una pareja de novios entra por el puente que une al Tontodromo, como apodan este edificio, con el parque de la iglesia de la Inmaculada. La mujer señala a un sujeto vestido de café que lleva una bolsa negra en la mano. “Cierto que ese man que va allá no tiene pinta de cacorro”, pregunta ella, “no”, responde él; luego ella le aclara, “pero es más cacorro, si vieras”.

6:00 p.m. Departamento de Policía Caldas. Jorge Torres, de 20 años, fue arrestado en el barrio El Carmen  en poder de 60 porciones de marihuana. El jíbaro quien será dejado a disposición de un juez de reparto, vestía bluyin, camiseta blanca y zapatillas negras; lo acompañaba una fuerte pizca de bareta, que lo custodiará de nuevo la próxima semana cuando vuelva a intentar vender sus puchos a cualquiera de las 378.887 personas que viven en esta ciudad. (datos a 1998)

6:20 p.m. Marta Jiménez y su esposo llegan a pedir colaboración para el día siguiente. Ellos tendrán un trasteo y necesitan compañía policial pues las autoridades ya conocen el caso de la señora Teresa Gaitán, que vive en El Bajo Prado y molesta a sus vecinos todo el tiempo, haciendo que patrullas tengan que ir allí con frecuencia debido a que le molesta que mojen la calle, que la gente oiga música, y además le perturban los animales y los niños gritando.

6:45 p.m. La Droguería Santana # 33ª 02. Entra una señora morena de cejas tatuadas, capote alborotado, blusa azul manga sisa y pantalón desgastado que le pide a Leonel Ortiz, el farmaceuta, que le cambie tres mil pesos en monedas. Él dice que no y ella se va. Minutos más tarde Ortiz juega 500 pesos a los números 723 y 497, con la lotería del Risaralda.

7:00 p.m. Urgencias del Hospital Universitario. Llega una ambulancia de Supía con placas WAE 612, bajan a una viejecita tapada con una cobija gris, de su nariz y boca salen varios tubos que le facilitan la respiración y le ayudan a superar las deficiencias de inhalación que tiene a causa de la bronquitis.

7:20 p.m. Llega una ambulancia de Aranzazu con Leydi Morales de 14 años, intoxicada pues se tomó medio frasco de Baigón. Ella entró inconsciente y con sondas, su mamá alega y se queja ¿por qué está berrinchuda tuvo que hacer eso?. Leydi en unas cinco horas, después de ser lavada por dentro y fuera, será dada de alta. Sin embargo, esto no implica que no vuelva a querer suicidarse. Como dijo su madre, “vivir así es muy maluco, por eso no voy a volver a comprar baygón”.

7:40 p.m. Entra corriendo Lucía Grisales, madre de Johana de 11 años, quien posiblemente tenga apendicitis; diagnóstico al que llegaron en esta clínica después de haber pasado por tres chequeos médicos. La niña se encontraba con José su padre esperando que su progenitora llegara con los papeles requeridos en la institución. Este es uno de los 3 hospitales que hay en la ciudad, en la que también hay 16 clínicas, 1 clínica psiquiatrica y 1 hospital geriátrico y en todos, -todos- hay que hacer vueltas, papeleo y llobby hasta para entrar al baño, qué lástima.

8:00 p.m. Hospital Infantil de Caldas. En la entrada de urgencias se resuelve el caso de un taxista con una madre de Familia, intermediados por un agente de tránsito, pues el taxí tocó levemente al niño cuando éste estaba jugando y el pequeño, del susto, se puso a llorar, por lo que lo trajeron al hospital para revisarlo. El diagnóstico fue positivo, ¡No tenía nada!, la madre y el taxista, que es uno de los 3.800 conductores  del servicio público de la ciudad, se rieron con el refrán de siempre: “Detrás de todo balón siempre hay un niño correlón”.

8:15 p.m. Dayana Leal, de siete años de edad, llega al hospital con su mamá y su abuelita. En la escuela un niño le pegó un puño y le reventó la boca. Lo que más le preocupa a su madre es que la pequeña pierda los dos dientes de adelante y quede mueca.

8:30 p.m. Buseta 2395 de Unitrans. El conductor es negro, alto y tiene bozo mostacho. En la caja de las monedas tiene su celular Nokia 8260 con carcasa dorada. La Buseta, como casi todos los vehículos del mismo estilo en Manizales, lleva en su interior las imágenes del niño Jesús de Praga y el Divino Rostro.

8:45 p.m. Carrera 22 con calle 20, esquina. El bus 400 de la empresa sideral pasa. Sus luces de neón, sus ventanas con grandes dibujos y su aspecto poco anticuado se confunden con los frecuentes y pequeños destellos de luz que manan la extensión y el juego de bombillos de colores que hay en el puesto de la esquina. En esta cacharrería ambulante tan grande como el baño de un bus intermunicipal hay 3 ruedas con luces de neón, muchos relojes, algunos despertadores y 2 hombres tomando aguardiente al son de la música de Vicente Fernández. Más adelante, en unos 80 minutos, no serán 2 sino 3 hombres, y no será aguardiente sino aperitivo, porque es más barato y emborracha igual.

9:00 p.m. Calle 20 entre carreras 21 y 22. En la revueltería Mi finquita, 10 personas hacen compras mientras Alberto, uno de los vendedores de frutas y verduras se prepara para sacar la basura. Todos los viernes en las horas de la noche uno de los camiones de la empresa Emas pasa a recoger los desechos que se ven en todas las esquinas del sector, este camión, que es uno de los 47 mil vehículos que transitan por las calles de la ciudad recogerá 15 toneladas más de basura.

9:15 p.m. Calle 20 entre carreras 19 y 20.  A ritmo de Volver, uno de los tangos de Gardel, 3 personas toman aguardiente en El Firulete Tango Show. En la puerta, un hombre de pantalón negro, camisa blanca, corbatín negro y sombra de sudor en el sobaco habla con Ruth, una mujer que con casi 1 metro 30 de altura, chanclas de cuero desgastado y su saco de lana intenta venderle dulces mientras descansa sentada en el andén.

9:30 p.m. Agropecuarias 100% al frente de residencias Lido. 7 prostitutas esperan ligar. Una de ellas es negra, de unos 160 centímetros de altura convertidos en 185 gracias a los tacones que lleva, otra de ellas mide 180 centímetros con plataformas incluidas, lleva puesto un top azul más pequeño que un sostén y un pantalón descaderado casi genital. Está bailando el Aserejé mientras se le insinúa a un hombre que pasa.

9:45 p.m. después de comer empanadas, hablar con un reciclador y algunas de ellas tocarse sus senos y mostrar la negra división de su trasero, la chica del top azul consigue cliente. Un sujeto de camisa blanca, morral militar, crespo y sudoroso le habla, negocian por un momento y ella baja su pantalón. Al interior de sus pequeñas tangas negras se nota una protuberancia de forma fálica. Él la manosea por delante, por detrás, se estrujan el uno al otro por un momento y ella grita. ¡Malparido! Es lo que suena mientras ella corre a esconderse en el café punto y coma.

10:00 p.m. Aladino Sala de Juegos. Sobre la carrera 22 entre las calles 19 y 20 se encuentra el bingo más grande de la ciudad. Uno de los 18 casinos de Manizales tiene a esta hora 855 tablas de bingo inscritas en el último juego pleno de la noche. 87 personas, la mayoría de clase media y baja entre 35 y 55 años de edad, con 100 pesos pueden ganar hasta 10 mil por tabla sencilla y con 200 hasta 50 mil por tabla plena.

10:05 p.m. 15 personas fuman y 6 prenden cigarrillos. Hay 2 cantadoras y 10 anotadores, 2 hombres y 8 mujeres. Jorge Eduardo Páez, un sujeto que sólo se diferencia de El Escamoso por que lleva boso y mocasines, gana 50 mil pesos con la tabla 9417.  minutos más adelante Jorge Herrera se convierte en el Rey del Viernes, ganó 100 mil pesos con la tabla 7426 en la rifa de las cartas del Rey. 

10:15 p.m. Catedral Basílica. Sigue la noche, la lluvia es tenue . Al frente de la iglesia se encuentran 3 policías motorizados que esperan con ansiedad el llamado del trabajo. La noche hasta el momento ha sido tranquila, sólo un muerto y un herido en una riña callejera y 4 atracos en el sector del centro.

10:30 p.m. Comisaría central. La Avanzada. La patrulla que estaba parqueada al frente ya salió, una joven de 20 años, “tata”m que sufre de síndrome de down, saluda al policía Felipe. Le muestra su regalo de cumpleaños, un morral que le dieron en el Ceder, el centro de educación especial en el que estudia.

11:00 p.m. Urgencias hospital Universitario. Adentro en la sala de atención se encuentra Carlos Hernández*, un hombre que hace pocas horas murió de un paro cardiaco. A eso de las 9:00 p.m., como dice el informe policial, llegó muerto del sector de Galerias un NN masculino de 20 a 25 años de edad con una herida de arma cortopunzante en el tórax . Del mismo sitio llegó Cesar Augusto Salazar Cárdenas de 29 años con múltiples lesiones con arma cortopunzante. Como dijo el policía de apellido Vargas, “se presume que hubo una riña entre los dos ya que llegaron a la misma hora del mismo lugar”.

11:30 p.m. Comisaría Central. La Avanzada. En el tai de placas EBA 943 el conductor de servicio público, un muchacho de gorra negra, víctima de un robo se retracta de su acusación y argumenta pérdida de documentos. Más tarde de la patrulla 100 se bajarán dos jóvenes. El de camiseta roja alega que la versión verdadera era la suya. El del pasamontañas y chaqueta de yin está callado, el policía juega con un lapicero.

12:00 p.m. Funeraria Aurora. 2 mujeres fuman al fondo, otra lava la rampa de la entrada y un hombre de unos 40 años, con su camisa abierta hasta el ombligo y crespos en el pecho, llora acostado la muerte de Carlos Alberto Restrepo Pineda, quién será enterrado el sábado siguiente en el cementerio de jardines de la esperanza.

00:30 a.m. Orfeo, academia y Miscelánea musical. 5 personas toman cerveza, 3 fuman y 2 se besan. La luz es opaca, todos son peludos y no hay casi mujeres, se oye música de Therion y luego de Theatre of Tragedy, uno de los dueños alega porque en Pereira si hay cultura del Metal y en Manizales no, “aquí hay una manada de calvos, gomelos que gritan mucho y no más”, dice el Costeño, como le dicen a uno de los dueños.

01:00 a.m. Licores Góvez. “qué más, cómo te fue, qué has hecho”, pregunta sin pausas El Monito, el sujeto que atiende. Hoy han comprado trago o preguntado por productos sólo unas 500 personas, normalmente son 1.500 o 2.000 en un viernes y casi 3.000 un sábado. Hay 2 parejas comprando licor, una compra un litro de vino blanco semi-seco de Grajales y medio paquete de cigarrillos Royal, la otra compra un litro de Ron Viejo de Caldas.

01:30 a.m. Carrera 23 con calle 62. Al lado de la Cruz Roja seccional Caldas 15 hombres están vaciando una plancha en la construcción de un edificio de 7 pisos. Eduardo López, uno de ellos, está paleando desde las 6 de la mañana, por ahora fuma un cigarrillo y espera a que el maestro de obra arregle la máquina vibradora para por fin acabar. Para él, el día iniciará de nuevo a las 6 de la mañana con una pala en su mano y su casco amarillo en la cabeza.

02:00 a.m. carrera 23 entre calles 62 y 63. En plena zona rosa los bares están cerrando. Afuera de los troncos hay 15 personas, más adelante hay otras 50 y el número va aumentando.3 sucesos describen la noche de rumba. 1 hombre de 180 centímetros de altura pelea con su novia. ¿Por qué me metí con usted?, ¡perra!, ¿por qué me lo hizo?, ¡sucia!. ¡Los voy a matar a todos!, es lo que grita el exasperado sujeto mientras metros más adelante un miembro de la sociedad caldense de Indigentes Civiles está arrodillado enfrente de un carro Corsa de placas CFS 243 rogando, en medio de la traba, por el dinero y el amor de Paula, una joven de ojos azules que al final le regala 5 mil esos. Ella y los 5 hombres que la acompañan (quizá también cortejan) causan que Valen, como llaman al Indigente Civil, rompa una botella de Aguardiente en pedazos y busque pelea.

02:30 a.m.
El Cable. Cerca de 40 personas todos con diferentes vicios habitan la facultad de Arquitectura. Nadie le da al Bazuco, escondido en una esquina un sujeto le da al perico, en las afueras, como si fuera un pucho cualquiera son cinco los que fuman marihuana. Por todas partes están los del cigarro y el trago, y en la esquina de los perros, en Never One, el puesto de perros de la esquina de la calle 64 con carreras 23, hay 18 personas consumiendo todo eso que le hechan a los Hot Dogs.

02:45 a.m. Se acabó el recorrido. Manizales ya quiere dormir y así lo piensa la dama que marca territorio al lado de Never One; no hay que culparla a ella por orinar borracha en una esquina al aire libre, hay que decirle a su novio que le pague cuarto, o al menos que le consiga un baño.

03:00 a.m. En fin, la ciudad estrena día de nuevo, los hombres sudor y algunas mujeres menstruación.  Unos destendieron su cama de pavimento y otros se acostaron soñando en un rico calentado con huevo, fríjol y arroz. Son las 3 de la mañana y a estas alturas del recorrido, cada minuto representa una situación conocida y otra más por conocer. Alguien cierra una ventana cansado de fisgonear, más tarde, otro día, en otra ocasión, alguien la volverá a abrir. 

* Releyendo cositas viejas encontré este textico de pura reportería y observación que hicimos con Lina M. López hace ya 7 años en mi amada Manizales ¿cómo estará todo eso ahorita? Tengo ganas de repetir esta experiencia, como para notar lo que ha cambiado y lo que no.

Thursday, September 16, 2010

Días como hoy

En días como hoy no sé como soportar la incertidumbre, la impotencía ni la desazón.

Hoy no sé qué decir, hacer o pensar; no sé como generar confort ni mucho menos cómo no dar la impresión de no tenerlo. Estoy debastado y no lo soporto, no puedo ser soporte y no logro diferenciar la realidad de ella misma.

Creo irremediablemente en que lo bello de la vida está en el recorrido y no en su final, que es más glorioso ser capaz de recordar que querer olvidar; confìo, con un temor intrínseco e irremediable, que en alguna inafrontable hora lo tendré que superar.

Hoy, como todos los días de mi vida, trato de mantener esa coraza que me protege y releva de la presión de sentir; pero no lo logro. Hoy, como sucede de ocasión en ocasión, deseo llorar.

Y aquí, mirando de pasón lo absurdo y efímero de la vida reconozco que lo más hermoso de ella es ella en sí misma. Vivir es es eso: estar, sentir y partir. Hoy agradezco que se me haya dado la posibilidad de recorrer este camino con todos y cada uno de los que lo están recorriendo en este preciso instante.

Vivir, por lo demás, no es un final en proceso; es un comienzo continúo de relatos irrelatables. La vida, para mí, es un cuento tan hermoso que es imposible de contar. Hoy, como el resto de días de mi vida, agradeceré a Dios por dejarmelo vivir.

Hoy, que dejó de ser hoy para ella, es el comienzo de una eternidad llena de recuerdos. Recuérdala amigo, el amor está ahí y es nuestra única forma de sobrevivir.

Ricardo Bustamante E.

Wednesday, September 15, 2010

The Imaginarium of Dr. Richitelli.

Hace mucho no escribía de cine y hoy, haciéndolo, les diré porqué. Hace poco ví “El imaginario mundo del Dr. Parnassus”, la última película en la que actuó Heath Ledger y por más que intente, no puedo dejar de pensar en algo que me recordó: El real valor de contar historias y la intrínseca relación entre vivir y soñar.

Ley #1: “No hay vida sin narración”.

El cine era un tema muy reiterativo en este blog y no dejé de escribir sobre él porque no quisiera o pudiera, tampoco porque hubiera dejado de verlo o hubiera cambiado de gustos; simplemente he redescubierto, gracias a lo variopinto de lo que escribo y a los recuerdos de lo que hice y dejé de hacer, que me gusta tanto expresar sándeces que no me importa tanto la forma como el fondo, prefiero una historia bien contada a una inentendible en un formato traído de los cabellos. Sí, me gustan los formatos traídos de los cabellos (y mucho), pero los prefiero si su contenido es tan coherente que pudiera usarse en otro totalmente distinto y de todas formas se puediera plasmar la esencia del cuentillo original.

Oráculo #1: “Do you dream? Or should I say... can you put a price on your dreams?
(¿acaso tú sueñas? O debería decir... ¿te sientes capaz de ponerle precio a tus sueños?)

El imaginario no es la película más hermosa ni bien contada que he visto. Se queda en el intento de reemplazar a su famoso actor fallecido y tiene algunos problemas para concentrar la atención del espectador (el suspense que llaman). Por supuesto, entiendo que no sea fácil sustituir a un actor que murió en pleno rodaje y que logró (tal vez) la mejor actuación de su carrera apenas unos meses antes de morir y luego ser encumbrado dentro de aquella élite de estrellas finadas, pero, la solución me pareció más bien simplona, al menos para una película enmarcada dentro de un terreno en el que todo es posible.

Sin embargo, la película tiene cosas realmente bonitas; por alguna razón fue nominada a mejor dirección de arte y diseño de vestuario en los óscares, pero eso, por lindo que les haya quedado (que me pareció en serio muy lindo) no es lo que más me afectó. A mí me impresionó (me fascinó, la verdad) la facilidad con la que está película logró conectarme con mis sueños, la tranquilidad con la que definió la viabilidad de la vida como, en principio y desde el principio, una continuidad de historias.

Y ese mero apunte, que luego termina en un encadenamiento de apuestas y decisiones, hace de esta una película que merece ser vista.

Un personaje:
Anton, el chico enamoradizo y fantasioso que presenta las funciones de Parnassus, es tal vez el único que realmente entendió lo peligroso y hermoso de entrar en aquel espejo. Buena actuación de Andrew Garfield y mejor final para Anton.

Un apunte:
El diablo, más conocido como Mr. Nick, acaba de detener abruptamente las interminables relatorías de los monjes que supuestamente nos mantienen vivos con sus relatos. El mundo no se acaba y él está feliz, su hipótesis es correcta. Pasan unos segundos y un pájaro se caga en el diablo – maravilloso -. Parnassus ríe, tapa su boca para no parecer exageradamente burlesco, no se aguanta y habla: “You can't stop a story being told” - “No puedes evitar que una historia sea contada. En este momento millones de historias están siendo contadas en todo el mundo; nuestro trabajo ya no es necesario”. Hermoso. ¿Es acaso la vida tan sólo eso, una continuidad de historias?.

Una secuencia:
Un jóven arriesgado y borrachín entró por el espejo. Luego de deambular por lo imaginable e inimaginable cayó al piso y su rostro golpeó con fortaleza un charco lleno de fango. Al levantarse notó que algo había cambiado. A su alrededor todo seguía igual, incomprensible, diverso, dudoso. Él no era el mismo, su rostro no era el mismo. Con un mero golpe y esta mera secuencia Terry Guillian (el mismo director de 12 Monos y Fear & Loathing in Las Vegas) nos revela, desde el principio del film, cómo intentará sopesar la ausencia de Ledger. Mal. No me gustó. Uno puede mostrar una cosa sólo una vez en un relato así en la historia se repita en innumerables ocasiones; pero lo que no se puede hacer es meterlo al principio de la película creyendo que con eso se va a ahorrar una explicación posterior y, tal vez, sólo tal vez, un poco menos simplona. No importa Guillian, con hacerme recordar el valor de contar historias te ganaste un puesto en mi cielo del Film.

Una cita:
"Damn. I won”. Dice Mr. Nick interpretado por el inmejorable Tom Waits, Grande.

Richitelli.

Wednesday, September 08, 2010

Querido Ejecutivo

Esta es una carta para tí, amigo del alma, entrañable compañero de trabajo, diáfano disidente del negocio internacional y la mercadotecnia publicitaria.

Tú, expertísimo conglomerado de trucos dignos del enredo y atosigador de compañeros de trabajo sabrás entender que mi intención no es atacarte, sabrás entender que mi única intención con este texto es que seas un mejor, o al menos, decente ejecutivo de cuentas. Es lo mínimo a lo que podrías aspirar ¿no te parece?.

No creas que lo hago ofendido porque siempre me tienes en vitrina, porque escoges los peores momentos para pedir lo impedible y mucho menos creas que te escribo esta carta con el afán de que respondas, porque sé que no lo harás. No sabes escribir, por eso eres ejecutivo, qué más podemos hacer.

Sabes, para mi esto no es fácil. Realmente no sé cómo decirte con docilidad que eres a la publicidad lo que un carcelero al sistema judicial, pero, hagamos una pequeña preguntita, así, como al aire, para que me digas si tengo o no tengo la razón: ¿Si yo que no estudié publicidad y que supuestamente no sé nada de esto entiendo que al cliente no se le debe trasladar nuestro estrés, por qué tú, dímelo sinceramente, por qué maldita razón tú te empeñas en contarle todas nuestras vicisitudes en vez de ayudar a arreglarlas?.

Es que no lo entiendo, definitivamente no lo hago y creo que nunca lo haré. Querido Ejecutivo, con sinceridad te lo digo, es más fácil complacer a una mujer incongruente que entenderte a tí, que ni siquiera sabes lo que crees no saber. Déjame contarte, abriéndote mi corazón de par en par, que tus gritos no ayudan, tus otés no se entienden (por Oté entiende Orden de Trabajo, sí, el procedimiento ¿recuerdas?) y que el día en el que aprendas a redactar un Brief te haré una fiesta. Sí, una bacanal llena de dulces y lícores para celebrar tu superación, para celebrar nuestra redención.

Ahora, como toda carta tiene un fin, me despediré enumerandote 3 sencillos pasos para que tú ejercicio profesional sea mejor y, de paso, hagas nuestro trabajo un poco menos infeliz.

1. Por favor siempre toma nota en las reuniones y haz un preciso informe posterior (te lo suplico).

Si no puedes escribir y escuchar al mismo tiempo entonces haz uso de lo maravilloso de la tecnología. Por un lado pones cuidado y por el otro grabas, sencillo. Por ahí, si mal no recuerdo, ya venden unas maquinitas en las que se puede grabar voz y son hasta baratas. ¿No tienes plata?. No importa. Si lo solicitas de manera gentil; con el simple interés en entender, yo creo que tu grupo de creativos y productores podríamos hacer un esfuerzo y aportar un granito de arena a la causa de tu salvacíon. Es más, de una vez te lo digo: Yo pongo 5 mil.

2. Lo que no sepas pregúntalo y, por favor, quédate atento a la respuesta, es mejor aprender que lamentar.

No quiero tener que repetirte una sola vez más que la televisión es en RGB y no en CMYK, que un fotograma de un comercial no es apto para una valla, que los renders se demoran, que los ajustes cuestan y que para codificar un comercial debes hacer el pedido con tiempo o prepararte a esperar; no no quiero, a lo bien, tener que explicarte de nuevo que sólo reciben congelados de 10 segundos, que un WAV no es lo mismo que un MP3 y que aquí no tenemos betacam. No quiero, Querido Ejecutivo, tener que decirte nunca más que sin oté no se trabaja, que hay prioridades, que los pícolos pasaron de moda, que ese es un trabajo de arte final y que cuando te digo en 'Alta' es de mucha calidad y cuando te digo en 'Baja' es de poca calidad. Y sabes, no seguiré porque esto es inacabable y creo que entendiste mi pretensión.

3. Trabajamos en equipo. Tú me apoyas, yo te apoyo.

¿Se te olvido? nosotros somos la agencia, no el cliente; somos el amigo, no el enemigo. Aquí sabemos que nuestro deber es complacerlo, pero también debes saber tú que el tuyo (tú deber, sí) es ser su intérprete, su conexión. Debes saber complacerlo y entenderlo, moderarlo y manejarlo; no debes ser él. Debes explicarnos lo que quiere y lo que no, lo que falta y lo que no, lo que es urgente y lo que no lo es tanto. No todo puede hacerse al tiempo, no todo puede ser para ya.

Hágamonos pasito Querido Ejecutivo, Ayúdame que yo te ayudaré.

Acotación: Diego, tomé su carícatura prestada porque sí, le va de perlas a esta tenúe discusión.

Monday, September 06, 2010

¨Advenedizos de la Meteoricracia Para-Normal Colombiana¨



Cuando todo parecía lúgubre y el dislate de este país agobiaba mis pensamientos con insinuaciones de que el final estaba cerca, llegaste a mi vida sin avisar; iluminaste mi cielo con tus refulgentes destellos para luego incinerar 8 vacas y dejar un cráter del tamaño de una cancha de fútbol en las montañas santandereanas.

¿Dónde estuviste todo este tiempo deidad de tierra caliente, divinidad del exterminio, espíritu perenne de lo misterioso? ¿dónde?

¿Acaso has venido a recolectar lo que en este país desperdiciamos tanto, la vida? ¿es ahora el momento en que espabilarás a Mockus y por fin hará algo distinto a retuitear? ¿es posible que tu llegada sea la señal etérea y exótica que necesitamos los colombianos para al fin hacer la paz? ¿será, Lord calenturiento e innombrable que habéis venido para liberarnos de tanto paraco redimido, de tanto guerrillero afeminado, de tanto político corrupto, de tanto narco joyiempechado, de tanta teta postiza y de tanto gurú de bolsillo?

¿O será, tal vez, adoradísimo terruño espacial que sois otro falso positivo y venís a carbonizar a todos aquellos que osaron alzar su voz en contra de Agro Ingreso Seguro? ¿es que acaso eres otra cortina de humo lanzada por el otro Innombrable? ¿podría ser posible que seas la avanzada de una invasión del planeta original de José Obdulio? ¿Será su majestad, será?

Me rehúso a aceptar que vengas tan sólo a calcinar vaquitas ¿qué te hicieron aquellas hamburguesitas en ciernes? ¿es que estas en contra de las corridas, de la ganadería o de la nueva ley de tierras? ¿acaso vienes por Petro? porque ya le dí unfollow, de eso no debes preocuparte.

Sí, me rehúso a aceptar que tu altísima esencia destructora haya decidido aterrizar en mi país sin alguna razón en específico. Ya se me hacía raro que después de ser los parias del mundo los idílicos dioses que controlan el universo no nos tomaran como ejemplo de una buena vez.

¿Es que si nuestro mejor presidente es el Innombrable (Uribe sí, pero díganlo pasito que de pronto se aparece) qué futuro podemos tener? ¿qué será de nosotros si el adalid de la anticorrupción, nuestro último gran héroe, nuestra más reciente ilusión está diluido entre apoyar a su mujer o a su copartidario para una alcaldía que él también quisiera tener?

Es que llevamos 50 años en guerra, nuestros políticos apoyan a los narcos, los narcos apoyan el fútbol, el fútbol no sirve, siempre matamos nuestros mejores hombres, a los peores y a todos los hombres; no decimos la verdad y si no la dicen no la oímos, para todo tenemos una disculpa y no queremos mejorar.

Debemos aceptarlo; este país no tiene remedio y lo mejor es adorar a su preciosidad meteórica. Por eso, brillantísima explosión de terrones, deidad de tierra caliente, divinidad del exterminio, espíritu perenne de lo misterioso, espérame allá donde estás.

Por tí abandonaré la felicidad de mi hogar, la comodidad de mi trabajo y la futilidad de este país de desigualdades y danzaré hacia los santanderes, la nueva tierra prometida, para montar una iglesia en tu nombre que se llamará:

¨Advenedizos de la Meteoricracia Para-Normal Colombiana¨.

ACTUALIZACIÓN #1. 


Oración al Divino Meteoro

Meteorísimo Señor, haz de mi un instrumento de tu paz:
Que donde haya carrupción, lleve yo legalidad.
donde haya impunidad, lleve yo justicia.
donde haya narcos, lleve yo empleos.
donde haya gurús, lleve yo la ciencia.
donde haya error, lleve yo corrección.
donde haya discusión, lleve yo argumentos.
donde haya inmovilidad, lleve yo paciencia.
Que donde estén las chuzadas, lleve yo el silencio.

Oh Maestro, divinidad portentosa y detonante,
haced que no busque tanto:
Énseñame, benignísimo soplete interespacial,
No a ser crédulo, sino a interpelar.
No a ser entendido, sino a entender.
No a ser asesinado y mucho menos a asesinar.

Y esto, veneradísimo terron intergaláctico,
Porque no seré yo un corrupto más,
no seré yo un falso positivo más,
no seré yo un narco más ni un asesino más.

Seré yo, explosivo Lord, un buen ser humano más.

Richitelli.

Thursday, September 02, 2010

Ayer en twitter un querídisimo ex profesor me hizo recordar que la impunidad es tal vez el peor de los males que aqueja a ese derecho que tenemos todos a expresar nuestras opiniones. Además, un conocido de la época universitaria nos hizo rememorar a varios que el 11 de Febrero es el día en que celebramos el aniversario de la Impunidad. Valga pues tanta remembranza para recordar lo que yo estaba pensando en aquella época, cuando aún creía, un poco, en la caricatura como mi forma de expresión fundacional.

No más impunidad, no más. TRISTE.

Richitelli.

Wednesday, September 01, 2010

No más sumisión Vol 2


No más solución vol 2
Cargado originalmente por Richitelli
Sigo odiando la autoayuda, sí, más que casi nada; pero hoy odio los horóscopos, la subordinación y la exagerada importancia de la adivinación y sus artilugios.

2. Sortilegio de graznidos disonantes: A otro Aries con ese Horóscopo.
“No más mansedumbre, no más destinos predestinados y finales prefinalizados,
no más prestidigitación”.

Esta es la tercera vez que intento escribir este post. No porque no pueda, sea capaz o no me guste, no; esta es la tercera porque, al parecer, los planetas se alinearon en mi contra para que no manifieste la impoluta tirria que le tengo a ese viciecito de esconder nuestras debilidades detrás de las naguas de gurús astrocosmetológicos (pero no me dejé, desdeño de esos artificios). ¿Será que no somos capaces de responsabilizarnos de nuestro propio devenir? ¿es que acaso nos queda muy díficil asumir nuestros errores, defectos, debilidades, valores, cualidades y decisiones?

Hoy no soy la totalidad de mi mismo, soy sólo esa porción punzante e hiperáctiva que detesta la estúpidez, la falta de sentido común y los atajos de poca monta. A mi que no me jodan más. Yo definitivamente soy un error continuado con posibilidades de corregirse, como todos y cada uno de ustedes; queridos, pocos y afectivos lectores.

Ley #1:
“La viabilidad de todo futuro radica en lo que soñemos hoy, en el presente”.

Amanecí enfermo sí, y cuando lo hago, florecen de lo más profundo de mi ser aquellos pedazos desequilibrados y desesperanzados que me hacen detestar (y a la vez amar, porque así soy de bipolar) lo menos humano de la humanidad. Nosotros, la raza humana, hombres y mujeres, somos razón y corazón, no sólo lo uno y lo otro. Somos apasionados y pensadores, no somos sólo instinto o premeditación, somos el equilibrio entre la esencia y la presencia.

Yo, por ejemplo, no soy únicamente mi barba chirrete o mi rodilla izquierda sin menizcos, no. Soy mi pasado; mis cagadas y mis triunfos. Soy el mismo que lleva tres día sufriendo la erupción de un forúnculo doloroso y fastidioso en la nariz, soy el mismo que hoy prefiere pasar sus horas de render escribiendo esto que urgando aquel dolor, soy el mismo que trabajando no es sí mismo, el mismo que se esconde tras una cortina de hierro y deja el amor sólo para el amor. Sí, quiero ser yo mismo, y yo mismo quiero ser quien determine mi futuro.

Oráculo #1: “A otro perro con ese hueso, a otro aries con ese horóscopo”.

¿Lee usted el vaticinio ese diario al que llaman horóscopo? ¿se ha hecho leer la mano, el tabaco, el chocolate, el tinto, el piojo, la uña, el codo o las plantas de los pies? ¿cree, su merced, en las bolas de cristal, las cartas, la alineación planetaria y el devenir de los dioses?, pues yo no, y le voy a decir el porqué.

Mi conciencia no me permite mentir sobre estos asuntos tan delicados y meteoadivinológicos. Yo mismo alguna vez creí que mis sueños premonitorios significaban algo, que mi alma jóven y nunca sabia podía tener apenas unos cientos de años y no miles, como las de otros. Yo, Ricardo Bustamante Echeverry, cierto día pensé que todo podría ser una señal, que todo tenía un sentido, y la verdad, ahora no creo que sea así. Creo en la inmensa capacidad del hombre para aglomerar conocimientos y sensaciones en su mero cráneo, sí, sólo creo en eso. Creo en que como 'todo' cuncurre allá adentro, entonces ese 'todo' son apenas coincidencias, asociaciones que nosotros mismos hacemos tratando de encontrar justificaciones externas a nuestras ya injustificables decisiones.

Ley #2: “El imaginario colectivo no es más que una coincidencia colectiva, una sinapsis social”.

Porque no seré yo un incauto más, un adivinado más ni un predestinado más. Profeso un irrefutable amor por la humanidad y sus vicisitudes, por nuestra vida variopinta y nuestras sociedades en proceso de asocio. Estoy seguro de que uno de estos días cada uno de los millones que somos, seremos capaces de ser los únicos, unívocos y universales dueños de nuestro futuro y nuestras decisiones. Sé obedecer, también se disociar. Conozco el sabor de la diplomacia, también la hipocresía. Asumo mi vida con decisión, decido vivirla. No seré un incauto más, un sumiso más, un mentecato más.
Oráculo #2: “Desde que se inventaron las disculpas nadie queda mal”.

A mi cóbrenme por errar y recomponer con mi terquedad característica, no por dejarme llevar. A mi que me cobren por obsecarme y no cambiar, no por dejarme cambiar. A mi que me cobren por cambiar demasiado, no por no dejarme cambiar. A mí, gente del mundo, cóbrenme por seguir más mis razones que mis instintos, por equilibrarlos o olvidarlos, pero háganme el bendito favor de no cobrarme por alabanzas a gurús de pacotilla, que no lo haré.

Richitelli.