Contador Llano

Friday, September 21, 2012

Sobre las ideas, re–ideadas

Cantante recibe carta, cantante arma canción con carta, cantante saca sencillo en iTunes, cantante gana –al menos– popularidad.



No soy tanto de baladas, ni de tarjetas, ni de canciones; soy de, digamos, inventicos, ideítas, producticos, cuenticos, relaticos y artificiecitos en los que se puede ver lo que siento y cómo; sin embargo, pensando en el video que acompaña este post, no puedo dejar de aceptar que me caen bien los lores que se entienden con sus serviles, los famosos con sus fans, los políticos con sus ciudadanos, los amos con sus perros, los directores con sus foquistas; y eso, incluso, si al hacerlo ganan publicidad inmerecida, incluso, si ganan dinero con lo que para otros es solo necesidad y admiración, incluso, si se apropian de —o mejoran, digamos— las ideas de otros. 

En serio, no es ironía. El joven que quiso ayuda de ese tal Tommy [cantante que no conocía hasta hoy, que no conoceré mañana] probablemente estará encantado ¿qué decir de su novia, todavía la tendrá? ¿estará feliz? Estará feliz. ¡Tommy ha hablado de mí, y de tí, en una canción, que nos hizo un video, coño! Y me hizo 'mention', me dijo que te dijera que él me dijo que te amo, y nada más

Pero ¿de quién es la canción? ¿quién debería recibir el rédito de su publicidad, o sus likes, o sus RT's, o toda la atención que está teniendo en el social media? Pensemos: ¿es de Tommy? ¿o es de Paco? Mejor dicho: ¿quien compuso la letra? porque otro cantar es, por supuesto, la música y la interpretación, pero este no es un blog musical y mucho menos uno legal. Aquí hablamos de ideas, de cosas, de abusurdos. 

http://rafaeltuduri.com/index.php/blog-by-rafaeltuduri/18-inspiracion/13-increible-contestacion-de-un-musico-a-un-fan


Y es absurdo pensar, por supuesto, que todo no haya comenzado con la mera idea de complacer a un fan, ofrecerle cariño y una amable respuesta sino [no piensan ustedes, como yo, que esta palabra sino debería ir tildada en la ó como: sinó] con una metódica estrategia comercial. ¿Pero hasta donde es todo esto un proceso inocente y cándido? Cuando le dijo el 'tío' Tommy a su agente que quería hacer un video para el 'viejo' Paco ¿cuál fue su respuesta? ¿llamó a la agencia de PR, a la Native Advertising Agency de su sello, a su asesor de redes, a su consultor ético y al legal?  

Unas más ¿está la canción registrada en derechos de autor? ¿quienes aparecen como compositores de la letra, quién como autor de la música? ¿a quién van las ganancias de las compras del sencillo en iTunes? ¿Paco realmente existe? ¿Es posible que Paco sea un invento más, de los tantos, de los multiples, de los incontables, dentro del grandioso entramado de la mercadotecnia? Si fuera así, mayor sería mi admiración. Mayor, mayúscula, capital. 

Ahora, me quedan muchas preguntas, sí, pero el video me gustó, la canción me gustó, el gesto me gustó, y si es una estrategia montada de cabo a rabo, más que gustarme me fascinó. Sin embargo, también, lo que más resalto de esto, o al menos de lo que esto me puso a escribir, de lo que esto me puso a pensar, es la la idea de que en cada cosa reside, a la vez, la potencialidad de cualquier idea.

De artificios, re-inventos, ideas re–ideadas, está hecho el mundo de lo comunicable, de lo social. Somos imitadores por excelencia (sobre la mimesis baste lo hecho en todo este proceso, más lo dicho por Aristóteles, más la historia de las neuronas espejo, más la risa de un bebé que imita los gestos de su padre) y en tanto tales, por supuesto, somos inventores. 

Inventamos —pensamos, conocemos, experimentamos, producimos, somos— sobre lo existente, lo ideado y lo pensado. Nada es del todo nuestro ni, tampoco, pues, del todo original. Somos lo único realmente original que existe. 

Richitelli

Sunday, September 02, 2012

Camino hacia el ser superior, qué cosa.

Mi mamá me manda un mail que por título dice: "Camino hacia el ser interior". Yo creí leer "Camino hacia el ser superior", algo anda mal, qué le vamos a hacer. Ya me pasó hace meses leyendo a un comentador de Charles Sanders Peirce; él escribía, obvio, sobre teleología, yo creí leer teología. Supongo que es un síndrome, qué se yo, Terrence Deacon sabrá más que yo. Por supuesto, tuve que releer todo el capítulo y reentender toda [ja, bueno, al menos un poquito] la filosofía peirceana antes de asumir mi error en frente de toda la clase, nunca he temido a burlarme de mí mismo. 

Ahora, volviendo a lo del ser interior o superior, a ese ser, creo que la culpa del malentendido es de la incesante piquiña de mis ojos, los tengo rojos porque hace poco pasé un muy buen ¡muy buen! rato en el baño. El agua no es buena con mis carnitas, mi exagerada tendencia a la otitis puede ser la prueba, o quizá simplemente sea cosa de un cuerpito debilucho y cansón. No es que nos cansemos, es que nos hacemos viejos ¿cierto?

Retomando, pues, el asunto este del mail, quería decirles que yo también fui némesis de los forwards, pero ya no más, al menos con los de mamá: a las mamás, y sobre todo a esas tan bellas, cuidadosas y cariñosas como la mía, hay que escucharlas, atenderlas. En su mail, digo, en el listado de direcciones de correo que había en él, me encontré un nombre que detonó en mí unas grandes ganas de escribir ¿No es curioso que un nombre, un mero nombre, pueda producir deseos de pensar, escribir, decir? No me parece, cualquier cosa puede darle a alguien ganas de hacer algo, esa no es la cuestión, pero me gusta preguntarme cosas antes de dormir.

Siguiendo, entonces, con esto del nombre ¿qué les dice a ustedes que un nombre esté en diminutivo? Más o menos así: Amparito, Lucerito, Estelita, Arturito. Sé que hay muchos que son meros apodos, esos no los veo tan mal. ¿Pero que el nombre registrado de la persona esté en diminutivo? Venga, a lo bien, dejemos de menospreciar a lar personas ¿Qué es una persona sino su nombre, a ver? No sé, no debería importar, pero yo soy Ricardito para mi mamá y Ricardo para ustedes, gracias. Un apodo es una cosa que va y viene, puede proceder del cariño o de otro montón de cosas. Como esas cosas de las que escribo aquí, insignificantes cosas, algunas, otras, muy maravillosas cosas. Como mi mamá, maravillosa sobre todas las cosas; como un buen baño, una insignificante pero bonita cosa. 

Muy bien, pero lo del mail ¿ser interior o superior? Nadie es superior, nadie es interior. Ser es ser, ser es naturalidad. Ser es espíritu y carne, huesos y pensamientos. Unos animales somos unos tipos de seres, otros animales son otros. No dividamos tanta cosa que los propósitos, esos del estudio teleológico, siempre pueden mandarnos a estudios teolóficos, y la fe es una cosa, sobre todo, insisto, que está fuera del ser. Yo tengo fe en el ser, el ser en sí mismo. El ser superior es solo un ser, qué cosa.

Richitelli