Hoy amanecí voluntarioso, enfurecido, violento, digno, enfermo.
Digo.
Hoy amanecí agradecido, ansioso, armado, anciano, amado.
Explico:
Hoy amanecí creyendo que la vida es posible. No porque exista, no porque suceda; porque es.
Vivir no es sólo acaecer por ahí o allí; vivir es decidir, asumir, errar, conceder y recibir.
Vivir es entender que no sólo eres lo que eres sino lo que ocasionas, no sólo lo que haces sino
lo que no haces. Vivir es pasarte tus días y tus horas buscándote, entendiéndote, odiándote.
Vivir es primero aprender lo que eres para luego saber qué quieres.
Hoy amanecí cuerdo, de acuerdo, nefasto, sudoroso, consejero.
Hoy amanecí odiando las incoherencias y amándolas a la vez. Es decir, bueno, esto es: amanecí. Sí, todos amanecemos ¿no?. Pues sí, claro, en la medida en la que estemos vivos. O algo más o menos así.
En fin, entre otras y muchas cosas amanecí, sí, amanecí siendo yo y nadie más. Soy un ser humano enclenque (como todos) que no siempre sabe qué decir cuando es cuestionado, que no sabe que pensar cuando quiere hacerlo y que se mantiene en vilo pensando en su futuro mientras despilfarra su presente.
A todos nos pasa; a ud, a tí, a mi, a él y a ellos. Asumirlo no es pecado, negarlo no es valioso pero entenderlo sí que es díficil. Incluso peligroso.
Hoy amanecí férreo, feaciente, feo, fiel, fidedigno, fosfórico, furtivo.
Hoy amanecí susurrándome al oído que todo pasa por una razón, aunque no siempre sea la deseada. Amanecí adorándo a mi esposa, añorando a mi hermana y enamorado de mi madre. Amanecí esperando que a cada una de ellas la vida les sonría, la felicidad les llegue y que nunca me falten. Mi esposa es la definición del amor puro y apasionado. Mi hermana es el faxsímil del amor y mi madre es el original. Go tenderness Go.
Amo la vida en sí, vivirla por sí y decirle sí. Vivir es amar (también odiar, que a veces es justo y necesario) pero prefiero -FIRMEMENTE- el amor al odio.
Hoy amanecí titubeante, sano, insano, ejemplarizante, dañino.
Hoy amanecí queriendo gritar que decidir no es sesgarse, es definirse. Hoy quiero decirle al mundo o al menos a alguien (al que sea) que la vida es fácil y difícil, que los problemas son a veces simples escollitos y que más que obstáculos son oportunidades. Hoy amanecí queriendo decir que votaré por Antanas, que le deseo un Feliz Cumpleaños a mi Hermana y que no soporto la sensación de saber a mi mamita hermosa enferma.
Hoy amanecí gentil, porque creo en la diplomacia. Hoy amanecí amoroso, porque creo en la compatibilidad.
Hoy amanecí voluntariosio, porque creo en el poder de decidirse, asumirse y arriesgarse. Amanecí enfurecido porque mi mami está dolida y mi hermanita lejos. Amanecí diminutivo porque me siento ínfimo, débil y dócil cuando el contexto se me sale de control y sólo me queda el texto. Amanecí amoroso porque reconozco el amor en mi vida y la felicidad que representa. Hoy amanecí odioso, porque me desespera la incoherencia, la hipocresía y la desazón.
En fin. Hoy, entre otras cosas, amanecí, mañana espero hacerlo también.