Contador Llano

Wednesday, August 26, 2009

HACHEDÉ


Moisés relató el génesis, Darwin teorizó la evolución, Einstein la relatividad y Hawking los agujeros negros, pero, ¿quién definió la Hachede?, no lo sé y no tengo tiempo de preguntar. ¿por qué?, Porque si, ¿y qué?.

Ley #1: "A palabras necias, oídos sordos".

HD podría aplicar para Hillary Duff, Hard Drive, High and Dry, Hilo Dental, Home Depot o lo que sea que combine con H y D, pero no, en este caso importa es la High Definition, que para mí viene siendo Hachede y que no es más que una Hernia Discal Posmoderna.

Érase 1983 Año Mundial de las Comunicaciones y así como se emitió el primer capítulo de Los Magníficos, murieron incinerados 64 cinéfilos en turín, salió al mercado el Disco Compacto y Reagan, otrora actor, lanzaba su propio Star Wars durante la guerra fría. En la tierra cundía el pánico, pululaba la TV a color, Disney lanzaba su primer canal, Retornaba el Jedi, Stallman anunciaba su GNU y morían Miró y Buñuel. Así; trágico y todo, acompañado de Winehouse, Katzumi y muchos otros, llegué al mundo que me tocó vivir: el de la HD.

Por ahí dicen que al que madruga Dios le ayuda, pero en esto de la tecnología, el entretenimiento y la evolución nunca todo lo pasado será mejor ni todo lo futuro apocalíptico, la vida es sólo una cuestión de percepción, y la mía es que: Aunque intento, miro, leo, hago, sueño y práctico, algún día me rezagaré y ese, tal vez, sea el acabose.

Oráculo #1: "La diferencia entre la vanguardia y el rezago está en qué tan dispuesta esté la bisagra a protruirse".

Alta, suprema, con detalle y contraste; clara, precisa, brillante y refescante es la línea que separa el hoy del ayer, la retaguardia de la zaga, el principio del fin y la Hachede de lo analógico. Sí, porque hoy todo es maravillosamente explosivo, la música se oye a cinco canales y los niños vienen con el chip multitask en ON.

Me llamo Ricardo, mi pasión es la narración y los audiovisuales mi forma de decir: aquí estoy. Pasé del VH al Final Cut, de la V8 al Betacam y del Premiere al Smoke. Sé qué es un render y no lo explicaré; entiendo algo de la TDT y hasta ahí llego. Así es, en mi trabajo la tecnología es primordial y cada que llueve gotean nuevos formatos, técnicas, soportes y con ellas necesidades; sin embargo, sé que no viviré para contar el fin de esta historia y tampoco me interesa, porque lo que quiero no es descifrar el universo de lo digital e interáctivo, sino entretenerme usándolo para decir sandeces. Ajá, pues no me importa tanto el formato o el canal, como si lo que se dice, aunque no tenga mucha validez.

¿Por qué la hachede es una hernia discal postmoderna?, pues porque el asunto de esta época radica en que la experiencia (vejez) debilita las estructuras (discos) y hace que, a veces, sólo a veces y casi siempre, algún artilugio destace más que otro (hernia), que transgreda el molde y se cague lo que solía ser la norma para volverse la norma en sí (postmoderna).

Ley #2: "Arrieros somos, andando vamos y en el camino nos encontramos".

Estamos en 2009. El año que para la ONU es de la Astronomía y para los biologos de Darwin, para mi es sólo uno más. El mundo, como siempre, anda metido en transtornos escalofriantes, la tercera guerra ya casi llega y el anticristo sigue dando de qué hablar. En USA eligieron un Negro presidente, ya es más seguro andar en moto que en avión y las farc todavía no se van. Yo también apagué la luz durante La Hora del Planeta, ví transformers y me emocioné con el regreso de Spock. Sí, le creo a Obama, a Cristiano y a John Locke; fui feliz viendo al Once Campeón y si las cosas no cambian, el fin seguirá cerca. Creo en la evolución y en que lo mejor de la carrera no está en el principio ni en el final, sino en el recorrido. La HD que hoy conozco mañana tal vez no sea la que me espero, no me importa, igual la espero. Quiero lanzarme en paracaídas, quiero la tv interáctiva y quiero que lo más novedoso en videojuegos no sea el mando del wii. Quiero que el futuro llegue ya y me de tres vueltas, quiero narrar y ser narrado, quiero ver y ser visto, quiero la Hachede y lo que con ella venga.

Oráculo #2: "Si hoy fuera ayer y yo fuera tú, mañana sería otro día, y otro yo. Futuro allá voy".

Richitelli.


Monday, August 24, 2009

Centrooooo y Luchaaa!

*Esta foto, por ejemplo, sí es mía. El video de youtube no.
Se estrenó la segunda temporada de Lucha Libre en Colombia y pues, como siempre, teniendo o no teniendo razón, aquí dejo mis impresiones sobre el espectaculo de los costalazos.

Ley #1: "Deber cumplido, placer recibido".

Tengo 26 años y desde los 11 tenía ganas de ver en vivo algún show de lucha libre. ¿Por qué?. Pues porque siendo 1994, como caída del cielo, a mi casa llegó la TV por cable y con ella, un ineludible canal que abrió los ojos a mucho de lo que hoy hace parte del vademécum de mis gustos. Así, valga el momento para presentarle honores, agradecimientos y tardíos pésames a USA Network. USA gracias por los sábados de Scifi, por todo lo del tío Rodenberry, por Sliders, Weird Sciende y todo lo demás; USA, gracias por Hitchcook y sus clichés; USA, gracias por por pasarme las tres películas de Star Wars de sopetón; gracias por revivir el Planeta de los Simios y gracias por repetirme la maravillosa pelea en la que The Undertaker acabó con Yokosuna.

Sí que fuí feliz los lunes en las tardes de aquellos días. Salía del colegio, tomaba Coca-Cola con pan y raúdos a prender el TV. Mientras duró, disfruté del florecimiento y posterior caída de la WWF hoy WWE, de la aparición de Kane, el retiro de Heart, de Mankind y de la llegada de The Rock. Vi caer a Trile HHH y vi ganar a Hulk. Sí, me gustó, me divirtió y se me olvidó. Tal vez crecí, pasaron los años y dejé de verlo, de seguirlo, pero nunca de querer verlo en vivo; ayer, con el show de la ELL algo de eso volvió.

Oráculo #1: "Showbusiness it's Showbusiness, even if it's sportbusiness".

De la lucha colombiana no sé ni su historia ni sus anécdotas, no sé si da ganancias o pérdidas, si tiene amigos o enemigos, pero lo que sí se es que es muy entretenida. Sus luchadores no se vuelven estrellas del cine de acción, porque en Colombia no hay cine de acción; no tiene fuegos pirotécnicos, porque la plata no alcanza y no tienen transmisiones ni programas de televisión porque tristemente en Colombia, todo lo extranjero, a veces sabe mejor.

Pero no me importa, he de decir que desde ayer soy un fanático más. El espectáculo estuvo de lo más de bien. También sé que hay dos bandos: Los Técnicos y Los Rudos; que hay luchadores históricos que hoy no están y que siempre habrá, en algún lugar de Bogotá, personas con el ánimo de darse golpes para entretener a otros. Noté, con mucho interés, que cada luchador es un personaje en sí mismo, que lo de las máscaras no es gratuito y que los golpes, aunque espectaculares, no son tan falsos como dicen.

Ley #2: "De buenas intenciones está empedrado el infierno".

Los luchadores puede que no se hagan ricos, que no tengan con qué pagar la salud y que tampoco logren su pensión, pero lo que si es cierto es que, literalmente, se parten el lomo por entretener a propios y extraños. Buena muchachos, el entretenimiento está servido y ustedes son la carne de cañón. Maravillosa la narración de El Dorado, Muy bien por Genelo Halcon II, el bogotano 100% y su lema "Yo amo Bogotá", Grande Terry Golden porque su popularidad a opaca sus grandes virtudes voladoras; tenebroso Charles Manson, por su actitud endemoniada y, por supuesto, larga vida a Espartaco, esa bestia descomunal de poder incalculable de la que desde hoy soy fan.

RICHITELLI.

Saturday, August 22, 2009

La Espera

Esperando he perdido infinidad de segundos, esperando; descubrí que soy hiperactivo, que me desespero con docilidad, que mi imaginación a veces no es suficiente y que la ira es, aunque desintoxicante, la peor de las aliadas.

Esperando entendí que el Niño Dios tiene nombre propio y conocido, que los espejos arman trancones, que la plancha es sonónimo de la indominia y que no hay nada comparable a la sensación de sentirse sabio luego de despreciarte a tí mismo.

En fin, estoy esperando.

Espero ser valiente y reconocerle a la espera su valioso aporte al desarrollo de la serenidad, espero recordar porque todo momento perdido no siempre fue perdido, porque el sueño a veces es más placentero que la sobriedad y espero descifrar por qué, estando aquí, no lo parezco.

Y es que la vida es más larga de lo que se dice. Dormir, divagar, vitrinear, vomitar, bostezar, conversar, escuchar, entender, asentir y tolerar no son sólo palabras disipantes, también son desesperantes y, tal cual, desesperado como estaba antes de esta espera, me dispondré a seguir esperando.

Porque la espera, creería yo, es el arma de doble filo más peligrosa del futuro que estamos construyendo. Si bien esperar te hará sabio, desesperarte podría hacerte sádico.

PS: Aprovechad la espera, porque no querrás decir que tu vida se te fue esperando.

Riichitelli.

Tuesday, August 04, 2009

No más sumisión: Vol 1.

* Este sí es un dibujo de mi propiedad y autoría.

Odio la autoayuda, me vomito en las pirámides y me da escozor tan sólo de pensar en el fanfarroneo ése del marketing multinivel. ¿Por qué?, aquí la primera entrega:

1. Pedagogía de la Autoayuda: el secreto peor guardado.

"No más patrañas, no más estafas, no más mansedumbre, no más estupidez".

No concibo, no entiendo, me parece absurdo y me repugna ver que la vanagloriada, omnipotente y superdesarrollada raza humana, dueña del mundo y sus alrededores, haya estado sumergida desde siempre en ese despropósito tan humillante que es la falta de sentido común. No.

Me opongo firmemente a creer que el ser humano es tan estúpido como parece, me rehuso a pensar que solitos no podamos solucionar nuestros problemas y me retracto de una vez por todas por no haberles declarado la guerra con anterioridad.

Ley #1: "Amigo que no presta y cuchillo que no corta, que se pierda poco importa".

La más grande bendición del hombre es su libre albedrío, éste viene de su capacidad de comunicación y ésta de su mayor desarrollo evolutivo. Así, el hombre (como raza, no como macho) es el único ser viviente conocido al que se le permite decidir su propio destino, pero, que alguien me explique cuál es el maní en eso de andar pidiendo consejo si uno termina haciendo siempre lo que se le viene en gana. Repito: lo que se le viene en gana.

Cierto es que hay cosas incontrolables, que para los enfermos hay doctores, para las leyes abogados y para el hambre comida, pero dentro de cualquier cultura con una evolución equilibrada, para mí, cada quién debería ver en sí mismo la causa y la razón de su propio devenir.

Oráculo #1: "Al ying yang: el bien no tanto y el mal no tanto. Al bien no tanto: el hombre y al mal no tanto: el hombre"

Creo firmemente que no hay, ni habrá, ni hubo un ser más inocente, maleable, obtuso y terco que el ser humano. Entiendo la humanidad como la capacidad de interacción, comunicación y decisión; el instinto básico de superación y la tentación constante por saber qué hay más allá, sin embargo, esto se aplica tanto para el bien como para el mal y el hombre es tan capaz de maldecir como de santificar; tan capaz de dirigir como de abdicar.

Sí ayudar (según la DRAE, para no ir más lejos) consiste en prestar cooperación, auxiliar, socorrer y auto es un prefijo que significa 'propio' o 'por sí mismo' entonces por qué carajos la gente siempre anda buscando lo que no se le ha perdido en los lugares donde nadie ha encontrado nada. Sé que vivimos en una sociedad caótica, rigurosa y acelerada; que las exigencias a veces sobrepasan nuestra preparación y que estamos educando a nuestros hijos más para pedir soluciones que para encontrarlas, pero es que en ese dilema estamos todos y nos están atracando de frente y sin disparar un solo cartucho.

Ley #2: "Al caído caerle".

Aquel que de la autoayuda vive no es más que un atracador a mano limpia y verbo suelto que vende productos sobrevalorados. No es un psicologo social, es un embaucador de quinta que se aprovecha de la necesidad de los otros para hacer su agosto. Ladrones, villanos, piltrafas, estafadores, vendedores de ilusiones, culebreros de vereda y artistas del sofisma. Eso es lo que son estos remedos de gurús, unos cacos postmodernos que se disfrazan de conferencistas bonachones para exprimir las esperanzas de cualquiera que pase por sus manos.

Y lo triste es que los tenemos para todos los gustos. Los hay católicos, judíos, cristianos, musulmanes, evangélicos y ateos; están los que promocionan a los extraterrestres como los maestros del apocalipsis, se ven cienciologos, economistas, abogados y parasicologos; tenemos comunicadores, escritores, pastores y doctores, para todos hay, ¿pero por qué?

Oráculo #2: "Sí ellos pueden yo puedo, sí yo puedo tu puedes y sí tu puedes: todos pueden"

¿Por qué?, muy bien, pues porque las diferencias entre los seres humanos, más allá de lo físico, dependen es de nuestro desarrollo cultural y nuestro imaginario colectivo. Y con el kilometraje en ceros, todos, como entes racionales, parlantes e interáctivos, somos un gurú en potencia. Por supuesto, es que si la maravilla esta de la autoayuda consiste en todo aquello que yo puedo hacer por auxiliarme a mi y a todo el conglomerado de mí mismo, entonces: Yo también puedo ser un Jorge Duque Linares, tu también puedes contar El Secreto, mis amigos todos pueden ser los Oasis del padre Gallo y todos en el mundo conocido y el no tanto podrían jugar el papel de Isha, el gurú de los famosos.

Sí, pero que no suene a que les estoy ayudando, no. Les estoy es advirtiendo y si no hacen caso, pues tampoco me importa.

Porque no seré yo un incauto más, no seré yo un atracado más. No pagaré diezmos, ni daré porcentajes de mi sueldo; no iré a retiros espiritualres, campamentillos de exploración, ni a conferencias de superación. No leeré ni veré El Secreto, prefiero La Corporación o La Constitución. No escucharé a Linares, prefiero la insonorización. No leeré a Gallo, veré a Chucho ni comentaré de Obdulio. No. Me niego a ser un comodín de la injusticia, mi espíritu es mío y sólo mío, rehuyo del paraiso de la espiritualización y añoro el día en que el bien esté por encima del mal. Es cierto, soy optimista ¿y qué?.

Richitelli.

Monday, August 03, 2009

Patología del desasosiego

Hace mucho tiempo no sentía ese tembleque característico de la intranquilidad y veo que de frente se viene la desazón.

Hoy mi esposa recibió una maravillosa noticia y tal vez sea eso lo que me recompone y encamina a luchar, y yo, pues yo recibí una que se relaciona más con la indiferencia y la desesperanza, qué más puedo decir, estoy perplejo, anonadado, eclipsado; estoy abrumado.

Dicen que 'no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista', 'que no hay mal que por bien no venga' y también que 'al caído caerle'; yo, digo que la vida es un compendio de pormenores agridulces, de sinsabores y coloraciones, de sis y nos, de quizás y deprontos.

Para las malas noticias no hay buen momento, pero si me lo hubieran dicho después del almuerzo al menos tendría el estomago lleno para paliar este desasosiego evolutivo y pandemonizado en el que me encuentro. Estoy sufriendo de estrés postraumático y me molesta sobremanera que en lo único que puedo pensar es ¿qué pasará conmigo?, ¿cuál será el destino de mi cabeza, la ruta que tome mi caminar?. Sí, me enerva porque no soy el único que debe estar sufriendo, cabilando, dudando, buscando, imaginando. Enhorabuena por aquellos que dormirán tranquilos hoy, porque yo, creo que no lo haré.

Ahora sí, desahogado y desgarrado mi posición es la siguiente:

Si no soy yo, no habrá quien arrebate mi sueño; si no soy yo, no habrá quién palpite en mis adentros.

Adelante, porque para atrás ni para empujar. A todos los que hoy vivimos lo mismo les digo esto: la dignidad es aquello que valoramos cuando arriba estamos, pero que no usamos cuando abajo quedamos. Tenemos que tener la cabeza arriba, demostrar no por qué somos mejores, sino porqué somos más valederos, honestos y sacrificados. Hoy tenemos todos la opción de ser más, mayores, sabios y comprensivos. Buscar no se explica en multiplicar la mirada sino en dosificar con sabiduría las opciones.

Dignos somos y en el juego estamos. Gracias a los que nos dieron la oportunidad de aprender, gracias a quienes nos dejaron luchar y no tantas, pero algunas, gracias a los que nos dijeron no más, porque alguna vez, no hace tanto, dijeron sí; y algún día lo volverán a hacer. Es tiempo de renacer, de vivir, de luchar, de resistir.

Destino, allá vamos, esperadnos.

Richitelli.