Contador Llano

Friday, May 20, 2011

No va más (Mi mundo)

Sin embargo, y aunque muy seguramente exista una ley que prohíba iniciar narraciones escritas con una contradicción, heme aquí escribiendo sobre el fin del mundo, que no es más que otra gran contradicción. 

Dicen por ahí, proclaman, que por el augurio de un sujeto del que no quiero averiguar, el mundo como le conocemos llegará a su fin mañana (léase hoy para otros husos horarios y ayer para gente con mala memoria); pero el mundo acabó ayer, el mundo empezó ayer, el mundo acabó hace dos mil años, el mundo empezó hace sesenta mil.

¿Qué entendemos por mundo? me pregunto sin esperanza de encontrar respuesta. Sabiendo cómo conceptualizamos una cosa, cómo la razonamos y la entendemos en nuestras cocoroticas pensantes es que logramos –o al menos eso creo yo– determinar que una cosa (o un estado de cosas) es esa y no otra, que tiene una estructura, un principio y un fin, un mapa que ilustre cómo recorrerlo o un manual de instrucciones que nos permita aprender alguna forma de entenderlo. 

Si creemos que algo tiene un destino es porque le entendemos como un recorrido,  porque le razonamos como un viaje; y como todo viaje inicia, también debe terminar ¿creen ustedes que hay un titiritero por ahí diciendo qué debemos hacer y cómo debemos hacerlo? yo creo en mí como el titiritero –y también como el títere– de mi propio destino, yo quiero marcar mi ruta, quiero ser el viajero.

Para muchas personas, todas las que morirán por una u otra razón, mañana sí se acabará el mundo; para muchos, los que perderán el trabajo, mañana terminará el mundo; para otros tantos, los que amanecerán sin qué comer, sin un lugar para ir, sin un sitio para dormir, mañana también será el fin del mundo. Para muchos el fin llegará con la pérdida de sus seres queridos, para otros llegará con el final de un partido de fútbol; para unos el fin será sinónimo de paz, efímera o duradera; para otros, el fin será índice de guerra, de pasión, de dolor, de sangre, o de una flor.

El fin de mi mundo estará compuesto por el fin de los seres que quiero, por no ver más a la mujer que amo, por no ser capaz de decir lo que pienso. Mi mundo, y el de ustedes, empieza y acaba todos los días. Mi mundo es mi vida, mi mundo no es mi muerte, ni ella es mi destino. Mi mundo finalizará cuando mis creencias pierdan fuerza, cuando mi imaginación deje de ser intensa, cuando empiece a creer en el destino, cuando crea que mañana se acabará el mundo. Mi mundo, que es mío y de nadie más, que lo manejo como quiero y puedo, llegará a su fin cuando caiga en esa farza, cuando pierda mi fuerza, cuando acepte que la vida es un asunto de simpleza. 

Richitelli.

Thursday, May 19, 2011

¡Cuñas del mismo palo, ajá!

En Manizales todos nos quejamos: porque se van las empresas, porque es más comercial Pereira, porque es más turística Armenia, porque las universidades bajaron su nivel, porque nos cobran más impuestos de lo normal, porque los dirigentes son unos pusilánimes, porque no hay trabajo, porque no hay trabajo ¿por qué no hay trabajo?.

Y entonces un día como hoy, o como ayer, o como antier o como cualquier día, llegan los de la alcaldía y empiezan a pavonearse de sus logros (por supuesto no del TIM, el predial, las sillas del estadio, y otros así, faltaba más). Llegan y muestran orgullo porque Manizales ya no es la ciudad con más desempleo del país, anuncian que el Macro Proyecto San José es una realidad, que los Call Centers son el futuro de la ciudad y que el proyecto Bilingüismo Manizales es la única forma de hacernos competitivos, no una vía decente a Bogotá ni nada de eso ¿para qué, cierto?.

Claro que todo eso está bien, muy bien; claro que es bueno que haya proyectos funcionando y que haya empleo (al menos uno que otro, no todo se puede despifarrar ¿o sí?); claro que es maravilloso que haya miles de profesionales, tecnólogos y bachilleres manizaleños realizando sus sueños de contestar llamadas a señoras pone-quejas, claro, por supuesto; lo que todos los manizaleños queremos es tener una ciudad pujante, vigorosa, alegre y progresiva.

¿Y cómo se pavonean? pues para eso está la publicidad –la oficial, la torta más grande de la región– y qué mejor manera de decirle al manizaleño de a pie que la ciudad va bien que con unos avisitos bien bonitos en los eucoles de los paraderos, que con unas cuñitas que suenen bien lindo. Pero –y que se sienta mi estado de contrariedad– que este pero se entienda más bien como un: ¿cómo así?.

¿Cómo así? No entiendo, a mi que me expliquen por qué demonios las cuñas del Macro Proyecto San José y de Bilingüismo en Manizales tienen locutor bogotano? ¿acaso en Manizales no hay voces bonitas, fuertes, decentes y provocativas? ¿acaso en Manizales los locutores no tienen RUT, no tienen buena dicción, tienen cuentas pendientes con la justicia o están en paro? Es decir: es imposible que en Manizales no haya un locutor con buena voz para unas cuñas de la alcaldía, imposible.

Es que las hay, voces debe haber muchas y buenas, y ¿acaso en Manizales no hay estudios de sonido que puedan producir buenas cuñas, acaso no hay emisoras con estudios de sonido que puedan producir buenas cuñas, acaso no hay universidades con estudios de sonido y profesionales aptos que puedan producir buenas cuñas?. Sí, estoy enfurecido, pero es que no hay derecho; obviamente las hay, pero las ignoran.

Las cuñas a las que me refiero no son unas cuñas de producción complicada como para que tengan que ser hechas en Bogotá o para que su locutor sea de fuera, pero no voy a elucubrar más sin razón y daré mi opinión: 1) Si las hicieron en Manizales, mal por el estudio porque no buscó un locutor en Manizales, si entre nosotros nos pisamos las mangueras es muy díficil. 2) Si las hicieron en Bogotá, mal por la Alcaldía de Manizales, muy mal —pésimo, traicionero, puñalada trapera, indigno, infame, imperdonable, antiético y de doble moral—, porque si la propia entidad que gobierna a los manizaleños no confía en el talento local entonces estamos poposeados, poposeados y con el agua lejos.

De pronto se preguntarán: ¿Y este cómo escuchó las cuñas si vive en Bogotá?, pues porque por internet se puede oír la radio de Manizales, sencillo. Y se preguntarán: ¿Y este cómo sabe que el locutor es Bogotano y no Manizaleño, simple: lo conozco, cambié láminas del mundial del 2006 con él, es sobrino de una compañera de trabajo, es locutor institucional de dos clientes de la empresa donde trabajo y, además, me cae inmensamente bien. Es buen tipo, amable y escucho su voz al menos una vez al mes por compromisos laborales; el tema, obviamente, no tiene nada que ver con él o con su derecho al trabajo, tiene que ver con la manizaleñidad y la doble moral con la que gobiernan la ciudad.

¿Cómo es posible que nos digan que invirtamos nuestros ahorros en bienes manizaleños si naos suben desproporcionadamente los impuestos? ¿Cómo es posible que nos pidan abiertamente, a punta de más publicidad que cuesta plata que nosotros mismos les entregamos pagando cumplidamente nuestros impuestos, que no compremos en Pereira, que dejemos dejemos la plata en casa, si los mismos funcionarios de la Alcaldía entregan labores que bien podrían realizar manizaleños a personas que no son de la ciudad?.

A mi no quieran meterme el dedo a la boca pues, tampoco, cojan oficio. Es muy posible que alguno de mis conocidos tuviera que ver con la producción de la campaña, no lo sé, no quiero averiguar, si es así sepan que me importa un soberano rabo si les molesta lo que aquí escribo porque mi intención aquí es hacer evidente el jueguito de doble moral que tienen los políticos que hoy rigen los destinos de la ciudad. Lo que si quiero que quede claro es que si estamos jugando a nacionalizar ganancias y a localizar las pérdidas pues de una vez acabemos con el discursito ese blandengue de que maizaleño compra manizaleño y de que promover el empleo local es promover el desarrollo de la ciudad, a otro cristiano con esa penitencia.

  Bilingüismo by onceno-1 



Friday, May 13, 2011

La pregunta correcta! (Alerta Semiótica)


– – – Llevo mucho tiempo sin escribir por aquí, lo que no quiere decir que lleve mucho tiempo sin escribir. Aquí un texto que hice para la universidad, tal vez el peor que he hecho en todo el semestre, tal vez el que menos me ha gustado. Lo quiero dejar aquí como evidencia de que soy un ímbecil en términos semióticos y de que esa es la razón por la que estoy estudiando dicho tema tan carrasposo. – – –

SOBRE LAS SEMIÓTICAS FIGURATIVA Y PLÁSTICA DE ALGIRDAS GREIMAS.

Siendo esta la tercera –y espero última– ocasión en la que intento escribir este texto, siento que lo mínimo que puedo hacer es tratar de explicar (y a la vez entender) la razón por la cual captar su esencia no solo se me ha hecho tan complicado, sino, también, y en cierta medida, tan iluminado.
 
Pregunta: ¿me es posible entender que corrientes tan disímiles como las que guiaron Pierce o Morris y la de la Escuela de Paris, en cabeza de Greimas, puedan tener el mismo propósito y que, al mismo tiempo, sean tan distintas?. Respuesta: por increíble que me parezca, sí.
 
Si hay algo que he de reconocer después de leer y releer este texto es que de semiótica no sé casi nada en particular y lo sé todo en sentido general, es decir, me sé la pregunta correcta ¿cómo es posible la articulación de sentido? Creo saber, por ejemplo, que el objetivo de la semiótica como ciencia es entender la manera en que producimos sentido, es estudiar todo aquello que significa. No sé, y de eso estoy seguro, cuáles son todas y cada una de las posturas que han regido esta búsqueda; sin embargo, luego de creerme un completo ímbecil por no entender ­­–o quizá querer entender todo más de lo necesario– el artículo sobre las semióticas figurativa y plástica que escribió Argildas Greimas, llegué a la conclusión de que mi confusión es asunto de perspectiva.
 
Sufrí mucho leyendo este texto porque lo que primero aprendí de semiótica era que esta era la ciencia de los signos, una disciplina que basaba todas sus preguntas en la forma en que estos se producían y que asumía que todo sentido emanaba exclusivamente de ellos y que, para poder entender todo aquello relacionado con el sentido había que estudiar primerlo los signos y no el proceso por medio del cual estos se constituyen, que es la preocupación principal de Greimas.
 
Sí, viniendo del gusto que me produjo la lectura de las estructuradísimas propuestas del Grupo M quería, aquí, encontrar fórmulas, cuadros, modelos de signos y conceptos que me permitieran desmenusar signo a signo, unidad a unidad, cualquier superficie planaria (término que usa el autor para referirse a entidades visuales de dos dimensiones), pero resulta que no es tanto así. La persepectiva, la forma de entender el problema, que encontré en este texto es opuesta en principio  –en su preguntas ¿el sentido es anterior a los signos? Vs ¿son los signos los productores del sentido?– a lo que hicieron Pierce, Morris y, en parte, a lo primero que aprendí de Eco.  Aquí, como lo veo, el asunto no es tanto clasificar los signos en todos sus posibles tipos sino entender la forma en que los leemos y el proceso discursivo en el que se configuran. Según he logrado entender, para Greimas no hay nada más allá de los textos –de cualquier tipo, por eso la semiótica es la ciencia de todos los lenguajes y es aplicable, también, para el estudio de lo visual– y toda significación se constituye en ellos.
 
Y he aquí el tema que, a la vez, me iluminó y me confundió. Si aceptamos, como entiendo lo hace Greimas, que todo producto de sentido reside en los textos y su discursividad entonces ¿o estamos negando de plano la influencia del contexto o estamos aceptando que hay un contexto propio de cada texto, de cada sistema de significación, de cada discurso?, pero, ¿si aceptamos que todo texto es cultural estamos, a la vez, aceptando la influencia del contexto?. Es en la cultura en donde se producen los contextos y, por tal razón, heme aquí volviendo al tema de la perspectiva.
 
Ahora, los conceptos que más me inquietaron de todo el artículo fueron los de las rejillas de lectura y topográfica ¿por qué?, pues porque en su definición se resumen las dudas que tengo acerca de la negación, aceptación tácita e incongruencia en cuanto a la verdadera función del contexto dentro de toda interpretación.
 
Representación y reconocimiento aquí son dos conceptos fundamentales, empero, no lo son solo porque ayuden a definir la iconicidad, la plasticidad o la identidad de los signos como uno o como otro, lo son porque definen el esquema que tiene el autor para entender el mundo y para entender la semiótica; que es su forma de entender el mundo.
 
Greimas asume que el mundo está para ser leído, no que está como productor de sentido; además, asume que lo leemos a partir de categorías y que en estas categorias las cosas deben cumplir requisitos de cierta similitud y diferencia; esto es: reconocemos en tanto somos capaces de encontrar similitudes y diferencias entre lo que hay en el mundo y en tanto logramos categorizar el mundo a conveniencia y en concordancia con nuestras capacidades interpretativas. Así, estando el mundo para ser leído y estando nosotros para leerlo, entiendo que, según la propuesta del autor, los humanos reconocemos los objetos del mundo no como objetos del mundo sino como objetos que hacen parte de nuestra lectura del mundo, y es en este momento de la discusión en el que la rejilla de lectura se hace fundamental.
 
Ahora ¿es la rejilla de lectura imprescindible para el reconocimiento de las entidades visuales como objetos, el asunto que más atañe a este tema?, pues creo que sí, lo que me molesta un poco de esta lectura es que siento un poco abandonado el contexto dentro de toda la exposición teórica. Las entidades del mundo sí son objetos del mundo, otra cosa es que no son, en sí mismos, los objetos que pretenden representar. Así y si el contexto es fundamental en nuestra lectura del mundo, entonces debe serlo también en la lectura de todo lo que producimos, que en últimas termina siendo, también, parte del mundo.
 
Todo objeto es semiótico, por supuesto, si bien un signo icónico debe mantener una relación de 'similaridad' con cierto objeto del mundo –aquel al que representa– una vez producida la entidad visual ésta se convierte en objeto. Algo es un objeto en tanto le reconocemos como 'algo', en tanto lo percibimos y lo diferenciamos de otro algo, de otro objeto. En el mundo no hay objetos, hay particulas y arrumes de particulas que forman cosas. Lo que para nosotros es un objeto para una planta no es nada.
 
Así pues, si esta rejilla de lectura es, como bien dice Greimas, una especie de significante del mundo que nos permite identificar figuras en el mundo, clasificarlas, relacionarlas, diferenciarlas e interpretarlas, de lo que estamos hablando no es otra cosa que de lo que una perspectiva, de una forma de ver el mundo; lo que nos lleva directamente a lo que yo creo es: una aceptación –que tal vez no sea evidente en el artículo– de que el contexto, en su función de condicionador de nuestra interpretación del mundo en tanto forma parte de una cultura, es fundamental en todo proceso de interpretación del mundo y sus objetos.

*En una semiótica plástica no hay una rejilla de lectura, en esta, por el contrario, hay una rejilla topográfica en la que toda lectura depende de las relaciones topográficas (de ubicación, orientación tamaño) que son diferentes para cada imagen. En lo plástico no hay códigos de lectura generalizables para todos los enunciados; los códigos son propios de cada uno y se configuran –y nos son legibles– en tanto hay oposiciones identificables presentes en ellos, en tanto hay categorías que se definen por su oposición y esta oposición es evidente en el enunciado y no fuera de él.
 
** Greimas no cree en el contexo, cree en la estructura de los textos. Yo ese cuento, aunque sea reiterativo en sus propuestas, no me lo como del todo, hay algo en el subtexto de sus escritos que no me deja creerlo.    


Richitelli.

Tuesday, May 10, 2011

Siembre una cruz, siembre la duda!

SIEMBRA DE CRUCES: 

*Texto tomado del grupo en Facebook. Si está interesado y cree que vale la pena, pase la voz. 

Objetivo: realizar un acto simbólico en homenaje a las 21 personas que fallecieron en la tragedia del 13 de abril, cuando una avalancha se llevó un bus de Bolivariano 15 kilómetros antes de llegar a Manizales y llamar la atención del Gobierno para que dé soluciones definitivas a una vía que ha cobrado muchas víctimas.

Convocan:
Grupo en Facebook "No más muertos en la vía Manizales - Bogotá", que hoy cuenta con 1.637 miembros.

Reflexión: Muchos caldenses y colombianos perdieron familiares y amigos en el tragedia del 13 de abril y muchos otros los han perdido en años anteriores en esta vía. Nadie está exento de ser una víctima más por viajar o tener familiares y amigos que tienen que viajar por una carretera tan llena de riesgos y que urge de una solución definitiva.

CARACTERÍSTICAS DEL EVENTO:

  1. La siembra de cruces será el domingo 15 de mayo a las 10:00 a.m.
  2. En Manizales el sitio del acto simbólico será el Parque Fundadores.
  3. En Bogotá será en el Parque Nacional.
  4. Se debe ir con camisetas blancas; ojalá sin logos, ni publicidades.
  5. A cada asistente se le pondrá una cinta negra formando el símbolo que siempre ha tenido el grupo.
  6. Se sembrarán 21 cruces pintadas de blanco, cada una con el nombre de las personas que fallecieron en la tragedia del pasado 13 de abril en el bus de Bolivariano.
  7. A su alrededor se sembrarán las cruces que cada uno decida llevar, en el material, el tamaño y los colores que desee.
  8. La idea no es realizar un acto de gritos y arengas, sino tomar la misma actitud que uno toma cuando asiste a unas exequias: reflexión y silencio.
  9. Se les solicita a las personas que son de los municipios del oriente de Caldas y del norte de Tolima que lleven banderas de sus poblaciones o que pinten sus cruces con los colores de su municipio.
  10. Al final del acto se recogerán todas las cruces y una delegación las sembrará a un costado de la vía a partir de Maltería.
  11. Se les pide luego a todas las personas que viajen por esta vía que procuren siembre incluir en su equipaje una cruz para sembrarla a lo largo del camino, hasta ojalá llenar de cruces todo el recorrido desde Manizales hasta Mariquita o incluso hasta Bogotá.
  12. Las personas que no vivan en Bogotá o Manizales pueden unirse a la actividad sembrando sus cruces en el sitio donde estén y compartiéndonos sus fotografías.
  13. AYÚDANOS A DIFUNDIR ESTE MENSAJE.