Del mismo productor –en plena quiebra–, guionista –venido a menos– y director –últimamente redirigido– de "Querido Ejecutivo", "Querido Ejecutivo II, maldita cotización" y "Querido Ejecutivo III, no hay derecho", llega una mini producción que partirá la historia de este blog en dos, bueno, en más de dos pedazos, todo depende de cuántos madrazos he de recibir, de cuántas otés le advenirán. Sigamos.
La jácara:
!Richieeeeee! gritó el director, creativo sí, no se burlen, el director creativo ¿Entoeees qué? le respondí mientras seguía mi camino; con gente de personalidad tan ambivalente uno nunca sabe cuándo un saludo puede pasar por graznido, y viceversa. Te necesitoooo, espetó al verme caminar hacia la luz, el gran ventanal que divide la oficina del jardín de las monjas que cuidan el reclusorio religioso de al lado ya no me vería bajar por las escalas para cambiar el aceite, mala cosa para mi bejiga. Me devolví, saludé, amable como siempre (porque créanlo o no, yo soy un tipo amable, a lo bien), y le pregunté ¿qué necesita compañero? un videíto viejo Richieee, sencillo, anotó ¿qué hay qué hacer? inquirí. Simple papá, dijo mientras sonreía, hedía confianza y veía orgulloso su presentación de power point. Al verla, sin exagerar, no pude dejar de pensar: ¿a dónde hemos llegado, cien diapositivas, cada una para una frase, que podría haberme mandado por mail en un, digamos guión, para no pedir demasiado? no es justo. Yo le paso estas diapositivas que estoy haciendo y usted me monta un video con la musiquita y los textos, apuntó ¿Si es tan simple por qué no me manda un guioncito de los textos, la música que quiere y yo le monto el video de una vez? le pregunté. No, no, noooo, viejo richie, aquí en el power point se lo voy montando paso a paso, una por una. Bueno, cuando acabe me las pasa y todo bien, dije, si algún día las acaba, pensé, y de aquello ya hace 7 días.
¿Cuándo perdimos la costumbre de escribir? me pregunté mientras proseguía mi camino al lugar del goteo ¿será muy díficil coger una hoja o abrir una aplicación para escribir textos en un computador y escribir un guión o, por si el término guión causa estupor cognitivo, algo más sencillo: un listado de frases ordenadito de principio a fin? me pregunté mientras sacudía mi masculinidad ¿Son estas las luchas que se viven en toda agencia, en toda empresa, en todo lugar donde proceder no es sinónimo de aprender, de conocer, de imaginar, de observar? me pregunté al sentarme nuevamente en frente de mi computador. Mejor me callo, mejor espero, sí, mejor, cuando venga con sus diapositivitas le haré su video y todo bien ¿qué más puedo hacer? me dije al terminar ese día, y me lo repetí al terminar esa semana, y lo recordé al iniciar esta.
Anteayer, cuatro días después, pasadas cinco horas de la jornada laboral nuestro amigo regresó. Richie ¿cómo vas? no te molesto con lo del video porque te veo estudiando, mejor mañana, dijo ¿y cuál es el problema con que esté leyendo? pase eso de una vez y lo hacemos que si estoy leyendo es porque tengo tiempo, y mañana no voy a tener, le respondí.
No viejo Richie mañana mejor / yo mañana no voy a poder, tengo que hacer los comerciales, usted ya sabe cuáles, de cada semana y a las cuatro y treinta salgo para clase / Ahhh pero mira que es para una licitación súper importante y lo necesitamos, y si nos va bien te voy a invitar a un fiestononóooon / Ajá, fiestón, jajaja ¿y a usted quién le dijo que yo voy a fiestas? además ¿y si es tan urgente por qué no me lo ha pasado? / es que no he acabado con las diapositivas, pero ya casi, ayúdame / ahhh ¿pero no era urgente ya desde el jueves? / Risas, miradas incongruentes, una palmadita en la espalda y: vamooooj don Richie, usted me va a ayudar / Claro que le voy a ayudar, ese es mi trabajo, lo que no quiere decir que vaya a hacerlo contento. Hay métodos de métodos. Tráigalo cuando pueda.
No viejo Richie mañana mejor / yo mañana no voy a poder, tengo que hacer los comerciales, usted ya sabe cuáles, de cada semana y a las cuatro y treinta salgo para clase / Ahhh pero mira que es para una licitación súper importante y lo necesitamos, y si nos va bien te voy a invitar a un fiestononóooon / Ajá, fiestón, jajaja ¿y a usted quién le dijo que yo voy a fiestas? además ¿y si es tan urgente por qué no me lo ha pasado? / es que no he acabado con las diapositivas, pero ya casi, ayúdame / ahhh ¿pero no era urgente ya desde el jueves? / Risas, miradas incongruentes, una palmadita en la espalda y: vamooooj don Richie, usted me va a ayudar / Claro que le voy a ayudar, ese es mi trabajo, lo que no quiere decir que vaya a hacerlo contento. Hay métodos de métodos. Tráigalo cuando pueda.
La lucubración:
Parece ser cierto aquello de que la cultura del power point atrofia, que pensar en diapositivas es peligroso para la coherencia mental y que pensar en hacer las cosas tan sencillas como se pueda ya no es costumbre, no sé si alguna vez lo fue. Parece, también, que el problema no es solo de pensar powerpointianamente, el problema está en la actitud que se tiene ante los procesos mismos, ante el conocimiento mismo, ante el método. Hagamos un ejercicio, mi ejercicio.
Digamos que no soy productor, que no soy postproductor, que no sé hacer videos. En ese caso, si necesito un video en el que a un dossier de textos le pongan música para intentar convencer a un cliente de que soy su mejor opción, y si además tengo afán, verdadero afán, auténtico afán ¿qué hago?: 1) Hago un listado de las frases en orden de aparición (asumiendo que, contrario a lo que se supondría como ideal, no tengo ni puerca idea sobre qué es un guión, una escaleta o un storyline), 2) escojo la música, 3) mando un mail a quién sí sabe editar y le digo: 'Adjunto textos en orden para armar un video en relación al ritmo de la música que también está adjunta, gracias; y 4) si tengo alguna idea estética pues la transmito, así: 'Por favor tratar de: no usar tipografías con serifas, que los textos queden siempre en una sola línea y que el cambio entre texto y texto esté marcado por un cambio en el ritmo musical, gracias' ¿qué tan putamente díficil puede ser?
La ley:
Digamos que no soy productor, que no soy postproductor, que no sé hacer videos. En ese caso, si necesito un video en el que a un dossier de textos le pongan música para intentar convencer a un cliente de que soy su mejor opción, y si además tengo afán, verdadero afán, auténtico afán ¿qué hago?: 1) Hago un listado de las frases en orden de aparición (asumiendo que, contrario a lo que se supondría como ideal, no tengo ni puerca idea sobre qué es un guión, una escaleta o un storyline), 2) escojo la música, 3) mando un mail a quién sí sabe editar y le digo: 'Adjunto textos en orden para armar un video en relación al ritmo de la música que también está adjunta, gracias; y 4) si tengo alguna idea estética pues la transmito, así: 'Por favor tratar de: no usar tipografías con serifas, que los textos queden siempre en una sola línea y que el cambio entre texto y texto esté marcado por un cambio en el ritmo musical, gracias' ¿qué tan putamente díficil puede ser?
La ley:
"La creatividad, como la humanidad: nace, se reproduce y muere".
Las notas:
* Mera ficción, por supuesto, lo escrito aquí –al menos en este caso– es pura ficción.
* Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Richitelli.

