Contador Llano

Friday, February 10, 2012

PRESIDENTE X

Y tras pronunciar las siguientes palabras en su, creálo usted o no, característicamente pausado y enérgico tono...

"Compatriotas, congéneres, connacionales, hermanos, camaradas, amigos, enemigos. Mi trayecto hasta el maravilloso día de hoy ha sido díficil y tumultoso, sin embargo, siento que es mi deber agradecer a cada uno de ustedes la oportunidad que me dan hoy, este impresionante e inolvidable día, de dirigir los destinos de nuestra inigualable nación, de este barco pintado de arcoiris, de esta sociedad guerrera y generosa que convertiremos en incluyente y amigable, que llevaremos al máximo de su esplendor en tanto faro de la inclusión y la razón, la comunión y el consenso, la solidaridad y evolución, gracias. A quienes votaron por mí como consejero estudiantil en los bellos y ya casi irreconocibles años de la primaria, a los que dijeron que mi homosexualidad era el peor de los crímenes en épocas de bachillerato cuando me crecían esos pocos pelos en la barba, a ese maravilloso primer novio que motivó las peores de mis tristezas y que decidió casarse antes que conocerse; a ti, amor, mi más grande tesoro: mi esposo, amigo y confidente, gracias. Gracias a todos los que me gritaron y escupieron, a quienes creyeron que la política era para hombres–hombres o mujeres–mujeres y no, simplemente, para hombres y mujeres;  gracias, gracias a quienes pensaron que la fuerza se medía en el tamaño de la puñalada y no en la fuerza de la mirada, a quienes iluminaron mi camino con preguntas, a quienes me obligaron a ser fuerte, humilde, guerrero y orgulloso. Porque ya ustedes lo saben, lo han sabido desde siempre. Soy un gay orgulloso, soy un humano orgulloso. En mi gobierno no habrá segregación alguna, no habrá exclusión alguna. Nada de cuotas escritas en letra de piedra para llenar cupos de mujeres en el gobierno, nada de cuotas obligadas para homosexuales en el gobierno, o para blancos, enanos, inmigrantes, colorao's o renegados. No más, nunca más, etiquetaremos las zonas incluyentes como espacios de tolerancia. Hasta aquí, hermanos, llegó el reinado de la exclusión y la desigualdad. Hoy un excluído ha alcanzado la presidencia, mañana, mañana no habrá excluídos, mañana habrá iguales; porque con lo que hoy está pasando, con lo que hoy está por pasar, todo el mundo, el planeta entero, la constelación completa, sabrá que la exclusión no es el camino, que la matanza debe terminar, que este discurso se tendrá que recordar. Hoy, iguales, somos más que una lucha de clases o de sexo, que una lucha de razones o corazones, que una lucha de grandes y pequeños: hoy somos una raza unida, atravesada, definida, por la igualdad. Gracias, gracias a todos por estar aquí. Gracias por votar por mí y en mi contra, gracias por criticarme y obligarme a repensar, gracias por odiarme y obligarme a amar, gracias, amigos, por matarme y obligarme a vivir. Viva el mundo, viva la nación, gracias, un futuro igual para todos los espera".

... una bomba estalló bajo el atril en el que hablaba; lo demás ustedes deberán recordarlo, lo habrán ustedes estudiado, lo habrán ustedes revivido. Su discurso inmortalizó la lucha por la igualdad, la lucha por la inclusión. Su discurso, tan hermoso como premonitorio —¿sí?—, es lo único que nos queda del punto más bajo de nuestra historia reciente. 

"Viva el mundo, viva la nación, gracias, un futuro igual para todos los espera".

Recuérdese y cúmplase. Planeta Tierra, Junio de 2051.

*Un escrito de* Richitelli.

Thursday, February 09, 2012

FESTIVAL DEL FESTEJO, FELIZ DÍA.

Feliz día del periodista, del comunicador, del abogado, del médico, del contador, de la secretaria, del conductor, del paseaperros, del acomodador, del taquillero, del tramitador, feliz día mi gente, feliz día incomprendidos. ¿Cuál es ese afán poético y festejón que nos lleva a celebrar los días de las profesiones que ejercemos? Díganme porque yo no entiendo.

¿Por qué, !por qué demonios!, celebramos aquello a lo que nos dedicamos? ¿quizá porque el trabajo dignifica al hombre, porque nos define lo que hacemos, nos enorgullecen lo noble que puede ser nuestra profesión? Porque no nos digamos mentiras, tampoco, todos creemos que nuestras profesiones son las más nobles, las más lindas, las más preciadas. Los abogados son los más nobles, los maestros son los más nobles, los periodistas los más nobles, los médicos los más nobles. 

Noble Patch Adams, noble Cristo, noble Buda, noble Yoda, Spock, Clark Kent, Peter Parker; nobles ellos, todos personajes cuyas historias fueron construidas desde el discurso de la ficción, más allá de su (verificable o no) origen real. A a mi no me vengan con la nobleza del periodismo, de la politología, de la investigación, de la heroicidad, de la filosofía o la lógica, no, no me vengan con la nobleza de ninguna ocupación, de ninguna, cojan oficio. Noble, lo que se dice noble, ni San Agustín, Descaretes, Verne, Aristoteles, Kant, Locke, Hume, Platón o James, ni siquiera nuestros pensadores más grandes. La nobleza, amiguitos, no es una cualidad ocupacional, es una humana, que es distinto, lo que no la hace, ni mucho menos, presente en toda nuestra masacradora raza ni en todas nuestras acciones diarias. 

Dice la RAE que la nobleza puede ser: 1) la calidad de noble, de lo que dice que es un personjane honrado, generoso, sincero y leal o digno de estima por su categoría moral; o 2) el conjunto de los nobles de un Estado, personas de ilustre linaje, herederos de títulos reales; o 3) hablando de químicos, aquellas sustancias que no reaccionan con otras y permanecen inalterables, como el oro y el platino, entre los metales, o el helio y el argón, entre los gases. 

Y, ¿entonces? La nobleza es y no es una cualidad, es eso a lo que deberíamos llegar si fueramos buenos humanos, al menos, pues, decentes humanos. Qué delicia que todos fueramos honrados, generosos, sinceros, leales; qué delicia, también, que esas calidades tan nuestras —una vez adquiridas, claro— las pudieramos endosar, heredar, y que nuestros hijos no las tuvieran que aprender; qué delicia que no tuvieran que recolectar de sus errores, que no sufrieran el dolor de la burla, del manoseo, la mentira, que no vivieran la injusticia y la prepotencia, qué delicia que nos heredaran una nobleza real e inalterable como la de los químicos, no un nobleza real, no una monárquica.

!Celebremos! Claro, qué más podemos hacer. El mundo se va a acabar, o al menos eso están diciendo desde antes de que la tierra era cuadrada, los malos no van a morir, la injusticia no va a acabar, la mentira sequirá igual, qué más da entonces !CELEBREMOS! Celebremos nuestros oficios, que es quizá esa única cosa tan nuestra como las uñas de nuestros dedos. Nuestras ocupaciones son lo único que nos define, porque son lo que hacemos, en lo que ocupamos nuestro tiempo, en lo que matamos nuestros sueños.
  
Ahora, hoy es el día del periodista ¿cierto? Ya recibí dos felicitaciones y no sé qué decir. Nunca pensé que la entrada número 100 de este blog hablaría, en alguna medida, sobre periodismo, quién iba a pensar. El periodismo marcó mi infancia, mi adolescencia y el principio de mi adultez, pero yo no me considero un periodista. El cartón de mi pregrado dice: Comunicador Social y Periodista pero nunca ejercí como tal después de estudiarlo; si mucho lo ejercí antes, por allá cuando hacía caricaturas para el periódico de mi papá o cuando tenía un periódico con unos amigos scout, el Scout Informativo. Creo yo, no obstante, más allá de que deteste el festival de la celebración, de que a uno deberían felicitarlo —si acaso— por aquello en lo que se desempeña, pero qué más da, gracias. 

La pasión por la comunicación me llegó de mi papá y aún no sé por qué me caló, o sí, pero no viene al caso. Tuvo periódicos, tuvo un programa radial, escribió en La Patria. Toda, toda su vida, se dedicó a comentar la actualidad, a opinar de ella, a contarla. Pero esa no era su profesión, esa era una de sus pasiones. Mi 'apá' fue educador, es abogado, pero más allá de eso, es mi papá, un gran papá, un papá noble. Ese es un día que sí vale festejar, el día del padre, o el día de la madre, ah, mi mamá no es más noble porque el término se le queda pequeño. Pero aún así, siendo ellos tan nobles, tan hermosos, la celebración debería ser todos los días, a toda hora. Feliz día papá, Feliz día mamá, los adoro, les agradezco su nobleza.

Y es que sí, debo aceptarlo, esa gente que arma celebraciones indiscriminadamente, esa no es mi gente. A ver, pongamos un ejemplo ¿Por qué no celebramos con tanto ahínco el día del banquero? ¿Será que nos parecen agiostistas, que el mero hecho de que sean prestamistas de cuello blanco, nobles en el sentido casi monárquico del asunto, inalterables en el sentido químico, los hace menos merecedores de una celebración? En México les tienen su día, es el Día del Banquero cada 12 de diciembre; en Argentina también, cada 19 de junio lo celebran, país en el que además celebran —en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires— el día del Trabajador de Banco cada 6 de noviembre, que parece que no es lo mismo ¿acaso es más noble el Banquero que el Trabajador de Banco? Esas cosas con las que uno se encuentra, si seremos desgraciados los humanos ¿no? Ea.

Somos una parrandada de doble moralistas. El periodismo es noble porque nos informa y denuncia pero cuando nos miente y desinforma no ¿cierto? Periodistas buenos y malos hay en todas partes; festejemos con los buenos y denunciemos a los malos. Los abogados son nobles cuando defienden a inocentes pero ¿cuándo defienden a culpables no? Todos tienen derecho a una legítima defensa ¿o es que nos olvidamos de los derechos humanos y toda esa chachara? Ah, claro, y los banqueros, mi ejemplazo ¿acaso no merecen también su celebración? Nuestra sociedad está construida basada en la deuda, el usufructo nos sostiene, el lucro nos motiva, dejemos ese doble racero para medir todo lo que en la vida pasa. Nada es gratis en la vida, nada.

Ni en sistemas capitalistas ni en sistemas comunistas ni en sistemas digestivos ni en sistemas neurológicos. El lucro, es decir, la obtención de dividendos —de cualquier tipo— por lo que sea que uno haga es natural, naturalmente natural. Comemos para calmar el hambre, nos esforzamos para conseguir alimentos y para pensar procesos que nos permitan hacerlo de la manera más fácil y productiva posible, así, nuestro cuerpo obtiene sus dividendos al mantenerse funcionando. Producimos conocimiento (cultura, información, lo que sea) y nuestro cuerpo (porque nuestro cerebro es nuestro cuerpo, nuestras emociones son nuestro cuerpo) obtiene dividendos: calma su necesidad de investigar, su necesidad de emocionarse, su necesidad de vivir.

El dinero es lo que mueve esta sociedad no porque sea simplemente lucrativo en tanto productivo y enriquecedor sino porque es la forma más concreta que tenemos para materializar nuestro deseo innato de superación, nuestra deseo incesante por satisfacer ese animal que quiere ser más fuerte que los otros; somos una raza que devora lo que encuentra, y, siendo así ¿porqué no celebranos la mayor de nuestras creaciones, la más grande de nuestras metáforas, la institución que guía nuestro camino? Claro, el Día del banquero es, a su vez, el día de la hipoteca, del ajiotista, del préstamo, de la deuda, de la superación, de la compra, del capitalismo, de la explotación, de la desigualdad, de la lucha de clases, !mierda!.

Claro, pero como somos unos achapados que pensamos que el dinero es necesario pero demoniaco entonces festejamos cualquier otra cosa, o si celebramos el día del banquero —como en México o Argentina— lo hacemos con la excusa de dar una chocolata o un ramo de flores (que con comprarlas ya estamos celebrando el día del banquero, oiga) o el día del trabajador (para la igualdad de clases), de la tierra (para creer que somos ecologistas), del periodista (para creernos demotratas de la información), del tuitero, del community manager, del editor, del perrero, del hamburguesero pero no lo hacemos con la claridad que deberíamos. 

Muchos son los que dicen que esas celebraciones nos permiten repensar nuestras profesiones, reflexionar lo que hacemos, y esa es la peor perogruyada que he oído. Si lo que tenemos que hacer para evolucionar —como sociedad, como raza, como gremio, como gente— es esperar a que cada año nos celebren el día de tal o cual cosa para preguntarnos qué estamos haciendo mal, cómo podríamos mejorar, qué debemos denunciar o cuál es la dirección a seguir entonces estamos es sonándonos la nariz sin papel hiniénico. La investigación es la madre de todos los avances; las preguntas solo producen respuestas, y más preguntas, y no podemos andar esperando que un día al año nos preguntemos cómo va el mundo, cómo van sus disciplincas, qué dicen los que saben sobre aquello que yo debería saber. Mediocres, somos una sociedad mediocre, somos una raza mediocre.

Pero celebremos, qué mas da. Celebrar el día del periodista es celebrar la historia, celebrar nuestra capacidad de poner en común aquello que pensamos y hacemos, es celebrar esa facultad tan nuestra de articular pensamientos y compartirlos con otros, esa forma tan nuestra de construir sociedad. Celebrar el día del periodista no es ir a desayunos, no es mandar flores, decir feliz día, contar cabezas caídas o preguntarnos qué es el periodismo una vez al año, no. Celebrar el periodismo es celebrar nuestra capacidad de autorreflexión, celebrar nuestra humanidad, es celebrar lo bueno que hicieron los buenos que nos antecedieron y denunciar lo malo que hoy hacemos, que ayer hicimos y que mañana haremos. Celebrar el día del periodista es no caer en el facilismo de hacer una pregunta sino en la díficil tarea de hacernos dos, y tres, y cuatro, miles. 

Feliz día periodistas, felices preguntas.  

Richitelli.

Tuesday, February 07, 2012

MINÚSCULO

¿Cuántas veces ha escrito usted el nombre de su peor enemigo con mayúscula inicial, cobarde? Dígame, apreciado lector ¿cuántas veces ha insultado usted a sus contradictores con una palabra bien escrita, con una intencionalmente mal escrita? ¿Ha usted, docto visitante, menoscavado la aparente sueperioridad de sus detractores con un punto final? No lo sé, no me responda, al menos no lo haga si no piensa insultarme creativamente, si no piensa plantearme una batalla letrada.

Ser valiente, señores, no es darse golpes en la calle, no es poner bombas en los pueblos ni lo es asesinar inocentes. Ser temerario, humanos, amigos, no es acuchillar por la espalda ni de frente, no es disparar a matar ni a herir, no es creer que nuestra seguridad depende de qué tan armado esté el ejercito que nos corresponda, la guerrilla que nos corresponda, el criminal que nos corresponda o la vida que nos corresponda.  NO, por ejemplo.

Ser valiente, colegas de raza, es escribir con minúscula el nombre de la gente que no te gusta, es deletrear esas palabras que necesitas se entiendan: "N O – M A T A R Á S", es escribir: NO cuando 'no' no es suficiente. Ser temerario, gente, es gritar de frente lo que pensamos a espaldas, relatar con calma lo que merece prisa, alegar con pasión aquello que urge, enumerar con exactitud eso que necesita cambio, eso que discutir se debe, eso que necesita solución, eso que N O – P U E D E – V O L V E R – A – P A S A R, eso por lo que vale la pena pelear. Pero, ¿pelear? ¿cómo? ¿no es éste un alegato por abolir las peleas, o no? ¿acaso hay otras maneras de solucionar nuestros dilemas que yéndonos a las patadas, escupiéndonos las caras, matando nuestros hijos, destruyendo nuestras escuelas, torturando nuestras madres, flajelando nuestras vidas, violando nuestros derechos, acaso?

Pues sí, yo lo he hecho, de eso quiero escribir hoy, de eso quisiera escribir mañana, por eso quisiera pelear el jueves, cualquier jueves. Yo prefiero la lucha de palabras, la puja simbólica, la contienda de la interpretación. Es cuestión, creería su humilde servidor, de proferir el argumento indicado y pelear con él, pelear por él, pelear junto a él, pelearle a él; es cuestión de, con todo, pelear en la esfera de lo simbólico, dar la lucha en el nivel de la razón incluso si nuestra contienda sea por derogar toda razón. No importa: peleemos, sí, simplemente no nos matemos, para qué.

Para qué masacrar, desenfundar, escupir, patear o matar si con escribir el nombre de nuestro némesis en minúscula queda todo dicho: minúsculo, por ejemplo. No estoy definiendo aquí el principio por medio del cual la evolución de las especies es lo que es, no nos digamos mentiras, tampoco sería capaz, apenas estoy proponiendo —si mucho, si acaso— que nos agarremos a palabras, que nuestras masacres sean relatos, que nuestras guerras sean novelas epistolares; a ver, lo que estoy diciendo, bueno escribiendo, es que, de ser necesario, acabemos primero con nuestras lenguas antes que con nuestras lenguas, pues. Usemos el lenguaje como arma, las palabras como armamento, dejemos que las letras sean nuestra munición.

¿Cuántas veces ha escrito usted el nombre de su peor enemigo con mayúscula inicial, cobarde? Más vale una minúscula bien puesta que una mayúscula inmerecida.

Richitelli.

La banda sonora de este post: 





Friday, January 27, 2012

PERIODISMO DE CONTIGÜIDAD (2.0).

Mucho gusto, mi nombre es Ricardo Bustamante Echeverry y tengo dudas sobre muchas cosas, hoy tengo un cierto inconveniente con el periodismo '2.0', veamos. 

Sigo teniendo problemas, los he tenido desde hace un buen tiempo, con el uso de twitter (esa red del microblogging que ya nos van a censurar, perros) por miembros de medios de comunicación —y para el caso, por miembros de cualquier tipo de organización, pero enfoquémonos en lo periodístico— que publican todo tipo de contenidos amparados, en algunos casos, y relacionados, en otros, con medios con algún nivel de reconocimiento. A ver, mi problema es el siguiente: si un periodista no anuncia que sus publicaciones en twitter no comprometen al medio en el que trabaja ¿qué? ¿se convierten esas publicaciones en asuntos de su 'mera', y única, autoría? ¿se convierten tales publicaciones en contenidos que le deberíamos cuestionar a los medios en los que tales personajes trabajan o es responsabilidad única de quien las publica? Hay tres cosas que me parecen importantes en esta discusión y que me disponto a tratar, levemente, como siempre, a continuación: la credibilidad, la identificación y la contigüidad (alejándome de los ya controvertidos asuntos de neutralidad y afiliación ideológica sobre los que tampoco tengo la menor idea, pero lucubremos). 

Lo que creo, enunciémoslo de una vez, es que todo periodista (término que bien podríamos reevaluar, —cosa que no haré, faltaba más— si pensamos que con ciertas herramientas tecnológicas de hoy todos nos podemos convertir en una suerte de medio de comunicación) con una cuenta en twitter debería dejar claro en su bio (su perfil, su identificación) si sus tuits compromenten, o no, al medio para el que trabaja. Se me ocurre a mí que es lo mínimo que deberían hacer, pues, para uno saber a qué se atiene, a qué tipo de información se está exponiendo.

CREDIBILIDAD.

Y digo lo anterior porque la información que un periodista–periodista (como me referiré al periodista ligado a cualquier medio de comunicación a diferencia del periodista–medio, como creo se podrían definir los sujetos sin medios, o en proceso de convertirse en uno, con algún reconocimiento; pero eso es harina de otro costal) consigue evidentemente le llega debido, en alguna medida, a su posición en dicho medio; no nos hagamos los inocentes, insisto, es una cuestión de credibilidad. La credibilidad en periodismo, a mí parecer, es la suma de varias cosas (como en cualquier otro oficio, tampoco me veo descubriendo la segunda ley de la termodinámica): 1] Conocimiento (sobre todo lo que rodea aquello en lo uno se desempeña, mientras más mejor), 2] Trabajo (—en apariencia, quien sabe si en esencia— honrado y sincero a través del tiempo), 3] Constancia, y 4] Experiencia (acumulada a través del tiempo en el oficio que se tiene, tanto como para discutirlo como para ejercerlo), y 5] Valores agregados (como: haber trabajado en una o varias empresas de comunicación, una o varias campañas políticas, una o varias empresas de relaciones públicas, y así sucesivamente, tristemente, o no, depende del marrano).

Por supuesto, esa credibilidad de la que tanto se habla a la hora de calificar, sobre todo, el trabajo de un periodista no viene sola, en periodismo la credibilidad viene acompañada de todos esos asuntos que no tienen nada, ni miércoles, que ver con lo que es en serio importante sino con cuántas veces se sale en televisión, cuántos libros con la recopilación de sus columnas se venden o cuántos rifirrafes se ha tenido con uno u otro periodista. Y es que pareciera que no es suficiente con entender que un periodista conocedor, trabajador, constante y con experiencia pueda parecernos creíble.

Aquí (momento en el que me refiero a Colombia y su 'inclusive' sociedad, para no ir más lejos) el periodista conocedor es el que más amigos tiene, no el que más sabe sobre cómo hacer periodismo; aquí el periodista constante no es el que más investiga o el que con mayor regularidad publica artículos y notas, es el que con mayor asiduidad llama a los políticos o el que no 'capa' un desayuno, perdón, rueda de prensa con refrigerio; aquí el periodista trabajador no es el que más fuentes visita, el que más preguntas hace o el que más entrevistas produce sino el que más boletines de prensa transcribe; aquí, sí, aquí, el periodista experimentado no es el que más tiempo, y con el mismo esmero, ha ejercido su oficio sino el que más incursiones ha hecho en diferentes medios sin ser realmente bueno en ninguno o el que más tetas tiene o el que más bonito se ve en los 50 bellos de TVynovelas. Así es aquí

Entonces si la información la publica el periodista y no el medio ¿qué? ¿es esa una forma facilista de soltar los datos, dejarlos correr y crecer sin comprometer al medio? No lo sé, no sé nada.

IDENTIFICACIÓN.

"Es que ese periodista tiene mucha credibilidad", "Lo que dice XXX hay que hacerlo, toca creerle", "Si lo dice La Patria (que uso como ejemplo pues podrían funcionar también El Espectador o Semana, cualquier medio, porque todos tienen un cierto nivel de credibilidad —por lo menos— con sus lectores más asiduos) es porque así es, no le busque la vuelta a la hoja". No, con cuentos no, a mí con cuentos no, por favor. Hablé de valores agregados y a esos me referiré porque cada vez lo veo más claro: aquí es más importante el añadido que el contenido.

Es distinto, es muy jodidamente distinto, identificarse como "Periodista" que identificarse como "Periodista, editor unidad investigativa revista Cambio (Q.E.P.D, funciona sólo como un ejemplo)" y eso se nota. Para quedarnos en lo supericial, en la forma y no en el contenido, en las estadísticas de seguidores que pueden tener los periodistas de uno u otro medio es muy evidente que el respaldo de una empresa de comunicación con reconocimiento implica que habrá una cierta cantidad de gente que querrá leerte así no tengas mucho qué decir, así lo único que hagas sea publicar las notas que escribes o comentar los titulares de lo que tu propia empresa publica. Un tuitero (personaje que escribe en twitter) escasamente reconocido por ser 'Trabajador, conocedor, constante y experimentado" que se hace llamar "Gerente de contenidos digitales de El Tiempo (a manera de ejemplo)" tendrá muchas más posibilidades de conseguir seguidores (lo que implica que sus publicaciones llegarán a más personas e influenciarán a más personas) que uno que se identifique como "Cinéfilo, apasionado por el séptimo arte y la producción cultural". Simple.

CONTIGÜIDAD.

Y tenía que llegar hasta este punto que es el que más me gusta, el que más ahúna mis dudas, veamos: si un sujeto se identifica como miembro de tal o cual organización periodística ¿no debería compartir una especie de responsabilidad sobre lo que dice en su cuenta de twitter? Yo creería que sí, me parece obvio. 

Hay un asunto muy teórico que me podría llevar este texto por lugares a los que no quiero llegar pero que quiero mencionar brevemente: la metonimía (que con la metáfora conforman algunos de los métodos por medio de los cuales hacemos asociaciones conceptuales de forma casi automática, ver Metáforas de todos los días, de George Lakoff y Mark Johnson, El Cuerpo en la mente de Mark Johnson) como manera de asociación conceptual, como forma de entender unos conceptos a partir de otros, es una cuestión de economía cognitiva, es una cuestión de asociación conceptual muy arraigada en la forma en que razonamos y en la forma en que nuestro cuerpo permite que lo hagamos; no es sólo un ejercicio retórico. Ahora, no es este un espacio para tal discusión pero sí para un par de ejemplos:

Si veo una uña me imagino un dedo, que me lleva al brazo, que me lleva al cuerpo, que me lleva al ser humano, que me lleva a la raza humana, a la sociedad humana. Si veo una hoja me imagino una rama, que me lleva a un montón de ramas, que me lleva a un arbol, que me lleva al reino vegetal, al planeta. Si veo la hoja seca me imagino la rama seca, el arbol muerto, el reino vegetal en peligro, el planeta sin agua, el calentamiento global. Si veo, entonces, una hoja seca siendo sostenida por una mano imagino la mano que la arranca, el brazo que hace la fuerza, el cuerpo que la produce, el humano que toma la decisión de hacerlo, la raza humana que es la responsable y vuelvo al calentamiento global, a los humanos como sociedad, al reino vegetal y a todas las relaciones que entre unos y otros hay, relaciones de contigüidad, del todo por la parte o de la parte por el todo. 

O mejor así: leo un tuit que dice: "Mataron a Cano, me contó un pajarito" de un periodista, el tuit es tan interesante que me voy a ver su bio y en ella dice "Presentador–Periodista Canal Caracol (o algo así, súmenle un programa en Caracol Radio)", qué hago, el periodista informa y se identifica como miembro de dos empresas reconocidas, yo entonces lo veo como parte de esas empresas, lo veo como una persona co–responsable de lo que dice ¿creo o no creo en esa información? Le creo ¿por qué habría de no creerle? Es un tipo que trabaja en dos de las más grandes empresas de información de mi país. Cuestión de contigüidad. Lo que pasó después no importa, el problema es que le creí.

O otro caso: leo un tuit que dice: "Por qué ponen cortometrajes de ballenas y de indígenas antes de las películas? Yo vine a ver trailers y una película, ya me aburrieron" y busco al personaje y resulta que tiene muchos seguidores y que su bio dice: "Gerente de Contenidos digitales de El Tiempo" ¿Qué puedo pensar? Pues pienso que los directivos de El Tiempo todos piensan lo mismo, pienso que en la gerencia de contenidos digitales de El Tiempo no les interesa, no saben, o saben y no les importa que exista una ley nacional de cine que incentiva la producción nacional; o pienso que les importa un pedazo de popó que las ballenas se mueran o que los indígenas tengan una cultura tan válida como la nuestra. Es una cuestión de contigüidad, lo que pienso de uno, ergo, es lo que pienso del otro.

IDENTIFICACÓN, CONTIGÚIDAD Y CREDIBILIDAD.

Todo es cuestión de contigüidad. La forma en que un periodista se identifica en la red, para mí, en unión con aquello que publica determina qué tan creíble pueda ser su información. Seamos serios, una empresa no puede andar haciéndose responsable de las opiniones de sus periodistas en twitter y los usuarios, nosotros que les seguimos y leemos, tenemos todo el derecho de saber a qué atenernos, seamos claros en la información y en la forma en que nos identificamos, es lo único que pido, pero ya sabemos que a mí nadie me hace caso.

Richitelli.

Wednesday, January 11, 2012

TURNO, TURNOS, FOTOTURNO.

La vida es aquello que se da entre turno y turno, nuestros nombres son códigos de barras que cuentan la historia de nuestras vidas sin un solo adjetivo; hechos, eso somos, en una fila de muchos otros hechos; pasamos de turno en turno, de hecho a hecho, y lo único que nos queda son las historias que se dan entre uno y otro, durante ellos, después de ellos.


Turno: en la vida todo es una fila ¿Qué espera el hombre de camisa azul? ¿Qué las mujeres de gorra blanca? Una cita médica, un descuento educativo, una oferta laboral, un certificado, un préstamo, una notificación, un regaño ¿una historia? La vida es eso que existe en el interregno de los turnos.


Y es que los turnos son como el gobierno, como las reglas, como la moral, como la sensación de belleza. La vida es como el ciclo de un día humano: luz, día, noche; ojos se abren, observan, se cierran. Tu vida es determinada (claro, en tanto dirigida) por tu asignación momentánea, por tú tarea actual. Estudio, hago fila aprender; amo, hago fila para querer; vivo, hago fila para morir.


Y terminé este turno, veo la luz, una nueva asignatura, una próxima función, tal o cual tarea; una, en definitiva, próxima historia me espera. Parto habia mi siguiente momento.



Richitelli.

Saturday, January 07, 2012

ANASTASIA, DIGO, ANESTESIA.

"Es la historia del amor como no hay otro igual, que me hizo comprender todo el bien, todo el mal, que le dio luz a mi vidaaaa, apagándola despuéeees" le cantó antes de coser su feminidad con cáñamo. Días antes la había encontrado con el hijo de los dos en cama, meses antes la había engañado con la abuela de los dos en casa; años antes, con la misma canción, la había conquistado en su ciudad natal. Décadas antes, a escondidas, habían dádose su primer beso en casa de tíos compartidos. "Anastasia, voy a amarte sin anestesia", le dijo al pedir su mano, "Martín, voy a adorarte hasta el fin", le dijo ella al aceptar. Un hijo enfermo, un amor eterno; una abuela lasciva, una pareja agresiva: amor de primos, amor de timos. Terminó la costura, le cortó la aorta, pensó en su hijo, se ahorcó en la sala; la amó, y la odió sin anestesia. 

Richitelli.

Friday, November 25, 2011

CÍRCULOS VICIOSOS

¡Estoy que se lo meto a un ventilador prendido! dijo 10 años antes de ser desgarrado repetidamente en la ducha de una cárcel. ¡La letra con sangre entra! Le dijo su instructor moral meses antes de ser liberado luego de pagar 25 años de condena por asesinato a sangre fría. ¡El que la hace la paga! Les dijeron, al uno y al otro, sus victimarios antes de iniciar una nueva cadena de violencia. Círculos viciosos, oráculos de la muerte.

Richitelli.

Friday, November 11, 2011

Querido Alcalde


Reciba esta misiva con orgullo y satisfacción, sepa usted, por supuesto, que lo que aquí le escribiré viene de lo más profundo de mi corazón, sepa que mi sentimiento es inmenso y que la necesidad que tengo de hacerle saber mis sinceros agradecimientos no tiene límite, siéntase agradecido, honrado, siéntase bien. Sepa, además, que el pequeño pedido que me atreveré a hacerle no es nada para usted, usted lo puede todo.

Dignísimo mandatario, téngalo muy claro, lo que usted ha logrado durante su mandato es histórico, irrepetible, genuino e insuperable. Siéntase héroe, siéntase mártir, adúlese en el espejo, siéntase grande; repita y repita su nombre, porque quedará en la historia: Llano, Llano, Llano; Ya No. Usted, que ha llevado la manizaleñidad a su máximo esplendor en años, que ha llenado a la ciudad de sentimientos unánimes e indignación, usted, grande entre los grandes, ya ha cumplido su labor.

Lo logró alcalde, usted lo logró; gracias. Usted es la razón por la cual la ciudad está unida por una sola razón. Usted, brillante entre brillantes, nos dio el estadio con las sillas más caras del país, el impuesto feudal –digo, predial– más caro del país, la ciudad con más profesionales trabajando como recepcionistas por metro cuadrado, la reubicación de familias más equitativa en la historia de la ciudad, ahhh alcalde, usted lo logró. Usted, dignatario de dignatarios, hizo que la protesta violenta más grande de los últimos años se diera en su administración: TIM, TIM, TIM, abajo el tim. Usted, y ese visionario equipo que atisba más allá de Chinchiná, al menos hasta Perú, logró despertar la solidaridad del pueblo. Nos dejaron sin agua —sedientos, sucios, pecuecudos, chuchentos pero dignos, solidarios— y la ciudadanía, ahogada en sequedad, demostró que unida puede sobrevivir, que la violencia no es el camino, que la cooperación es la salida. Gracias alcalde, gracias.

Por eso, acreditado dirigente, y por tantos otros de sus logros que no alcanzo a enumerar, Ilustre adalid de la inoperancia, me dirijo a usted pidiéndole que renuncie. No se preocupe alcalde Llano, su labor ya está hecha, el pueblo ha hablado. Le escribo esta carta con dolor, con indignación, con impaciencia, con luto; pero con agradecimiento. Me duele tener que reconocer que la más nefasta administración que le he visto a Manizales en lo que llevo de vida, la suya, sea la culpable de la unión de la ciudad. Me indigna tener que reconocerle a usted, el más grande pusilánime que he visto dirigir la ciudad de mi adoración, el más inoperante, insensible, el más miserable, un lugar histórico y de recordación. Me impacienta, no sabe usted cuánto, no sabe, que usted no tenga la valentía de asumir que su labor ya terminó.

Me duelen las muertes en Cervantes, me hacen llorar; Me duelen las muertes en la vía Manizales–Bogotá, aun me revuelcan. Me indigna, sobre manera, que la ciudad tenga que llorar a tantos muertos porque su administración no fue, al menos, eficiente, ni siquiera humana. Usted, o mejor, ustedes, alcalde y ayudantes, demostraron que estar pendiente del bienestar de la ciudad no es tan importante, que las alertas rojas no hay que comunicarlas, que el acueducto no es importante, que respetar al talento local vale tres pedazos de mierda, usted alcalde, usted, vaya por favor, se lo ruego.

Sea hombre, tenga pantalones, testículos, para decir que la ciudad le quedó grande. Tenga el coraje suficiente para decir que usted dejó morir la ciudad, que usted la dejó hundir.

Richitelli.

Friday, October 21, 2011

MANIZALES SEDIENTA


La ciudad de las puertas abiertas, de la catedral más alta de suramérica, mi Manizales del alma, la ciudad de las ferias de américa, del campeón de Copa Libertadores, del cable aéreo, de los atardeceres más hermosos, del ministro de transporte, de los grecocaldenses, la ciudad que sobrevive a la intemperie, la ciudad de la biodiversidad, de las faldas, del Festival Internacional de Teatro, Manizales, mi ciudad, la capital mundial del agua, está sin agua, está sedienta.

Sedienta de dirección, planeación, prevención, insurrección, Manizales está sedienta de visión.

Ajá, Manizales, que exporta la administración de acueductos a Perú, que está rodeada por los mejores recursos hídricos del país, que en mañanas despejadas permite ver el gran nevado del Ruíz y que en noches frías pareciera enamorar con su neblina abrumadora, está sedienta. Mi ciudad, la del tinto con panela, del pastel kuqui, de ministros, de la Luker, de escritores, de Sancho, de artistas y opinadores está sin agua. Ella, la más hermosa del mundo conocido y por conocer no sólo está seca, sin baño, chuchenta, pecuecuda y hambrienta, está sedienta.

Sedienta de fe en sus hijos, de fe en lo que puede ser y aún no es, sedienta de un cambio.

La ciudad del doctorado en niñez y educación, del post-doctorado en ciencias agrupecuarias, del doctorado en diseño, del Festival de la Imágen, de las doce universidades, del teatro Los Fundadores, de la feria del libro, del voto por la educación (con el que voy firme), del Instituto Universitario, del Horizontes, el Colseñora y el Inem, Manizales, la ciudad que exporta talentos a todo el país, la ciudad de los Césares, de Manizales Grita Rock, de los Crema, de la cultura y la educación, está sedienta de visión y no ha sido capaz de reeducarse a sí misma, de cambiar esa cultura de sociedad anquilosada en el poder y la prepotencia para entender que está en crisis y que la fama  no da comida, y menos agua.

Manizales está sedienta de un cambio, de educación, imaginación, ilusión, de visión.

Porque es que parecemos ciegos. No tenemos dirigentes; lo que hay son meros remedos, mandaderos, digitadores, contratadores. No tenemos vías ni quién pelee por el derecho que tenemos a salir y entrar de nuestra ciudad, no tenemos quién pelee por el derecho que tenemos a que se repare primero lo nuestro antes que invertir en lo de fuera (caso Niza = Perú), no tenemos quién pelee por el derecho que tenemos a ser sinceros y honestos con nuestros hijos y vecinos para decirles que Manizales no da más.

Lo que sí tenemos, por supuesto, es tiempo para perder reparando y reparando vías en vez de planificar soliciones reales y duraderas; tenemos tiempo para recoger y recoger tierra, para contratar y contratar carrotanques, para malgastar lo poco que deja la licorera, para intentar cerrar el hospitalito, para construir elefantes blancos con cara de aeropuertos, para perder empresas, para perder talentos, para perder Manizaleños. No tenemos cómo mitigar los estragos del invierno, no hay capacidad técnica, humana ni de presupuesto que aguante tanta –tanta!– mala planificación. Ni las innumerables muertes bajando por letras, ni la sed de los niños, ni el golpe de ala de los funcionarios, ni la imposibilidad de sacar los productos de las empresas, ni que los hijos que se van no puedan ir a ver a sus padres, o que los padres que se quedan no puedan salir a ver sus hijos, han logrado que salgamos del oscurantismo en el que nos tiene el paso de coalición en coalición, de coerción en coerción. Nos tienen ensimismados, nos tienen ojitapao's, nos tienen enclaustrados.

Manizales es como el Olimpo: elevada a la altura de los dioses grecocaldenses; inexpugnable e inalcanzable, aunque sedienta: de educación, de fe, de visión y de acción, la ciudad mira desde arriba con prepotencia e inoperancia, con sed y dejación ¿Acaso no estamos cansados de que Manizales parezca el Triángulo de las Bermúdas de la Cordillera de Los Andes? ¿acaso no estamos mamados de que con cada crisis llegue un político oportunista vendiéndonos una solución inmediata y populista? ¿cómo así que un candidato a la alcaldía se encargará de traer agua de Villamaría, cómo así que otro reparte baldes y volantes, cómo así que uno al concejo se dedica a cerrar la Santander para hacer campaña mientras la ciudad se muere de sed? ¿cómo así? Avíspemonos pues.

Richitelli. 

Sunday, October 02, 2011

AMOR ES...

Amor es cambiar un partido de fútbol del equipo que te gusta por una obra de teatro que crees que no te gusta; amor es, entre otras muchas cosas, que la mujer que amas te pida el favor de ver una obra que crees que no te gusta y que, creyendo que dicha obra no te gusta, vayas a verla con la idea de ver sonreír a la mujer que te gusta. Amor, esa indefinible continuidad de sensaciones indefinibles, es saber que la mujer que te gusta —la que amas, cosa que te gusta— sepa qué cosas te gustan. Amor, esa variable ecuación llena de factores que te gustan y no te gustan, es, entre otras muchas indefinibles cosas, saber pedir perdón por querer creer que eso que te gusta es una invariable indefinible, por obstinarte con la fe de que aquello no te gusta, aunque la mujer de tu vida sepa que seguramente te gusta. Amor, eso que sientes, recuerdas y te preguntas, es pedir perdón escribiendo sobre cómo, entre todas las innumerables cosas que te gustan y no te gustan, la mujer que ama y te gusta amar es quizá la más invariable e indefinible cosa de las que te gustan. Amor: esa invariable e indefinible continuidad de cosas que te gustan y no te gustan.


Wednesday, September 28, 2011

EL BARÓN DEL POSTINOR

La Jácara: [ Narrativa entrepeneur ]

Avisados quedan: tan pronto pase un mes de la restricción –¡LA restricción!– mi desaliñado remoquete dejará de ser una mera ilocución para convertirse en el símbolo de una revolución, el acimut de los rechazados, el ideograma de los no nacidos, el ex–libris de la procreación.

Sepan, cristianos y no cristianos, conservadores y liberales, ecologistas y tecnicistas, sofistas y semiotistas, héroes y villanos, que no descansaré hasta que todas y cada una de las pastas de Postinor estén en mi poder. Gastaré mis emolumentos, cobraré deudas, pediré créditos, arrumaré monedas, procrastinaré deberes, sobregiraré tarjetas y empeñaré mi PSP. Todas esas pastas mías serán, mías y de nadie más.

Diré, sin afanes distintos a los del incontinente con ganas de mear, que como buen conservador ésta es una ocasión que debo aprovechar. El capitalismo, lógicamente, consiste en la capitalización de oportunidades y no tengo duda del éxito de la empresa en la que me he de embarcar. 

Adiós mundo cruel, hasta la vista horario de oficina, au revoir a mi identidad social y legaliforme. Con estos someros párrafos me despido de la indolencia de esta asquienta sociedad y saludo el mundo criminal. Como Homero, como Capone, como Pedro Rey y Escobar, he de liderar esta cruzada en contra de la discriminación, en contra de la demente parcialidad. 

¿Y entonces, mandarán a la cárcel a toda mujer con un desorden hormonal? ¿qué pasa con aquellas que Diane toman para sus barros controlar? ¿Y la basectomía, la prohibirán? ¿Y la ligadura, también será ilegal? Pobre de aquel, y de aquella, que infecundos osen nacer. No, no, no, no, tenemos qué actuar. Recordadme porque yo he de actuar.

El Barón del Postinor me podrán llamar. Yo, conservador por decisión y capitalista por omisión, levanto mi voz de protesta y aúno mis dudas en contra de las suyas; miedo, maldito el miedo que los corroe, maldita, maldita la tosudez que los define, la educación que nos proponen, la política de la que comen, los ideales que nos imponen.

La Ley:

"El problema de la interpretación es que suele interpretarse como un asunto de libre interpretación. El asunto, sin embargo, de la libre interpretación, es que a veces permite la reducción de todo aquello que es libre en asuntos de interpretación".

La Lucubración:

Esto del emprendimiento narrativo cada vez me gusta más, claro, siendo tan cobarde como soy, tan políticamente correcto como soy, tan conservador como soy, tan dogmático como soy; no veo otra mejor manera de saltar la barrera de la intención que vomitando regueros de idioteces intensionales. Qué le vamos a hacer, parece que las condiciones sociales que me rodean: las de mi país, mi sociedad, mi de–generación, impiden la abstracción que desearía. Y abstraerme, precisamente, es lo que quiero; esta continúa explosión de absurdos me tiene pensando en si el absurdo tiene algo de realidad.

El Oráculo:

 "Más peligroso que un bobo cariao' es uno bobo, cariao' y con fe"

Richitelli.

Tuesday, September 27, 2011

CALZONCILLO AROMATIZANTE

¿Oiga y para cuándo la invención del calzoncillo aromatizante, no estaría mal una unioncita entre Gef y Glade? ¿Se imaginan el comercial? ¡ohhh Nariiices! ¿y los aromas: Tommy 'Gazzz' Hilfiger, Popo's Number Five, 360 Back Door Essentials –with vanilla Flavor–? Bendito, en serio ¿para cuándo el Calzoncillo Aromatizador? El taxista que me trajo hoy a casa podría usar uno, es más, creería que con carácter urgente.


  • "El movimiento de la cámara, reflejado en ese desenfoque que la recorre, no es casualidad. Mi pulso mermaba, mi nariz lloraba, el ambiente enrarecido por el gas estaba. Sobreviví".

Algo le cayó mal, seguro almorzó frijoles, aunque las lentejas también tienen su tumbao ¿o debería decir buqué? Quizá no tolera la lactosa, a lo mejor maneja lo que llamamos facilidad digestiva, y de pronto tiene una solitaria, no sé, a lo bien pobre hombre. Hace mucho no entono una oración y creo que hoy lo haré; una buena acción al día, decíamos en el Champagnat, es lo que nos hace mejores humanos y, mereciéndose este pobre señor un rosario, antes de dormir rezaré por el bienestar de su alma. Su cuerpo ya no tiene salvación.


Imagine usted: pide el taxi, es tarde, tiene afán, hambre, frío, en casa lo espera su familia, está cansado, ya puso alarma a la oficina, no tiene muchos minutos en el celular, llega el taxi, usted se emociona, sale contento, revisa que la placa sea la adecuada, lo es, usted se tranquiliza, camina hacia él, abre la puerta, siente algo raro pero supone que puede ser el perro del vigilante, entra al carro, el olor se base más evidente, usted se inquieta, da la clave de su teléfono, la dirección, cada vez huele peor, baja la ventana, saca su celular, toma una foto del victimario, se imagina muerto por intoxicación, simula escupir por la ventana queriendo eludir un poco el hedor, agradece vivir cerca, piensa en escribir sobre el señor, de quien usted ya no siente miedo sino pesar, lo cree enfermo, moribundo, desahuciado, le gustaría rezar por él, pero también deshacerse de él, se imagina un calzoncillo aromatizante, se ríe, por el olor por poco y se vomita, siente una piquiña en su nariz, cree usted que los calzoncillos podrían oler a vainilla, o chocolate, o limón, a lo que sea, pero no este hedor.

Richitelli

Sunday, September 25, 2011

UN COSITO MODULAR, UNO

Va uno por la vida estudiando, leyendo, entreteniéndose y tal, y de una forma u otra cae en la cuenta de que sus libros no se guardan solos, de que un cierto criterio de organización es necesario y de que el negocio de la literatura no se ha reinventado como debería. En serio, nómbrenle a uno una revolución de mercadotecnia valiosa en las editoriales y uno dará por terminada su incursión en el mundo del emprendimiento ¡uno!.

Es decir, uno –premodernista, postrenacentista, variopinto y monicagellerista con sus libros– tiene una gran biblioteca en pdf, sí, carga algunos libros en el Ipad, sí, los tiene organizados por nombres en el computador, sí, les está poniendo etiquetas por tema, sí, pero también tiene libros en papel, libritos que huelen a nuevo, que huelen a viejo, que están subrayados, doblados, catanos y que se pesan en gramos y no en kilobytes; libritos, ellos, que uno quiere tener bien organizaditos.

Y entonces uno se imagina yendo a comprar una biblioteca, un mueblecito donde guardar los libritos. Uno se imagina comprando cosas modulares, se imagina no teniendo plata, no encontrando la adecuada, encontrándola pero no teniendo espacio pa meterla, se imagina peleándose con el vendedor, torturando al hacedor; se imagina, uno, que no encontrará el aparatico ideal, se imagina poniéndose a armar ¿será que sí, a armar?

Pero, y he aquí el pero ¿si las chocolatinas tienen albumes con figuritas, los periódicos colecciones de motos–carros–superhéroes; las revistas modelos a escala, los supermercados tarjetas de puntos, las gaseosas tapas premiadas, los pasquines cupones de descuento, los políticos tejas–tamales–notarías–embajadas por qué, coño, por qué a los libreros no les da por ofrecernos una bibliotequita modular, una?

Uno se imagina, entonces, una librería en la que por la compra de un libro le den a uno un pedazo de biblioteca (modular, uno modular, una modular), y por la compra de otro libro: otro pedazo de biblioteca, y por la compra de otro: otro pedazo de biblioteca. Es más, uno se alcanza a imaginar a dicha librería asociada con Lego, con una empresa de muebles, se los imagina recuperando a la Estralandia para el mundo y se los alcanza a imaginar asociándose, incluso, con una empresa de algo modular.

Uno es muy ingenuo, sí, pero uno lo que quiere es un cosito para organizar sus libritos, un cosito modular.

Thursday, September 22, 2011

MALDITOS CREATIVOS.

Del mismo productor –en plena quiebra–, guionista –venido a menos– y director –últimamente redirigido– de "Querido Ejecutivo", "Querido Ejecutivo II, maldita cotización" y "Querido Ejecutivo III, no hay derecho", llega una mini producción que partirá la historia de este blog en dos, bueno, en más de dos pedazos, todo depende de cuántos madrazos he de recibir, de cuántas otés le advenirán. Sigamos.

La jácara:

!Richieeeeee! gritó el director, creativo sí, no se burlen, el director creativo ¿Entoeees qué? le respondí mientras seguía mi camino; con gente de personalidad tan ambivalente uno nunca sabe cuándo un saludo puede pasar por graznido, y viceversa. Te necesitoooo, espetó al verme caminar hacia la luz, el gran ventanal que divide la oficina del jardín de las monjas que cuidan el reclusorio religioso de al lado ya no me vería bajar por las escalas para cambiar el aceite, mala cosa para mi bejiga. Me devolví, saludé, amable como siempre (porque créanlo o no, yo soy un tipo amable, a lo bien), y le pregunté ¿qué necesita compañero? un videíto viejo Richieee, sencillo, anotó ¿qué hay qué hacer? inquirí. Simple papá, dijo mientras sonreía, hedía confianza y veía orgulloso su presentación de power point. Al verla, sin exagerar, no pude dejar de pensar: ¿a dónde hemos llegado, cien diapositivas, cada una para una frase, que podría haberme mandado por mail en un, digamos guión, para no pedir demasiado? no es justo. Yo le paso estas diapositivas que estoy haciendo y usted me monta un video con la musiquita y los textos, apuntó ¿Si es tan simple por qué no me manda un guioncito de los textos, la música que quiere y yo le monto el video de una vez? le pregunté. No, no, noooo, viejo richie, aquí en el power point se lo voy montando paso a paso, una por una. Bueno, cuando acabe me las pasa y todo bien, dije, si algún día las acaba, pensé, y de aquello ya hace 7 días. 

¿Cuándo perdimos la costumbre de escribir? me pregunté mientras proseguía mi camino al lugar del goteo ¿será muy díficil coger una hoja o abrir una aplicación para escribir textos en un computador y escribir un guión o, por si el término guión causa estupor cognitivo, algo más sencillo: un listado de frases ordenadito de principio a fin? me pregunté mientras sacudía mi masculinidad ¿Son estas las luchas que se viven en toda agencia, en toda empresa, en todo lugar donde proceder no es sinónimo de aprender, de conocer, de imaginar, de observar? me pregunté al sentarme nuevamente en frente de mi computador. Mejor me callo, mejor espero, sí, mejor, cuando venga con sus diapositivitas le haré su video y todo bien ¿qué más puedo hacer? me dije al terminar ese día, y me lo repetí al terminar esa semana, y lo recordé al iniciar esta.

Anteayer, cuatro días después, pasadas cinco horas de la jornada laboral nuestro amigo regresó. Richie ¿cómo vas? no te molesto con lo del video porque te veo estudiando, mejor mañana, dijo ¿y cuál es el problema con que esté leyendo? pase eso de una vez y lo hacemos que si estoy leyendo es porque tengo tiempo, y mañana no voy a tener, le respondí.

No viejo Richie mañana mejor / yo mañana no voy a poder, tengo que hacer los comerciales, usted ya sabe cuáles, de cada semana y a las cuatro y treinta salgo para clase / Ahhh pero mira que es para una licitación súper importante y lo necesitamos, y si nos va bien te voy a invitar a un fiestononóooon / Ajá, fiestón, jajaja ¿y a usted quién le dijo que yo voy a fiestas? además ¿y si es tan urgente por qué no me lo ha pasado? / es que no he acabado con las diapositivas, pero ya casi, ayúdame / ahhh ¿pero no era urgente ya desde el jueves? / Risas, miradas  incongruentes, una palmadita en la espalda y: vamooooj don Richie, usted me va a ayudar / Claro que le voy a ayudar, ese es mi trabajo, lo que no quiere decir que vaya a hacerlo contento. Hay métodos de métodos. Tráigalo cuando pueda.

La lucubración:

Parece ser cierto aquello de que la cultura del power point atrofia, que pensar en diapositivas es peligroso para la coherencia mental y que pensar en hacer las cosas tan sencillas como se pueda ya no es costumbre, no sé si alguna vez lo fue. Parece, también, que el problema no es solo de pensar powerpointianamente, el problema está en la actitud que se tiene ante los procesos mismos, ante el conocimiento mismo, ante el método. Hagamos un ejercicio, mi ejercicio.

Digamos que no soy productor, que no soy postproductor, que no sé hacer videos. En ese caso, si necesito un video en el que a un dossier de textos le pongan música para intentar convencer a un cliente de que soy su mejor opción, y si además tengo afán, verdadero afán, auténtico afán ¿qué hago?: 1) Hago un listado de las frases en orden de aparición (asumiendo que, contrario a lo que se supondría como ideal, no tengo ni puerca idea sobre qué es un guión, una escaleta o un storyline), 2) escojo la música, 3) mando un mail a quién sí sabe editar y le digo: 'Adjunto textos en orden para armar un video en relación al ritmo de la música que también está adjunta, gracias; y 4) si tengo alguna idea estética pues la transmito, así: 'Por favor tratar de: no usar tipografías con serifas, que los textos queden siempre en una sola línea y que el cambio entre texto y texto esté marcado por un cambio en el ritmo musical, gracias' ¿qué tan putamente díficil puede ser?

La ley:


"La creatividad, como la humanidad: nace, se reproduce y muere".


Las notas:

* Mera ficción, por supuesto, lo escrito aquí –al menos en este caso– es pura ficción.

* Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Richitelli.

Tuesday, September 20, 2011

HACE DÍAS [ AMOR GREIMASIANO ].

« ( R¹ ⋃ OV[J]¹ ) ↔ ( R¹ ⋂ OV[J]¹ ) »

Pasaron los días, muchos días, demasiados días, y seguía estudiando; él. No sabía, en efecto desconocía, ni siquiera intuía, qué era de su vida, de sus vidas. Hace días no vamos a comer, le decía; ella. Hace días no vamos a cine, hace días no nos tomamos un vino, hace días no te veo, hace días no te hablo, le decía.

«Me manipulas, me modelizas, me realizas, me sancionas» 

¿Él oía? tal vez no sea hoy el día, ese día, nuestro día, pensaba. Pero es nuestra vida, hoy es nuestro ayer recogido y nuestro mañana en cocción, hoy es lo que pasó hace días y lo que no pasa hace días, lo que pasará en unos días, escribió. Sabes, poderte de lejos no mejora mis días, saberte lejos desesquematiza mis días. 

«Eres el actante manipulador de mi querer–amar, de mi querer–querer;
eres, entre otras cosas, mi objeto modal de deseo, mi poder–amar y mi poder–querer;
me realizo, sí, si amarte puedo y si quererte puedo»

Pasaron los días: verte quise y poder no pude, olerte quise y saber no supe. Él, que escribe y lee, que se va y se queda, que está y no está, decidió meterla en su lectura, sucumbirla en su locura, extrañarte en tu presencia. Iremos a cine, cenarán un día, tomaremos un vino, hablaremos como hace días.   

«Eres, más que todas las cosas, el objeto de valor de mi esquema narrativo»

*
R¹ ⋃ OV[J]¹  = Sujeto 1 (R¹) está en disjunción con  ( ⋃ ) su objeto de valor (J¹).
R¹ ⋂ OV[J]¹  = Sujeto 1 (R¹) está en conunción con  ( ⋂ ) su objeto de valor (J¹).
** 
En caso de buscar más información sobre el modelo actancial de Greimas favor no preguntar.  
Richitelli.

Wednesday, August 31, 2011

Manitas, hermanitas, igualitas ¿Flipar, Clipar o Clip Art?

Estoy apenado, a lo bien, y debo disculparme, importe o no. Ayer mirando un blog en el que están publicando algunos de los 'mayores logros' del diseño en la publicidad de los políticos colombianos para las elecciones venideras me encontré con algo que me ofendió, me extrañó, me confundió. Un señor de nombre Francis Javier Rodríguez Blandón, que lucha por un cupo dentro del concejo de la ciudad de Armenia (con el 19 en el tarjetón) tenía dentro de uno de sus avisos lo que a simple vista, al menos para mí, era un claro plagio de parte del logo de la campaña "Estoy con Manizales"; qué iba yo a saber. Cada vez me queda más claro que el problema de los juicios de valor y las sanciones sociales son escopetas de doble cañón, o explotan o explotan.

¿Fue justa mi reacción?, veamos: "Estoy con Manizales" es un proceso participativo que avanza en mi pueblito natal que desde hace días ya, ha despertado un gran interés en mí; en él un grupo de ciudadanos preocupados por el futuro de nuestra vida como ciudad y como sociedad, le apuestan a una ciudad del conocimiento con educación de primera calidad. ¿A quién con algún deseo de ver su gente florecer, su sociedad crecer, no le llama la atención un movimiento en el que se intenta valorar el conocimiento y la educación por encima de cualquier cosa?, pues yo me identifico, y por tanto identificarme perdí todo sentido de neutralidad.




¿Qué pasó?. Pues pasó que vi el aviso de don Francis, en él vi unas manitas y esas manitas del aviso de don Francis me acordaron de las manitas del logo de "Estoy con Manizales". Al encontrar las coincidencias salté en colera, se me subió la bilirrubina ¿cómo se le ocurre a este man coger el logo de "Estoy con Manizales" y volverlo parte de su campaña? ¿no queda ningún rastro de decencia en este país de cafres?, claro, es Armenia, Armenia es cerquita, seguro vio el logo en algún evento, ahhh, no hay derecho. País de mierda ¿a dónde hemos llegado?. Menos mal no dije tantas cosas, dije otricas, como que se había robado el logo y que no hay derecho: no hay derecho a ser tan impulsivo debería decir. Acto seguido le mandé los links de la foto y del blog al único contacto que tengo con "Estoy con Manizales" y se armó una especié de polémica sobre el tema en twitter: y taque, taque, taque, tas!. 


Mi contacto encontró las mismas similitudes, se ofendió más que yo, opinó un par de cositas e hizo un par de llamadas a otros de sus contactos que seguramente hicieron otras llamadas a algunos de sus contactos y así y así; mejor dicho: el festival anual del contacto, qué impresión. Cómo es de peligroso un juicio acelerado. En menos de una hora entre las personas que nos leen a unos y otros de los que hablamos del tema el señor Francis Javier Rodríguez Blandón pasó de ser un simple aspirante a a concejal a ser un político descarado, usurpador y ladrón de propiedad intelectual. Perdón, perdón. Puede que lo sea, no lo sé, puede que lo vaya a ser, no lo sé, no me importa; lo que sí importa es que yo no soy nadie para opinar sobre el señor sin antes confirmar mis sospechas, cosa que no hice hasta hoy en la mañana.

¿Y qué tal si era un clip art? me pregunté por la noche mientras leía para la universidad. No pude dormir muy bien, soñé con don Francis y al haber amanecido con sentimiento de culpa no tuve otra opción que prender el computador y poner en google: "Clip Art Hands and Hearts" y "Clip Art Manos y Corazones". Perdón don Francis, hoy creo estar seguro de que no es su culpa, es culpa del cartel del clip art, es culpa del internet, es culpa de taringa, es culpa de la maleabilidad de un vector, de la facilidad de copiar. 


Para no ir más lejos vamos a wikipedia para entender qué es un Clip Art: "En las artes gráficas, el término clip art, se usa para denominar a cualquier imagen ya elaborada o predefinida, que se utiliza para ilustrar cualquier medio (...) Existen cientos de galerías de clip art, agrupados por categorías. Hoy en día se usan con bastante frecuencia en proyectos comerciales o presentaciones". 

Así es la cosa: a un diseñador le piden un logo y se encuentra con, digamos, 3 posibilidades: 1) se inventa uno de ceros y se arriesga a perder el tiempo siendo muy creativo y a tener que repetir el proceso infinidad de veces,  2) modifica algo que tenga por ahí para sacar uno y se arriesga a perder menos tiempo usando su creatividad y los stocks de los que dispone y a tener que repetir el proceso menos veces 3) Copia exactamente alguno que haya por ahí cambiándole el nombre o algún color y se arriesga a: que le llamen copietas y fusilador, a que al cliente no le guste, a perder cada vez menos tiempo y a repetir el proceso cada vez menos veces.

Clip art parce, era clip art.


Debí hacer la búsqueda, debí caer en la cuenta, debí reconocer que tanto parecido no podía ser coincidencia y que las coincidencias no siempre son punibles. Debí, antes de enjuiciar, antes de hablar, antes de sancionar, estar seguro de que lo que pensaba era lo correcto. Perdón don Francis, discúlpeme usted señor porque caí en aquello que tanto suelo criticar. No todo es punible, no todo es un asunto criminal. Hay errores y coincidencias, hay mediocridades y mentirillas, hay habilidades que se tienen y habilidades que se desean, hay creaciones originales y copias muy bonitas. Mi corazón traicionó mi neutralidad, perdí el equilibrio, y heme aquí pidiéndole disculpas, aunque usted, quizá, nunca lo sabrá.

Richitelli.

Monday, August 29, 2011

Ni con el pétalo de una rosa, mis uñeros!.

País endemoniado y de doble moral en el que residimos, nación corrupta y malintencionada a la que pertenecemos, sociedad xenófoba y separatista la que nos congrega, no somos nada, ¿país?.

Ley #1: Reconocernos como diferentes es lo que nos hace excluyentes.

Un día el director técnico de la selección nacional de fútbol de su país, a la salida de un bar de chistoso nombre y dudosa procedencia, golpea 'brutalmente' a una mujer; el asunto se vuelve público y los testigos son entrevistados en todos los medios de comunicación. La nación se escandaliza. Grandes plumas, padres de familia, voces de influencia, amas de casa, políticos de renombre, políticos en busca de un nombre, políticos sin nombre, periodistas en declive, periodistas en ascenso, hermanas, tíos y otros muchos indignados escriben en su contra, hablan de su crimen, le exigen que renuncie, piden su cabeza.

Otro día, algunos meses antes del otro –el día en el que aquel técnico cascaba a la dama que le acompañaba–, el gerente general del equipo de fútbol de una ciudad intermedia (muy intermedia), en una reunión de fraternización entre empleados, directivos y equipo técnico, rompe la nariz de uno de los jugadores; el asunto se vuelve público y los testigos son entrevistados en todos los medios de comunicación. La ciudad casi se escandaliza y el puñetazo se vuelve –más o menos– noticia nacional. Pequeñas plumas, algunos padres de familia, voces con alguna influencia, una que otra ama de casa, algún político, uno que otro periodista, el papá de la víctima, el tío y algunos otros indignados se manifiestan en su contra, hablan de su crimen, le exigen que renuncie, piden su cabeza.

Oráculo #1: Negro con saco, se pierde el negro y se pierde el saco.

A la mujer golpeada por el técnico nunca le vimos la cara, no denunció el ataque ante las autoridades; el técnico, a través de un escueto comunicado de prensa, aceptó que la había 'levantado', pidió disculpas y renunció a su cargo. Al jugador le oímos relatando cómo su jefe le había golpeado sin ninguna provocación, no hubo denuncia; el púgil, digo: el gerente, también aceptó haber atacado al jugador de su equipo –su empleado– sin previa provocación. Pidió disculpas, se justificó y no renunció. Los jefes del técnico decidieron no aceptar su renuncia, los jefes del gerente decidieron no exigirle la renuncia.

Ley #2: El problema no es la violencia, el problema es que decidamos perdonarla.

Los hinchas de la selección, pasado el escándalo del 'manotazo a la dama', hoy se preocupan más por saber quién será el nuevo técnico; los hichas de aquel equipo de ciudad intermedia hoy se preocupan más por saber si su equipo perdió o gano ¿No nos importa si la federación de fútbol patrocina el maltrato o la exclusión, cierto? ¿no nos importa si nuestro club profesa amor por el encarcelamiento, no nos importa si aceptan la vejación? Nación olvidadiza y ambibalente.

¿Por qué es más grave que le peguen a una mujer? ¿acaso es más fácil aceptar que le peguen a un jugador de fútbol? ¿será porque es negro, porque no fue a la universidad, porque no quiso seguir trabajando en un equipo en el que no le pagan? Somos un combinado de racistas escondidos detrás del título de sociedad humanizada e incluyente. Pareciese que nos limpiamos la suciedad de entre las posaderas con las páginas de esa constitución pluriétnica y multicultural que tanto celebramos, que tanto modificamos, que tanto ignoramos.

Oráculo #2: A la mujer no se le pega ni con el pétalo de una rosa

Eso dicen, yo diría: a nadie se le pega ni con el pétalo de una rosa, y ahí si vamos jugando. Sí, hay hombres que le pegan a las mujeres y hay mujeres que les pegan a los hombres, hay maltrato físico y psicológico, hay maltrato laboral y familiar pero asumamos de una vez que la violencia es mala en cualquier presentación y empaque, negarla no es la solución; hace parte de lo que fuimos, somos y seremos. Ahora, si vamos a juzgar actos violentos hagámoslo en territorio de igualdad, no en uno en el que unas cosas son más graves que otras. Si vamos a dar segundas oportunidades, con las que estoy totalmente de acuerdo –porque todos las hemos necesitado alguna vez– , hagámoslo desde un discurso de perdón y reconciliación, pero no desde uno que olvida y clausura, no desde uno que prefiere negar que discutir. La ambigüedad de los discursos con los que defendemos nuestros intereses va a acabar con aquello que llamamos ética, con aquello que nos deja diferenciar el bien del mal. No nos echemos pues el cuentico de que el futuro de la humanidad depende de olvidar lo que nos averguenza y desprendernos de los que no están a nuestro nivel, a otro tintero con ese descafeinado. País.

Richitelli.