¡Estoy que se lo meto a un ventilador prendido! dijo 10 años antes de ser desgarrado repetidamente en la ducha de una cárcel. ¡La letra con sangre entra! Le dijo su instructor moral meses antes de ser liberado luego de pagar 25 años de condena por asesinato a sangre fría. ¡El que la hace la paga! Les dijeron, al uno y al otro, sus victimarios antes de iniciar una nueva cadena de violencia. Círculos viciosos, oráculos de la muerte.
Richitelli.