Aunque tarde, acabo de leer la belleza de artículo que salió en el blog de Soho 'La Copa del Burro' y aún cuando apenas es jueves y no es fin de semana, me atreveré a decir unas cositas al respecto porque no me importa si es lunes o domingo.
1. Once Campeón: El equipo de Manizales es el campeón del fútbol colombiano y no hay formas difíciles ni fáciles de entenderlo porque ante lo visto las dudas no tienen cabida. 5-2 en el marcador global y 44 puntos en la reclasificación, es decir: El mejor equipo del torneo.
2. Sobre el fútbol: En el partido de Manizales el Once jugó bien, ganó y se fue con la ventaja, punto. El Junior, por su parte, entró con miedo y en un planteamiento alejado de todo lo bueno que lo llevó a la final. Llegó a defenderse y se fue pensando que de locales saldrían campeones; nada más alejado de la realidad. En el partido de Barranquilla el Once Jugó muy bien, acabó con el invicto del local y salió campeón, punto. El Junior, por su parte... simplemente quedó de primero en la fila de los perdedores. Javier Álvarez, sí, el mismo de Londrina y Sinisterra o Dayron Pérez o cualquier otro miembro del Once que hubiera estado allí ese día hubiera vencido al Junior porque ellos si querían salir campeones y lucharon por ello con el alma, no con la camiseta.
3. Sobre lo que no es fútbol: Manizales efectivamente es una ciudad pequeña pero eso no la hace menos. A otro perro con ese hueso de la villa. En este país, excepto Bogotá, todas las ciudades son provincia y eso no les quita la gracia. Sí, no tenemos mar, pero no nos hace falta porque para eso están las vacaciones y además, cuando el calentamiento global acabe con las playas, los miraremos desde arriba. Es cierto, la temperatura es más baja, pero sin sudor y sobriecitos se trabaja más rico, después de bañarnos no estamos pegajosos y nuestra agua es una de las más limpias y potables del mundo. ¿Atrasados?, atrasados aquellos que arman quilombos y matan gente por perder un partido.
4. Sobre mí: Manizales es un paraíso que amo y adoro, por que alla nací y allá quiero morir. Soy fanático del Once, no me gustan los toros, no me gusta el calor y no me gusta la parranda pero eso, aunque pareciera, no me hace pensar que todos los barranquilleros son bullosos, negros y descarados, no, porque sé que allá también hay gente decente. Es dignificantemente maravilloso; hoy se, por fín, lo que se siente ser Manizaleño y estar orgulloso de ello, porque Manizales hoy es simplemente una ciudad, con un campeonato más, con una felicidad más y con un enemigo más.
PS. Gracias Once Caldas.
Richitelli.