Contador Llano

Wednesday, March 09, 2011

Status: Xenófobo

Crucifíquenme si quieren, díganme insensato y mala leche; insensible y detestable, lo que quieran, pero estoy cansado, exhausto y hasta la coronilla (que nunca me he visto y no sé si tenga) del drama 'dramático' y desmedido de toda celebridad que cae en las drogas y decide resarcirse.


Ahora es una exbailarina del Show de Jimmy, antes fue Jimmy -¿o no?, no recuerdo, no me importa-, un antiguo presentador de noticias, el Palomo Usurriaga, luego será un cantante o un actor. Acaso un drogadicto del común y del corriente no merece la misma atención?. Pues sí y no. Ninguno me merece tanta atención. Argumenten, si desean, que el asunto este es una enfermedad (como el alcoholismo y el tabaquismo y tal, tal, y tal), que es culturizado, influenciado y que es cosa de amistades, de conocidos, del contexto, del texto, del pretexto.

No voy a entrar en la discusión de la legalización, en la que creo más que en la prohibicíón por simples razones de competencia. El que quiera que la compre, será pues asunto del gobierno, en nuestra representación,  regular las condiciones de salubridad que se deban cumplir y los impuestos que deban pagar (que deberían ser impresionantes!). Es más, hasta bueno porque así nos quitamos de encima la condición de sociedad narcotraficante que tenemos tan tatuada y hasta engrosamos las estadísticas de empleo formal. ¿Qué diferencia hay entre la adicción al alcohol, regulada desde hace años, con la adicción a algún tipo de droga?. Hay drogas de drogas, sí,¿y qué? yo de eso no sé y no quiero saber. Me conformo con decir que no, y es a eso a lo que voy.

La voluntad no la regalan en los semáforos, no tiene unidad de mendida y no se paga en dos contados. Si dijo que sí, pues asuma las consecuencias. Si está arrepentido, pues apele a lo que la sociedad provee para su ayuda. Si dijo que no, pues asúmalo también; pero, si es famoso, pues qué vamos a hacer, en el mundo hay mucha gente que no lo es y quizá cayó en lo que usted bajo condiciones mucho más complicadas y, tal vez, comprensibles. Amigo drogadicto famosito, si quiere salir, pues hágalo pero no coja a toda la sociedad de manto de lágrimas porque todos tenemos a alguien a que ayudar; enfermos hay por doquier, sea uno más de ellos y ayúdese asumiéndolo, no renegando de su clase.

Hay personas a las que les gustan unas cosas, hay personas a las que no y hay personas a las que les gustan otras; el problema no es de gustos. Cada quién que haga lo que desee en su intimidad, pero, como sociedad, no podemos andar dando más importancia a unas circunstancia que a otras por la simple aparición de algún sujeto con cierta reconocibilidad, no seamos xenófobos pues; racismo hay para todos los gustos, discriminación sí que hay a la carta.

Richitelli.

3 comments:

Cosmo said...

Esta mañana también vi en el noticiero el cuento de la Supernota. Después me enteré de la muerte de Mike Starr, exbajista de Alice In Chains, que también tenía problemas con las drogas. Hace unos minutos me enteré de la muerte de la abuelita de Tinacris y mi mediodía está convirtiéndose en una tortura por un dolor de cabeza que no para, pero al menos tengo una sombrilla nueva. El consumo de drogas es una elección personal y es cierto que hay personas que tienen una tendencia a desarrollar más adicciones por rasgos en su personalidad y por características de sus sistemas nerviosos, pero la droga no debería estar prohibida. Tal vez su consumo (así como el del alcohol) debería estar fuertemente normatizado. Mike Starr estuvo en un programa llamado Celebrity Rehab y - como podemos observarlo - perdió la batalla contra las drogas. Lo que realmente me molesta de nuestra sociedad contemporánea es ese afán por construir y destruir ídolos, como la supernota de Jimmy Salcedo(que en realidad murió por un coma diabético, no por exceso de drogas como muchos creen) o como Mike Starr, Layne Staley, Kurt Cobain y todos los mártires heroinómanos del grunge. Lo dice una cancioncilla de U2: "They want you to be Jesus, they'll go down on one knee, but they'll want their money back if you're alive at 33". Caer en una adicción y tratar de recuperarse es un terrible drama para cualquier persona, pero la fama hace de ése un drama público evidente.

Richitelli said...

Toda la razón. Una sociedad coherente debería, creo yo, generar los espacios para el libre albedrío tanto como aquellos idóneos para la ayuda y la comprensión. A lo que me refiero es a que hay una xenofobia muy marcada en el estrellato y eso no me gusta, me encabrona, por así decirlo.

Mal día para sumercé, saludos a Tinacris.

Ana said...

No he podido entender el concepto de 'xenófobo' para lo que entiendo que te da rabia que es que los famosos recurran a su fama para generar lástima o comprensión o pedir ayuda con su adicción?

Estoy de acuerdo con lo demás... los estados no deberían estar detrás de los sujetos para que se "porten bien" y todo lo que se invierte en prohibir debería estar encaminado a la salud pública... con estas EPS's como están, pobres de los adictos.

Hay que buscarse adicciones que se sostengan sin tener que recurrir a la ayuda del estado entonces: comer uña, por ejemplo.