Contador Llano

Thursday, February 11, 2010

Tiempos Aquellos

Ayer mi querido amigo Leozales tuvo la delicadeza de recordarme un episodio único, irrepetible e infinitamente gracioso. Es una anécdota larga o corta, depende de por dónde se le mire, en últimas no es gran cosa, pero trae a mi mente momentos que hace más de una década no vivía, que hace más de una década no reía.

Aquella historia, no, mejor (como dicen los periodistas deportivos cuando se equivocan y en vez de corregir su adefecio 'mejor' lo mejoran) aquella serie de historias es una colección de sucesos, penurias, infortunios, menesteres, felicidades y su conexión con nuestras vidas. No las escribiré todas, es más, no escribiré ninguna. Esto no es un informe, es un recuerdo y como está un tanto borroso no exijan mucho.

Ninguno de nosotros tenía más de 19 años ni menos de 16 y de seguro ya nos habíamos afeitado por primera vez; podría ser nuestro último año de colegio (que para algunos duró más que para otros) o podría ser el primer semestre del resto de nuestras vidas. Habíamos construído una amistad que ya superó su primera década, el internet había aparecido hace poco en nuestras vidas e igualmente lo había hecho el pasatiempo preferido de todo jóven manizaleño que ya sabe lo que es darse un 'Borondo' por la 23. Normalmente eramos 5, a veces 6 y a veces 4. Casi todos teníamos ya claro que ibamos a estudiar o teníamos algo que queríamos hacer con nuestras vidas.

¿Pero qué fue lo que Leozales trajo de nuevo a mi mente? Pues me recordó una de las bandas sonoras de aquellos tiempos, me puso a buscar en anaqueles insospechados y me hizo caer en la cuenta de que: no estamos viejos pero ya somos adultos. Claro, por esa época bajar música a 1.4 Kb/s era un hit y yo no pagaba la cuenta, mi papá sí; hoy hay triple play y lo pago yo. En aquella época el trago no me caía tan mal, hoy sí. Eran los días en que o eras virgen o no sabías qué hacer (hoy probablemente tampoco, pero se intenta). Eran los tiempos de la risa, la falta de preocupación, los amores platónicos y la ingenuidad; hoy no es tanto así. Quedarán siempre las risas pero ya no hay ingenuidad; las preocupaciones abundan y el amor platónico se me hizo realidad, ahora ya sé lo que es enamorarse y no me quiero devolver, en el hoy estoy feliz.

Tiempos aquellos son los que hicieron lo que somos hoy, son nuestro curriculum vitae. Tiempos Aquellos en los que bajabas una canción en 12 horas simplemente para musicalizar la historia (asombrosa) de tu amigo al se le perdía el buen gusto con un par de frías; tiempos aquellos.

¿quieren oir aquella canción? aquí abajo está, sólo hay que dar click.





Jajaja, qué buena excusa para recordar.

Richitelli.

5 comments:

LBM said...

Hey Richitelli, muchas gracias!!! Es recordar viejos tiempos. Ahora sólo queda enviarle el link a AFOM.

Cosmo said...

¡Ay Leo! A todos nos ha pasado.

Richitelli said...

Jajaja. Buenos y viejos tiempos. Y Cosmo, muchacho, la canción no me recuerda ningún encontrón Leoníco. It's the OST de otro amigo nuestro.

Angelo said...

uyyy.....
Que paso con nuestras vidas.....ya se me habia olvidado ese episodio....
jajajajajajajaja.

Richitelli said...

You loook so beauty cuando tomo. Mooooore Beer más Alchoool. Every Time te ves mejor. jajaja. ¿Cómo la vio amigo AFOM?