Han pasado un día y unas cuantas horas y con esfuerzo logro no darle al desespero un nuevo significante.
La vida es fácil: llega, transcurre y se va; hoy quiero complicarla un tanto más.
No porque no tenga nada que hacer, no porque no quisiera algo por hacer;
lo hago porque las escrituras de mi terruño de glóbulos y sinapsis
están firmadas con mi nombre y apellido.
Dislaterio #1:
Nunca he odiado la soledad, nunca la he amado.
Nunca he sido quejetas, nunca he dejado de serlo.
Nunca te has ido tan pronto, nunca tan lejos.
Nunca te he extrañado tanto, nunca lo he hecho poco.
Ley #1: ¨Lo duro de extrañar es tener la fuerza necesaria para permanecer cuerdo¨.
Lunes 6:05 pm. El trabajo terminó, el afán no me abandona. Tomo mi maleta, empaco mis enseres, apago la herramienta y tomo rumbo a casa. Al pisar la puerta del edificio saco mi celular, como siempre, lo desbloqueo y mientras trato de marcar tu número recuerdo que seguramente no contestarás.
Si contestas sabré que algo pasó, si no lo haces seguiré con incertidumbre los próximos 1.380 minutos. No te llamo y sigo mi camino.
Lunes 6:40 pm. Hace frío y caen algunas gotas, la puerta del taxi se cerró con un chirrido infernal y la del hogar abrió fácilmente; Arnulfo espera en el sofá pero no se atreve a saludar. El ambiente está enrarecido, creo que él ya supo que por unos días no volverás. Al fin nos saludamos y salimos a jugar.
Lunes 8:15 pm. Hemos regresado del ágape cánino conocido como club. Arnulfo está extraño, como yo. Deambula por la casa buscando ese no sé qué que va por los aires, ese no sé donde en el que suele recostarse y hoy no lo tendrá, ese: no sé cuando volverás. Tratamos de comer; él sus pepas, yo un Hot Dog. Y digo Hot Dog porque llamarle perro, en este preciso momento del relato, no sonaría muy paterno.
Martes 4:00 am. A la una por fin nos decidimos a dormir, él a mi lado y yo al de él. El sleeping aún no pierde su poder calentador, Arnulfo tampoco.
Un estruendo nos despierta, no ha sido nuestra noche, no será nuestro mes. Le damos una vuelta al apartamento, le abro la puerta para que se cerciore de nuestra soledad y volvemos a la cama. Definitivamente estamos solos, será por poco tiempo, digo para consolarlo, pienso para confortarme.
Martes 11:30 am. Hago un render y mientras espero me desespero. Calculo cuántas horas debió tomarte el viaje, me pregunto por qué no llamaste desde Paris, me respondo, me contrapregunto y me retiro de la discusión porque se puso técnica. En este estado no puedo entrar en tecnisismos.
Martes 12:25 m. Como casi nunca, con la idea de encontrarte mi MSN está abierto desde la mañana, me dejo ver en GTALK y espero incesante por un SMS que diga: Conéctate, he llegado. El hambre se apropia de mí y al video que hago cada vez le veo menos futuro. Hoy no quiero pelear en el trabajo, cierro todos los programas y decido salir a almorzar. Al pisar la puerta del edificio saco mi celular, como siempre, lo desbloqueo y mientras trato de marcar tu número recuerdo que seguramente no contestarás. Como eso ya es definitivo, decido escribir un mensaje a nuestro contacto más cercano: ´Lanza, ¿ya llegaron? cómo van?
Martes 1:30 pm. Al llegar de almorzar me reintegro a mi triste labor audiovisual. En medio de la tensa calma un pequeño resquemor hace su aparición. No soporto la mediocridad. Tendré que apagarles el incendio.
Martes 2:15 pm. Llega tu mail. No leo hasta las 2:18, hora en la que a mi cuerpo vuelve la tranquilidad. No sé si odiar tu WIFI, a Comcel o a mi mismo por no aparecer. Reabro el MSN y allí estás, desde San Petersburgo pero estás. Charlamos un rato, me cuentas algunas cosas y el trabajo me empieza a atocigar. La diferencia son 9 horas, la distancia un montón de kms y no te puedo ver. Me alegro de oírte, de saberte bien. Al conectarme a Skype ya no estás y ya te has ido del MSN. He decidido vomitarme en los tecnicismos.
Martes 5:00 pm. Mi resquemor ya tiene cara de rencilla: con Copys y Ejecutivos como estos cada vez entiendo mejor porque no logro dejar de... QG. Dios los cria y ellos se juntan, pa joderme. Pienso en tí, trato de calmar mi furia. En este momento duermes y yo trabajo. Cuando llegue a casa dormiré y tu despertarás. Al llegar te escribiré, sólo un poco, tal vez lo leas al despertar.
Martes, 8:00 pm. Pienso: ´Hace semanas no trabajaba con tanta intensidad como lo hice entre ayer y hoy.
Tal vez por el afán de llegar a casa y pasear a Arnulfo, tal vez el afán por entregar lo que con afán solicitan, o, tal vez, también por el afán de no pensar.´
Dislaterio #2:
Siempre he odiado la mediocridad, siempre he sido mediocre.
Siempre he sido rabietas, siempre Julieta.
Siempre te he visto llorar, siempre te he visto reir.
Siempre seré bipolar, nunca seré anormal.
Ley #2: ¨la fuerza del amor no está en que sea fuerte, eterno, intenso, apasionado, memorable o enfermizo. Está en que existe en cada beso, mirada, pensamiento¨.


